Agosto ofrece un respiro al sector del alquiler vacacional

  • El mercado se recupera de un mal mes de julio reduciendo entre un 10 y un 15% los precios para atraer a un turista que opta por recortar su estancia a una semana

Tras los pobres resultados cosechados en el mes de julio, el sector del alquiler vacacional de la localidad ha experimentado una importante recuperación en agosto. Un repunte que ha dado cierto oxígeno a un mercado que se concentra en la zona litoral y que, en gran medida, ha optado por reducir los precios entre un 10 y 15 % para asegurarse un lleno que, no obstante y a diferencia de temporadas pasadas, aún no se ha producido.

"Aunque la situación es mejor que la que nos tocó soportar en el mes de julio, lo cierto es que la crisis se está notando y en algunos casos se tiene que producir un abaratamiento de última hora para que se llegue a concretar un alquiler que en años anteriores nadie ponía en duda", manifiesta una de las responsables de la inmobiliaria Barrosa Mar.

"El mercado, que no está siendo ajeno a lo que está sucediendo en otros muchos sectores, también ha tenido que adaptarse, en precios y tiempo, para lograr colocar el mayor número de viviendas en alquiler, algo que", asegura la responsable de Campomar, "aún no se ha producido, aunque, eso sí, poco a poco se puede lograr", algo que, sobre todo en la segunda quincena, no está garantizado.

Además de esta reducción de precios, que no han sufrido inmobiliarias y particulares que trabajan con visitantes fijos desde hace años, el sector del alquiler también se comienza a adaptar en este verano de 2008 a un recorte del tiempo de estancia del turista, tradicionalmente acostumbrado a pasar una quincena o un mes completo en su punto de destino.

"Tal y como ya apuntó el mes de julio, agosto ha venido a confirmar que la estancia media se está reduciendo a siete, diez días e, incluso, a fines de semana, al objeto de poder acomodar las posibilidades reales de la economía familiar", un hecho que, según constata el grueso de las inmobiliarias, entre ellas Barrosa Mar, de la localidad y que obliga a un esfuerzo mayor para poder cubrir el mes completo.

Del mismo modo, se observa una tendencia al alquiler de chalets que "ofrecen la posibilidad a varias familias de compartir gastos y hacer un poco más llevadero el desembolso destinado a las vacaciones".

Por lo que se refiere a las zonas elegidas por los visitantes para pasar sus vacaciones, la costa sigue siendo la zona más demandada, aunque, según destaca Manuel Mota, gerente de Atlántica Inmobiliaria, "también comienza a existir un interés creciente por otras zonas del casco urbano", algo más económica que la que se localiza a lo largo de la franja litoral.

Y es que en esta inmobiliaria no dudan en subrayar los malos resultados que está obteniendo el negocio del alquiler en la presenta campaña de verano. "Julio ha sido muy tranquilo, con un descenso del número de viviendas en alquiler que podríamos situar entre un 15 y un 20%, la misma proporción en la que hemos tenido que bajar los precios para conseguir salvar la campaña estival", apunta Mota. "Un apartamento en primera línea de playa que el año pasado se alquilaba muy fácilmente por unos 1.400 euros la quincena, ahora ha tenido que bajar su precio hasta los 1.200 euros para que no se quedara desocupado", han ejemplificado desde esta inmobiliaria.

Además, las inmobiliarias del municipio están comprobando como, cada vez más, internet se convierte en un duro competidor. Cada vez son más las personas que gestionan sus vacaciones a través de la web, contactando directamente con los propietarios de los inmuebles con la intención de conseguir así un mejor precio. Nuevas formas de desarrollo para un negocio que este año está viviendo una de sus etapas más delicadas.

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