Provincia

El Parque del Mar entra en su última fase con la tematización del edificio

  • La actuación en las instalaciones estará concluida en los primeros meses del año · El Parque contará con un oceanario con capacidad para 850.000 litros de agua y trece piscinas más pequeñas

Ya puede realizarse el recorrido oficial por los acuarios del Parque de la Historia y el Mar. Pero todavía sin color y sin vida animal. Faltan los detalles de la obra, pero también el equipamiento y la esencia de las instalaciones, las que dotarán de sentido a las gigantescas hoquedades que hoy por hoy conforman el parque. Aunque ya no es difícil imaginarse a niños y adultos recorriendo un espacio que estará repleto de azules, de luces y sombras, y de información, a través de paneles acerca de las maravillas que recorrerán las piscinas tras las ventanas de metacrilato.

Serán trece los acuarios que circundarán al inmenso oceanario -eje de la construcción- con capacidad para 850.000 litros de agua. En total, un millón, ya que estas trece pequeñas piscinas acumulan otros 150.000. En ellas se repartirán un número aún indefinido de especies, entre mediterráneas y tropicales, en las que se incluyen morenas y tiburones. Lo que sí se sabe, así lo certificó el responsable de la empresa Blennius, encargada de la tematización, Miguel Llerena, es la biomasa de estas especies, 800 kilos.

Lo primero que se encontrará el visitante del Parque del Mar en su itinerario son los tres acuarios de peces mediterráneos, cuyo tratamiento y cuidado es muy distinto a los tropicales. A continuación se encuentra una atracción, muy recurrida también en otras instalaciones de este tipo, denominada como Toca, toca, consistente en la muestra de texturas marinas que podrán, como su propio nombre indica, ser palpadas.

De ahí el visitante se encaminará por un pasillo con otros tres habitáculos de especies tropicales a una pequeña grada donde contemplar el contenido del oceanario a través de una gigantesca ventana de metacrilato. Tras ella, puede vislumbrarse la evolución de los trabajos de la empresa de tematización que ya ha recreado el fondo marino del mismo, realizado con corcho blanco y recubierto de mortero, aún sin pintar.

El recorrido continúa con un giro a la derecha en el que aparece otro conjunto de piscinas y ojos de buey del oceanario, encaminándose hacia la zona más espectacular del mismo, un tubo transparente que atravesará de un lado a otro el inmenso espacio de agua. En el mismo se incorporarán, tal como explicaba Jesús Sánchez, el jefe de obra de Procondal, la empresa constructora, varios sistemas para que los niños puedan acercarse al cristal lo máximo posible. Una vez cruzado este pasadizo el camino prosigue hacia otra serie de piscinas con especies tropicales hasta culminar el recorrido. Todo el itinerario, acompañado de paneles informativos y explicativos a modo de guía que están aún por elaborar.

Pero además de este recorrido oficial para los visitantes, las instalaciones comprenden todo un área para el trabajo técnico de los profesionales situada en uno de los laterales del edificio, así como en la parte alta de los acuarios, a la que se accede a través de una escalera, situada junto a la entrada provisional. De esta manera, en esta planta se encuentra una sala de oficinas, una cocina y un pasillo que circunda los acuarios. Lo más llamativo, una piscina de cuarentena, para la aclimatación de los tiburones antes de introducirlos en el oceanario.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios