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Un proyecto con carisma

  • El Oviedo busca el salto de categoría poniendo en práctica el 'método Anquela'

  • Los azulones no son vistosos, pero saben lo que quieren

Los jugadores del Oviedo exteriorizan su rabia mientras hacen piña para celebrar un gol. Los jugadores del Oviedo exteriorizan su rabia mientras hacen piña para celebrar un gol.

Los jugadores del Oviedo exteriorizan su rabia mientras hacen piña para celebrar un gol. / la voz de asturias

Al Real Oviedo le costó ponerse las pilas para arrancar su tercer proyecto en la categoría de plata. De la mano de Juan Antonio Albacete Anquela, el equipo carbayón ha ido creciendo en la competición hasta alcanzar un momento actual exquisito. Sirva como dato que ha perdido sólo un partido en las últimas 13 jornadas.

El Oviedo 2017-18 está construido a la medida de su entrenador. Cinco defensas, cuatro centrocampistas y un delantero que para nada reflejan un dibujo conservador. Anquela dispone de laterales y extremos muy ambiciosos y ofensivos, lo que provoca que sean muchos los efectivos que se unen al ataque.

Al igual que sucede a los amarillos, los ovetenses están más cómodos sin posesión

juego directo

La escuadra asturiana hace gala de poner en práctica un juego muy directo. Todo ello con el claro objetivo de buscar que el esférico gane la espalda de la defensa contraria. Ese balón anhelado puede llegar en largo desde la medular, por una de las dos alas e incluso en acción combinada. Ese estilo se traduce luego en el área con una alta capacidad rematadora y de tener efectivos con la caña preparada.

Y como muestra, un botón. El Oviedo es, con 38 tantos, el cuarto conjunto más realizador de la categoría de plata, sólo superado por el Valladolid (45), Rayo Vallecano (40) y Huesca (39).

la estrategia

El equipo del Nuevo Tartiere tiene aspectos favorables que le han situado en la zona de los mejores, aunque por encima de todos hay que destacar el balón parado que sus jugadores interpretan de manera casi perfecta. Una acción de estrategia del equipo acaba en la mayoría de los casos en el remate de algún jugador azulón, bien sea delantero, centrocampista o defensa. Es una labor muy mecanizada que Anquela ha logrado implantar en la plantilla a base de mucho trabajo.

relevo en la portería

La temporada, igual que la anterior, comenzó con Juan Carlos bajo los palos, fijo en ese puesto el primer trimestre hasta que llegó el encuentro contra el Valladolid, de la 15ª jornada. Fue un antes y un después para el balear, que cedió los guantes a Alfonso Herrero. Juan Carlos cometió dos errores que no perdonó Anquela.

El Oviedo está demostrando que no precisa del control del esférico para ganar un partido, pues está siendo una realidad en los tres últimos meses. La buena racha de los asturianos es una realidad sin querer saber nada del balón ni de la posesión. Lo tiene lo justo porque prefiere esperar ordenado atrás.

la defensa, punto débil

Las primeras semanas de competición el equipo pasó apuros y malos ratos a a hora de defender. El balón parado en su área fue un sufrimiento, quizás hasta su punto más débil. De alguna manera lo ha mejorado levemente, si bien es una dato relevante que sea el equipo más goleado de los seis primeros clasificados.

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