balance del año agrario y expectativas para 2018

El año termina marcado por la sequía y la nueva PAC

  • Los agricultores temen que la nueva política agraria lleve a una renacionalización perjudicial para el sector

  • El consejero anima a las administraciones a realizar las obras de infraestructura comprometidas

Embalse de la Puebla de Cazalla, con escaso volumen de agua, que da idea de la situación de falta de lluvias que padece el campo andaluz en este cuarto año consecutivo de sequía. Embalse de la Puebla de Cazalla, con escaso volumen de agua, que da idea de la situación de falta de lluvias que padece el campo andaluz en este cuarto año consecutivo de sequía.

Embalse de la Puebla de Cazalla, con escaso volumen de agua, que da idea de la situación de falta de lluvias que padece el campo andaluz en este cuarto año consecutivo de sequía. / archivo

La sequía y el nuevo marco de la PAC son las cuestiones que, sin duda, han marcado el año que ahora concluye y así lo dicen los responsables agrarios que hemos consultado y también el propio consejero de Agricultura. Hemos recabado las impresiones de estos primeros espadas de la actualidad agraria, que hacen para nosotros un balance de fin de año y nos cuentan sus expectativas para el ejercicio que entra, 2018.

El consejero de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural, Rodrigo Sánchez Haro, se muestra satisfecho con el balance del año agrario y afirma que "tenemos buenos datos en general para las producciones agrarias, con mayor valor de producción y renta agraria y unas exportaciones que siguen batiendo récords tras siete años consecutivos de crecimiento". Sánchez Haro destaca que durante 2017 se han puesto en marcha las principales líneas de apoyo y planes estratégicos, con más de 1.300 millones de euros de inversión pública a disposición del sector agrario y pesquero y más de 1.330 millones pagados en concepto de ayudas directas, incentivos para Organizaciones de Productores y Frutas y Hortalizas (OPFH) y subvenciones del Programa de Desarrollo Rural (PDR). El consejero resalta la aprobación este año del I Plan de Igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres en la actividad agroalimentaria y pesquera de Andalucía, el Plan Director de las Dehesas, y el Plan de la Agroindustria Andaluza. Reconoce que la sequía ha marcado la actividad y subraya la necesidad de que cada administración realice las obras de infraestructuras que tiene asignadas, como contribución necesaria para hacer frente a la falta de precipitaciones.

Respecto a previsiones para 2018, el consejero considera que va a ser un año importante para el sector, con la aprobación de la Ley de Agricultura y Ganadería.

Sobre la política comunitaria, Sánchez Haro dice que "será un año en el que seguiremos trabajando para defender la PAC que queremos a partir de 2020, principalmente que tenga un presupuesto fuerte para que continúe siendo un apoyo a la renta de agricultores y ganaderos".

El presidente de Asaja Andalucía, Ricardo Serra, destaca la falta de precipitaciones como lo más llamativo del año que ahora acaba: "Si hay un hecho o circunstancia que caracterice el año 2017, sin duda alguna, es el de la adversa climatología, en este caso por la importante sequía, por cuarto año consecutivo, que están padeciendo nuestros campos. El déficit pluviométrico, el estado de los embalses bajo mínimos y las altas temperaturas han marcado claramente el ejercicio y desgraciadamente nos tememos que condicionará de manera importante el devenir del próximo año 2018".

En cuanto a lo que ha quedado pendiente de resolver en el año 2017, desde Asaja destacan "la necesidad apremiante de agilizar, tras retrasos y más retrasos, las resoluciones de los Expedientes de Ayudas para la Incorporación de Jóvenes Agricultores a nuestra actividad, pues aún están pendientes pagos de la convocatoria 2015 y las resoluciones definitivas de la convocatoria 2016, y también la resolución de las ayudas a las inversiones en explotaciones agrarias, ya que se prevé que la resolución de la convocatoria 2016 no vea la luz hasta los inicios de 2018".

"Por último, el deseo de Asaja-Andalucía y el mío particular para 2018 -afirma Serra- sería el de conseguir, de una vez por todas, el equilibrio de la cadena alimentaria". A su juicio, para garantizar la actividad agraria y su continuidad es imprescindible que los productores obtengan un precio razonable y digno por sus productos, "que esté siempre por encima de los costes de producción".

