José María Moncasi De Alvear

Memoria de Rumasa

HOY se cumplen 26 años del mayor atentado a la propiedad particular de la historia de España: La expropiación de Rumasa. Entonces era el mayor holding empresarial privado de nuestro país y un dato interesante es que trabajaba desde sus inicios con una máxima muy valorada en estos tiempos de crisis que vivimos: A por los cien mil puestos de trabajo. Su fundador, José María Ruiz Mateos, se refería a que generar cuanto mayor riqueza y empleo era lo mejor para la economía española. En aquel 1983 daba empleo a más de 65.000 personas. Hoy, veintiséis años después de aquella tragedia, España se halla inmersa en una de las mayores crisis económicas en su historia y al empresario Ruiz - Mateos aún no le ha sido devuelta empresa alguna ni tan siquiera indemnizado.

Aquel 23 de febrero de 1983, este que les escribe estudiaba en el Colegio Izarra (Álava), unos años estupendos en los que me formaba humana e intelectualmente. Pues bien, este internado pertenecía a la órbita de Rumasa, y el espíritu de este holding se palpaba en el ambiente. Se respiraba y animaba a fomentar valores como la laboriosidad, el trabajo, la honestidad, la amplitud de miras, la generosidad y el respeto a los demás que no piensan igual que tú. En fin, me impregné de eso que llaman valores que luego en la vida me han ayudado.

A José María Ruiz - Mateos la vida y Dios le ha dado mucho. En mis innumerables encuentros personales con este ser ejemplar, en sus oficinas centrales en Somosaguas, me decía que perdonaba a aquellas personas que le han dañado tanto, a los que decidieron la expropiación, a los que la consintieron, a los que la ejecutaron, a aquellas personas que se repartieron el botín que era de su propiedad, a los que la trocearon en pedacitos, en fin a los que apenas tienen voluntad de devolverle lo que le corresponde o no quieren indemnizarle. A todos les perdona y es consciente que el egoísmo, la vanidad, la envidia y la codicia es propia de la condición humana. El empresario de la abeja es así, un hombre de fe cuyo mayor agradecimiento a la vida es sentirse que anda de paso. Ruiz Mateos declaró un 23 de enero de 1986 que "quería crear una nueva Rumasa si le dejaban" y que estaba dispuesto a pactar con el gobierno una solución. En declaraciones a un diario nacional afirmó que nunca se iría de España y que ante su imagen dañada, en aquel entonces, luchaba por rescatar su honra y la de su familia. También sus bienes. Bien, veintitrés años después de estas declaraciones el artífice, alma y verdadero motor de Nueva Rumasa debe de estar muy orgulloso de su mujer, de sus hijos y de las más de dieciséis mil personas a las que da empleo. Sin ellos, me comentó este "Hijo Predilecto" de Rota, no estaría aquí.

En estos últimos años el empresario de la abeja me decía, en estos encuentros citados, que en aquellos años anteriores a la expropiación si hubiese sido consciente de alguna anomalía en los balances de Rumasa él mismo hubiera dado el primer paso en negociar y pedir ayudas. Él es empresario y, a todos ustedes les consta, que sabe de lo que habla. A más a más, entre sus prioridades está hoy en día seguir generando empleo y riqueza. Echen ustedes la vista atrás y se encontraran con que el holding expropiado se malvendió. ¿Pero a ustedes les cabe en la cabeza comprar algún activo que esté deformado, caduco, inservible? Convendrán conmigo que lo que interesaba era malvender, a prisa y corriendo no vaya a ser que la justicia internacional (Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo) les confirmará que esa expropiación era un error, una ilegalidad como así fue. Aparte, tengo que recordar que la expropiación se consumó - vía decreto - sin valoración o auditoria previa alguna que, por cierto, no era obligatoria. Así, sucedió algo tan paradójico como que empresas que no pertenecían a Rumasa se expropiaron o empresas que sí que eran de Rumasa las dejaron fuera del expolio. Se pueden imaginar que estos errores debieron de corregirse a posteriori. ¡Cuántas incongruencias y poca seriedad!

Si alguien de ustedes me preguntará por la vida de Ruiz Mateos tras estos veintiséis años de la expropiación de su grupo de empresas les diría que se fijara en su presente, que es la actualidad. Nueva Rumasa es una de las empresas más dinámicas del panorama actual empresarial español, gestionando marcas de prestigio reconocidas en los mercados en los que operan. Ahí están Clesa, Dhul, Trapa, Salí, Cacaolat, Garvey o Marqués de Olivara y no digamos la ingente labor social que está ayudando a tanta gente necesitada en estos momentos de crisis. Muy reconocidas son sus fundaciones "Teresa Rivero", "Alcalde Zoilo Ruiz - Mateos", "Rayo Vallecano" y la ONG "Gestores para la Libertad" que ofrece asesoramiento legal gratuito a internos con escasez de recursos. Recientemente, la empresa Capsa (Central Lechera Asturiana) llegó a un acuerdo, después de recibir numerosas ofertas, por la que ésta le alquilaba al empresario roteño su fábrica de Sevilla por un periodo de cuatro años, con opción de compra una vez agotados este plazo.

Ruiz Mateos se comprometió no sólo a mantener todos los puestos de trabajo y a reactivar, gestionar y poner en valor esa olvidada fábrica, sino a que esos cuatro años se conviertan en cuarenta veces cuatro.

Es curioso que la vida pone a cada cual en su sitio. La Junta de Andalucía, cuyo presidente era ministro del gobierno que llevó a cabo la expropiación, anda últimamente recurriendo a Ruiz Mateos para solucionar crisis empresariales y sociales. Uno de ellos es éste que les he comentado antes. El segundo, la fábrica de Primayor, que pertenece ahora a la órbita de Nueva Rumasa, y en cuyas instalaciones está previsto la construcción de una fábrica de platos preparados. Digo que lo de este empresario es digno de elogio. Por un lado el Estado está en deuda con él (cifras astronómicas) y aún así no duda en echar una mano a sus instituciones en aquellas empresas que andan en crisis. A Ruiz Mateos no sólo hay que devolverle lo que le corresponde sino homenajearle en ese mismo lugar dónde se aprobó el expolio. A la chita callando aporta futuro y mejora la economía nacional.

Sirvan estas reflexiones para que alguien, de una vez por todas, dedique su dinero, energías, conocimientos y tiempo en realizar la película: "El otro 23 F". Me refiero no al político (que ya vimos ese merecido homenaje al Rey) sino el económico. Buenos días.

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