Primer paso para despejar la zona de la Compañía tras 3 años de polémica

  • Abre la nueva plataforma de acceso a la calle Pizarro bajo la que se reubicará el armario del tranvía

Tres años de conflicto a cuenta del aparatoso armario del tranvía colocado frente a la histórica fachada de la Compañía de María están a punto de llegar a su término. Hace apenas unos días que abrió al público la nueva pasarela peatonal que el Ayuntamiento ha habilitado en los últimos meses para salvar el grave problema de accesibilidad que existía en la confluencia de las calles Real y Pizarro. Faltan todavía los últimos retoques -pintura y algunos detalles- pero la nueva plataforma construida, que incluye rampas para las personas con problemas de movilidad y una escalinata, lleva varios días siendo usada por los peatones y, especialmente, por los vecinos de la zona, que han empezado a utilizarla en cuanto que se han retirado las vallas de la obra. Su apertura y la terminación de los trabajos resulta clave ya que bajo esta estructura se colocarán en las próximas semanas los armarios técnicos de la parada del tren-tranvía que tanto han dado que hablar desde octubre de 2014 dado el impacto visual que su colocación generaba ante la fachada principal de un inmueble constitucional y de gran relevancia como es la Compañía de María. De hecho, el diseño de este nuevo acceso a la calle Pizarro obedece a este criterio técnico con la premisa de reducir al mínimo posible la afección al entorno monumental de la Compañía.

Desde el área municipal de Desarrollo Urbano se asegura que la Junta y la Agencia de Obra Pública, responsable del proyecto del tranvía, han empezado ya con el traslado. Y, de hecho, en los últimos días se han podido ver algunos operarios trabajando en los armarios de esta parada del tranvía. El traslado, no obstante, se prolongará durante varias semanas y hasta octubre no se calcula que pueda haberse completado toda la operación, que reviste además de cierta complejidad técnica, como la Delegación Territorial de Fomento explicaba recientemente al anunciar la puesta en marcha del traslado de los armarios.

Desde el Ayuntamiento se asegura que con esta operación se resolverá definitivamente el problema que suponía la voluminosa estructura de la parada, que afeaba enormemente a un edificio especialmente protegido y que había desatado un amplio rechazo ciudadano, además de quejas al Defensor del Pueblo y denuncias en Patrimonio. Hasta el propio Consistorio -cuando gobernaba el PP, en el anterior mandato- ordenó en varias ocasiones la paralización de los trabajos.

En la acera de la Compañía -matiza Desarrollo Urbano- únicamente se mantendrá la máquina expendedora y candeladora de billetes, que además se desplazará unos metros hacia el lado y que contará con un módulo de dimensiones más reducidas. Eso resolverá el gran problema, acabará con el impacto visual y dejará expedito el entorno.

Pero también se aliviará la otra acera, la que se sitúa junto a la confluencia de la calle Pizarro ya que la plataforma que se ha construido abre la posibilidad técnica de trasladar también el armario que se sitúa enfrente, al menos en parte. Y eso -aclara el Ayuntamiento- contribuirá también a desahogar la zona y a resolver el problema que tantas críticas ciudadanas ha despertado. No se retirará toda la estructura de esta otra acera -aclara- pero sí buena parte. Exactamente, dos de los módulos del armario. Seguirá en el mismo sitio el centro de transformación de la parada, pero el resto también se reubicará bajo la escalinata y las rampas de acceso a la calle Pizarro.

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