También el secretario general de COAG Andalucía, Miguel López Sierra, señala que el año se ha caracterizado por la sequía meteorológica, "agravada por tres años previos muy secos que, junto con las escasas precipitaciones del año hidrológico 2016-2017, ha provocado la aparición de sequía agronómica en una parte importante del territorio andaluz". López Sierra, abunda que el año se ha caracterizado también por los cambios en el marco financiero comunitario, "lo que se conoce como Reglamento Ómnibus, que trae consigo importantes cuestiones, aunque la mayoría tengan carácter potestativo, es decir, que serán los diferentes estados miembros los que decidan si las aplican o no". Entre esas cuestiones, hay algunas de gran calado e importancia para Andalucía, como los cambios en la ayuda complementaria para jóvenes, la nueva definición de pastos permanentes o la posibilidad de revisar anualmente el sistema de ayudas asociadas.

Como algo pendiente, el responsable de COAG Andalucía cita la agilización de los trámites para las diferentes gestiones. "Que el gran esfuerzo que se ha hecho para promover el relevo generacional o la modernización de explotaciones -agrega- no encuentre trabas en su tramitación administrativa, y que los agricultores no sean considerados presuntos delincuentes y se mejore y agilice también el sistema de inspecciones, para que no perjudique a los profesionales".

Para 2018, López Sierra pide que la Comisión Europea rectifique la orientación de la nueva PAC que ha dado a conocer, "ya que se trata de un planteamiento maquiavélico que, tras unos objetivos aparentemente loables como la lucha contra el cambio climático o la conservación del medio ambiente, enmascara unas políticas que ahondan en la desregulación de los mercados y en el recorte de ayudas".

El director de Cooperativas Agroalimentarias, Jaime Martínez-Conradi Álamo, considera lo más relevante de 2017 "la celebración del quinto Congreso de Cooperativas Agroalimentarias de Andalucía que congregó en Jaén a más de 600 profesionales de toda la región". "A nivel sectorial -agrega- ponemos en valor los buenos precios que se han alcanzado, en líneas generales, a lo largo de todo el año, si bien han existido algún excepciones, como es el caso de los cereales y algún sector ganadero". También subraya la aprobación del Decreto por el que se regulan las Entidades Asociativas Prioritarias Agroalimentarias de Andalucía.

La sequía es el gran problema que, en su opinión, ha quedado por resolver y al año 2018 le pide "que no se produzca el desmantelamiento de la, hasta ahora, política más común de la UE, en un momento en el que, dada la coyuntura internacional, debería apostarse por un reforzamiento adicional".

El secretario general de Feragua, Pedro Parias, destaca como lo más relevante de 2017 que es el tercer año seco climatológicamente "y, sin embargo, gracias a los embalses y en especial a los construidos en los últimos tiempos, como son Breña II y Arenoso, hemos podido tener una campaña 2017 con dotaciones normales", afirma. Para Feragua lo que ha quedado sin resolver es la inscripción en el Registro de Agua de las Comunidades de Regantes de origen estatal por parte de la CHG y el traspaso de las gestión de las presas Breña II y Arenoso a la CHG. El deseo de Pedro Parias para 2018 es que se acometan nuevas obras de regulación para superar futuras sequías y dar sostenibilidad a los trasvases del Negratín-Almanzora, del Condado y del Guadiaro-Majaceite.

El presidente de Ecovalia, Álvaro Barrera, destaca como lo más llamativo de 2017 que Andalucía pierda posición relativa en el cultivo ecológico, debido al incremento registrado en el conjunto nacional.

Barrera mantiene que falta implicación por parte de las administraciones a nivel estatal, nacional y europeo. "Queda pendiente implementar medidas que fomenten e incentiven la producción y el consumo ecológicos desde las políticas públicas; sólo así -asegura- la producción de productos ecológicos podrá desarrollar todo su potencial como herramienta contra el cambio climático". Y para el 2018 el deseo de Ecovalia "es mantenernos en la senda que nos conducirá a alcanzar nuestro objetivo de que en el año 2030 al menos un 20% de los alimentos que contiene la cesta de la compra de los españoles sean ecológicos".

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