Los timos al comerciante

Hacen compras de pequeño valor (tres o cuatro euros) y pagan con billetes de 100, 200 y hasta 500 euros. Una vez que la empleada/o les devuelven el cambio, las timadoras/res dicen que se han dado cuenta de que tienen dinero suelto en el bolsillo y que prefieren pagar el importe exacto con las monedas. Para eso le dicen al comerciante que les devuelva el billete de gran valor con el que acaban de pagar y que ellos les devuelven el cambio que todavía tienen en la mano, y una vez hecho esto se vuelve a realizar la compra con las monedas sueltas que curiosamente acaban de percatarse que llevan en el bolsillo. Son muy hábiles y nunca devolverán el total del cambio al dependiente sino que se guardarán alguno de los billetes en la manga o el bolsillo mientras ¡el dependiente les devuelve el billete con lo que la estafa ya se ha producido. Muchas veces además contarán con un o una cómplice que tratará de distraer al comerciante para que no se percate de la jugada.

En este caso los timadores también actúan siempre en pareja, uno de ellos acude a hacer una compra a un comercio con un billete al que previamente han realizado una marca, un dibujito o han escrito o pintarrajeado algo de pequeño tamaño, pongamos un ejemplo: un pequeña florecita en una de las esquinas de un billete de 20 euros, inmediatamente acude el cómplice quién realiza una compra con un billete de pequeño valor por ejemplo de cinco euros y al recibir el cambio se queja airadamente al dependiente diciendo que él acaba de pagar con un billete de 20 y que está seguro porque esta mañana su hija hizo en el billete un pequeño dibujo de una florecita en una de sus esquinas, hace dudar al dependiente que mira la caja encontrando que efectivamente hay un billete de 20 con una florecita dibujada con lo que accede al devolverlo con lo que el timo está servido.

En este caso los timadores/as realizan una compra con un billete elevado de 100, 200 o incluso 500 euros, una vez que el dependiente les entrega el cambio correcto hacen un teatro para distraerlo y la que ha recibido el cambio se guarda alguno de los billetes de la vuelta en la manga, bolsillo o ropa interior, inmediatamente después dice que se ha dado cuenta que le han estregado mal el cambio, que le han dado de menos, mostrándose muy ofendida y exigiendo al tendero la supuesta parte de la vuelta que falta.

En todos estos casos y muchas otras estafas existe un elemento común en los estafadores, si se ven descubiertos por el tendero o comerciante que no les dé la razón inmediatamente se hacen los gravemente ofendidos por lo que está ocurriendo llegando a montar escenas simulando estar muy molestos por las acusaciones o insinuaciones de que ellos son unos estafadores( "que está usted diciendo, me está ofendiendo, no sabe con quién está hablando, etc…), llegando incluso a simular ponerse agresivos y en el caso de las mujeres incluso quitarse la ropa superior y gritar insultos e improperios, todo ello dirigido a hacer dudar a sus víctimas y a hacerlas sentir violentas.

Recuerde que ante cualquier duda o problema siempre llamar al 091. En cualquier caso nunca hay que ceder a sus coacciones y siempre ante sospechas o sufrir estos comportamientos utilizar el teléfono fijo o móvil y llamar al 091 o en su defecto al 112 para solicita la presencia policial, en cuanto los estafadores se percaten que el tendero está llamando a la policía cesarán en su "teatro del ofendido" y tratarán de huir rápidamente del lugar.

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