Acepta año y medio por intentar abusar sexualmente de su compañero de celda

  • Un preso veterano quiso besar y penetrar a un delincuente primario en el centro penitenciario Puerto III en febrero de 2013

La Audiencia Provincial de Cádiz ha condenado a un preso de Puerto III a un año y medio de cárcel por intentar abusar sexualmente de su compañero de celda en febrero de 2013 en ese mismo centro penitenciario.

El procesado evitó la celebración del juicio toda vez que las partes implicadas en este procedimiento llegaron a un acuerdo. Así, el recluso aceptó la autoría de los hechos por los que venía siendo acusado y el tribunal de la Sección Cuarta dictó una sentencia de conformidad y, por lo tanto, firme.

El interno condenado le dijo a la víctima que "al ser mayor lo podía proteger" en la cárcel

El tribunal gaditano ha dado por probado que en la noche del 2 al 3 de febrero de 2013 el ahora condenado, un interno veterano de 58 años cuyos antecedentes penales no constan en la causa, se encontraba interno en el centro penitenciario Puerto III compartiendo celda con otro preso de 28 años y delincuente primario. El joven había sido cambiado a la celda del acusado el mismo día 2 febrero porque éste le había dicho que "al ser mayor lo podía proteger y enseñar la forma de actuar en prisión".

Durante la referida noche, el interno de mayor edad, movido por el deseo de tener relaciones sexuales con el joven recluso y satisfacer así su ánimo lúbrico, comenzó a tocarle los glúteos y a decirle que se ducharan juntos.

Comoquiera que su compañero de celda se negó en rotundo, el procesado empezó a realizar gestos intimidantes e insinuaciones de índole sexual. Así, se acercó desnudo y con el pene erecto hacia el nuevo recluso para tocar su cuerpo, intentó besarle en la boca en varias ocasiones y trató de hacerle caricias mientras le decía que "era su putita" y que en la cárcel no hay mujeres. Finalmente, le profirió "como tú no me haces nada me voy a hacer una paja" y comenzó a masturbarse, diciéndole en repetidas ocasiones que eso era lo que le esperaba.

A consecuencia de estos hechos, la víctima estuvo sin dormir toda la noche temiendo que el acusado lo agrediera sexualmente. No llegó a apretar el botón de seguridad de la celda para avisar a los funcionarios por miedo a que el procesado le pudiera atacar con algún objeto cortante.

La mañana del 3 de febrero el preso veterano se acercó desnudo y por detrás a su compañero de calabozo cuando éste se estaba vistiendo y trató de penetrarle, aunque no logró su propósito.

Tras exponer lo sucedido a los funcionarios de Puerto III, el interno más joven fue cambiado de celda el mismo 3 de febrero.

Según consta en el escrito de calificación fiscal, el preso autor de este intento de agresión sexual tiene diagnosticado trastorno antisocial de la personalidad y control de impulsos, si bien "no padecía merma alguna de su capacidad intelectiva, cognitiva o volitiva" en el momento de los hechos.

Además de la pena de prisión de año y medio, el tribunal de la Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Cádiz ha impuesto al interno implicado en este caso la prohibición de acercarse y comunicarse con la víctima por un periodo de dos años.

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