Abengoa alerta de que la pugna entre biofuel y petróleo es "a vida o muerte"

  • Reclama que la UE y España adopten un marco regulatorio "claro" para desarrollar los biocarburantes · Rechaza la campaña en contra del sector por su carácter "destructivo" y "carente de alternativas"

"Estamos jugando, aunque muy en serio, a sustituir todo el complejo petrolero mundial por el uso de biocarburantes. Esta es una guerra de cuotas en la que prevalecerá tu producto o el mío, es decir, a vida o muerte porque lo que quieren es eliminarnos". Javier Salgado, presidente de Abengoa Bioenergía, definió ayer con esta contundencia los términos en los que, a su juicio, se está desarrollando la pugna mundial entre partidarios y detractores del creciente uso de los biocarburantes como alternativa a los combustibles fósiles.

En una entrevista con este diario poco antes de inaugurar ayer en Sevilla la séptima edición del congreso World Biofuels, organizada por la compañía andaluza, Salgado defendió la capacidad del etanol -producido a partir de cereal, azúcar o, en una segunda generación, de biomasa- para "sustituir plenamente a la gasolina". "En Europa se contempla el biocarburante como un aditivo, pero en Brasil es ya un claro sustitutivo: este país ha hecho historia al lograr en febrero que el 51% de todo su consumo de gasolina lo cubra el etanol, porcentaje que podría ser el 80% en 5 ó 7 años".

Y abunda citando la situación en el otro gran mercado mundial del etanol: "En EEUU, el etanol representa ya el 8% de todo el mercado de gasolina y puede llegar al 10% el año que viene, mientras que hace un lustro su papel era insignificante". "Esto molesta porque ninguna compañía petrolera tiene por sí sola una cuota de mercado semejante".

Organismos como la ONU, la OCDE y el Banco Mundial han expresado desde agosto dudas crecientes sobre la viabilidad medioambiental de los combustibles (ver información adjunta), además de culpabilizarlos de ser los principales responsables del alza de los alimentos ya que utilizan algunos cultivos como materia prima. Producirlos se ha definido incluso como un crimen contra la humanidad.

"Este es un debate destructivo para el biocombustible, pero nadie habla de alternativas a la energía fósil. Es curioso que se esté produciendo cuando las petroleras tienen beneficios récord con un barril en precios históricos, es decir, que son ellas las que no quieren alternativas para mantener estos resultados", explica.

El directivo considera que, observando los ejemplos de EEUU o Brasil, y ante "los graves problemas que tiene Europa en cuanto a emisiones de CO2 o seguridad en el suministro, la UE debe adoptar decisiones". Preguntado por las dudas que han surgido en algunos países sobre la conveniencia de aplicar cuotas obligatorias a escala europea -el 5,75% en 2010 y el 10% en 2020, según pretende la Comisión Europea- asegura: "Dudo mucho que esos dos países vayan a retirar su apoyo al etanol, por lo que creo que en Europa también prevalecerá la lógica y el sentido común, y con un petróleo por encima de 120 dólares la única solución a corto plazo son los biocarburantes".

De ahí que Salgado no albergue dudas sobre la viabilidad del negocio de la compañía, que en 2007 facturó 613 millones (+29%). La firma mantiene sus planes para construir dos plantas en EEUU y una en Francia y Holanda. El cierre de la fábrica de Salamanca desde septiembre se mantendrá hasta que "se pueda mezclar carburante con biocarburante, algo que en España es ficticio". Reclamó por ello al Gobierno que se desarrolle la orden ministerial que regulará esas mezclas, aunque aseguró que no espera decisiones "hasta que se defina la estrategia de la UE".

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