El arte es la tercera forma de inversión

  • Ante la incertidumbre económica actual, coleccionistas e inversores se refugian en este mercado para sortear la crisis

Cuando los mercados financieros se desploman, son otras las inversiones que vienen a llenar el hueco. Este podía ser el caso de la situación actual en el mercado del arte. De hecho, si se analizan los datos de las principales salas de subastas a ambos lados del Atlántico, se comprueba que las ventas de arte contemporáneo durante la última primavera alcanzaron un total de 333 millones de euros.

La incertidumbre que generan actualmente los distintos mercados de inversión a nivel mundial no hacía fácil predecir cuáles serían las ventas de las grandes subastas de arte contemporáneo del mes de noviembre en Nueva York, consideradas unánimemente como el más fiable termómetro del mercado mundial del arte. Pero el pasado noviembre las cifras no dejaron lugar a dudas y han continuado el alza imparable que ya iniciaron hace cinco años. Entre septiembre de 2001 y julio de 2007 las cotizaciones del mercado del arte en su conjunto tuvieron un aumento del 152 por ciento y, más concretamente, el contemporáneo ha experimentado un crecimiento del 232 por ciento.

Unos incrementos a los que no es ajena la penetración de las nuevas tecnologías. El hecho de que se pueda pujar en las subastas de arte a través de Internet ha favorecido el incremento de piezas subastadas, muchas veces de artistas jóvenes o poco conocidos, cuyos precios suelen ser más asequibles para todos los bolsillos.

Cifras tan asequibles como lejanas de las que marcan el top de la lista de las obras más caras del mercado, que sigue encabezando desde 2004 el Muchacho con pipa de Picasso, vendido en 712,1 millones de euros.

España no es ajena a este buen comportamiento generalizado del mercado internacional del arte. Según un informe de la Asociación de Artistas Visuales de Catalunya, el sector de la creación plástica en España genera una actividad económica que supone el 0,18 por ciento del sector servicios y un 0,12 por ciento respecto del Valor Añadido Bruto total de la economía del país. En el informe se destacaba además que el sector da trabajo a casi 19.000 personas.

Esta fortaleza del sector tiene su reflejo en un constante incremento de la inversión en arte por parte de los españoles que tienen las piezas artísticas como tercer elemento de inversión más utilizado después de la construcción y los productos financieros. De hecho, la Encuesta Financiera de las Familias publicada en diciembre por el Banco de España, demuestra que el porcentaje de hogares que invertían en joyas, obras de arte y antiguedades ha pasado del 18,2 por ciento, al 19,3 por ciento. Además, en España no sólo se invierte cada vez más en arte, sino que cada vez se hace en piezas de mayor valor y calidad.

Y no son sólo los cuadros los que están aumentando en su valor, las fotografías también se han convertido en uno de los objetos de colección más preciados. De hecho, el constante crecimiento de la cotización de la fotografía es uno de los fenómenos más llamativos de la situación del mercado. La fotografía alcanzó durante el pasado 2007 un volumen de ventas de 75 millones de euros frente a los 65 del ejercicio anterior. Hace apenas diez años era impensable encontrar un fotógrafo capaz de vender su obra por encima de del millón de dólares, pero hoy es tan natural que ya son nueve los que han vendido sus fotografías por encima de ese precio.

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