"Este año nadie hará su agosto, pero nadie se va a ir a pique"

  • "Los hoteles se llenarán, pero habrá ofertas de última hora", analiza Oneto

-¿Puede ser este Puente de Mayo un revulsivo para el sector, después del regular arranque de la temporada?

-Creo que este puente es una prueba de fuego para la temporada de verano. Nosotros estamos llenos. Ahora mismo el hotel está tal y como nos lo podemos encontrar en julio o agosto, con la plantilla al 100%, los servicios de playa operativos, buen tiempo... La única diferencia con respecto al año pasado es que los hoteles se han llenado más tarde.

-¿Cuáles son sus previsiones para la temporada?

-Estoy totalmente seguro de que vamos a llenar en verano y que vamos a tener buena ocupación. Lo que no vamos a tener es confirmación de este buen resultado con datos hasta última hora. En otros años ya en mayo teníamos vendido para julio y agosto un 50% o 60% del hotel, y eso no ocurre ahora. El hotelero ha creado un monstruo: la oferta de última hora, que te engulle como te descuides y que este año lo vamos a tener más presente que nunca.

-¿Cómo se puede traducir la crisis económica en el sector hotelero y en un destino como éste?

-Sancti Petri es un destino muy bueno. Aquí estamos jugando en un equipo de primera división, diferente a Benidorm, Mallorca o la Costa del Sol, como ejemplos, que son destinos de masas, de mucho cliente internacional, que viven de la lucha por el precio y que notarán la crisis, o bien bajarán su calidad. Nosotros estamos vendiendo tranquilidad, buenas instalaciones, turismo de alta calidad... y la gente está dispuesta a pagar por ello los precios que cobramos. Ha sido un posicionamiento logrado con años de trabajo y eso hace que ahora tengamos clientela independientemente de la situación económica.

-¿Afectará la recesión a los precios hoteleros en Chiclana?

-En nuestro caso le puedo decir que no. Nosotros vamos a aguantar el tirón, aunque no es lo mismo en todos sitios. Hay casos de algún hotelero de la zona que ya ha bajado los precios un 30 o 40%. La opinión del resto de los empresarios es que es una locura, y que no es necesario en esta coyuntura, en la que no ha habido una bajada general en la zona.

-¿Percibe inquietud en el sector?

-Sí, hay inquietud, pero hemos salido victoriosos de crisis peores, y por eso no hay motivos para alarmarse. Es cierto que vamos a vender más lento, que quizás no lleguemos a ciertos índices de ocupación… pero eso es normal. Los hoteleros estamos como cualquier familia, aguantando el tironcillo pero sin alarmarnos, y con la ventaja de que el destino está bien posicionado. Si el Novo no vende, es que en toda España ha habido una catarsis. Antes tienen que caer Baleares, la mitad de Canarias, y la Costa Brava y la valenciana. Existe incertidumbre, pero hay que ser moderado: ni nadie va a hacer el agosto, ni nadie se va a ir a pique. Hay veces que hay que soportar ganar un poco menos; así es la empresa.

-¿Es posible ganar dinero con un hotel abierto en el Novo durante el invierno, como el Tartessus?

-No por ahora. El invierno lo pasamos sin pena ni gloria, para cubrir gastos, e incluso con pérdidas. Si tomas el balance de explotación del hotel de enero a diciembre tienes unos beneficios, pero el 80% de la facturación lo haces de junio a octubre. Lo que ocurre es que los hoteleros no pueden querer tener siempre el lado gordo del embudo. No puedes pretender tener el hotel lleno en invierno a 100 euros la habitación. El invierno requiere un esfuerzo, un trabajo... Requiere invertir en precios más bajos para atraer gente y dar a conocer el destino -sin que eso afecte a la calidad-, requiere salir a vender el hotel. Quizás tengas que estar cuatro o cinco años perdiendo dinero, pero hay que pensar en un balance general.

-Pero la tendencia de los hoteles de la zona es al cerrojazo general.

-El problema es que muchos hoteles son de cadenas mallorquinas, que trabajan mirando sólo la cuenta de explotación. "De mayo a octubre, sacamos un millón y pico de euros y nos vamos". Y les importa poco lo que pase con el destino, mientras que les esté ofreciendo resultados en verano.

-¿Tiene esperanza de ver el Novo abierto en invierno alguna vez?

-Por ahora la situación es invariable. Y así no podemos intentar contactar con un operador para que tenga vuelos en invierno. Para formar bloque y hacer buenas contrataciones en invierno tendríamos que tener más hoteles abiertos. Lo que pasa es que las decisiones se están tomando en Mallorca. La gente de aquí tiene las manos atadas. Creo que la empresa moderna tiene que colaborar con el desarrollo de su entorno, no puede venir seis meses e irse y dejar a los trabajadores en la calle. Los hoteles están en Chiclana, y si se decide que hay que poner un granito de arena para luchar contra la estacionalidad, todos deberíamos hacerlo.

-¿Qué papel puede desempeñar ahí la Administración?

-La política turística de la Junta de Andalucía es terrorífica. En la Consejería todo es palabrería en cuanto a la lucha contra la estacionalidad, y después no podemos ni poner hamacas en la playa en invierno porque Costas nos dice que la playa sólo se usa medio año. Yo estoy totalmente en contra de las subvenciones, no quiero subvenciones, pero quiero que la Administración sea eficaz, y la Administración andaluza no es eficaz. Turismo nos regala la oreja con planes, algunos interesantes, pero después no hace absolutamente nada. ¿Sabe que las subvenciones en materia de turismo cuyo plazo acababa el 31 de enero nos las presentaron el 18 de enero? Para colmo esas ayudas muchas veces son de fondos comunitarios que gestiona la Junta y que no nos llegan por su ineficacia. Ésa es la realidad.

-¿Y del Patronato, qué opina?

-El Patronato de Turismo es intachable. Son funcionarios que se parten la cara en Europa vendiendo el destino y que siempre están mano a mano con el sector. Para mí tienen un 10 sobre 10, por implicación, solvencia y apoyo. Lo que pasa es que el Patronato también sufre a la Administración.

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