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Tesitura compleja como mano derecha de Pina

  • Cordero declaró ante el juez no haber entrado en la elaboración de contratos, se desmarcó del IASA y admitió que ayuda económicamente al Lorca Deportiva

Cordero, con cara de circunstancias en una rueda de prensa. Cordero, con cara de circunstancias en una rueda de prensa.

Cordero, con cara de circunstancias en una rueda de prensa. / Julio González

Juan Carlos Cordero ha sido una de las personas que, dentro de la Operación Líbero, ha pasado por el juzgado en calidad de investigado. Durante una hora y media, el director deportivo del Cádiz aportó, en presencia del juez José de la Mata, del fiscal y de su abogado, su versión de los hechos por los que se le acusa. En su declaración, se alejó de cualquier vínculo a la elaboración de contratos, se desmarcó del IASA -club uruguayo- y admitió que ayuda de manera económica al Lorca Deportiva, entidad en la que se encuentra trabajando su hermano Pedro.

En el registro efectuado en la sede y en la ciudad deportiva del Cádiz, el despacho de Cordero fue uno de los lugares del que la policía judicial se llevó alguna documentación. "Yo no tengo documentación de contratos. No hago ningún contrato. Yo, normalmente, elijo al jugador", expuso ante el juez antes de añadir sobre lo obtenido en su despacho que "estarán las copias -de contratos- pero yo no las veo porque de eso me despreocupo". "Seguramente en los emails están todos los contratos del Cádiz", afirmación que encaja con el hecho de que en el registro se produjo la descarga de una tablet existente en su despacho. Cordero prosiguió diciendo sobre este asunto de los contratos que "el gerente (David Navarro) los pasa porque van al presidente, a la administración y a la inscripción a la Liga de Fútbol". "Son los requisitos para que el jugador pueda inscribirse, pero yo en esa parcela ya no entro".

En su declaración, reconoció la llegada de dos jugadores procedentes del IASA, Momo Mbaye (Cádiz B) y Cavin Diagné (Cádiz juvenil). El IASA es un club que se vincula a Quique Pina. "A mí me los trae cedidos un equipo uruguayo, el IASA. Yo soy el que decido que los jugadores vengan a Cádiz. Son jugadores a los que no podemos llegar y, por lo tanto, la cesión es la única manera de disponer de ellos". El responsable deportivo cadista se refirió a un seguimiento habitual ante la circunstancia de saber cuándo se firman a Momo y Cavin. "A mí la información que me llega es que los puedo traer y que pueden venir cedidos", y advirtió que "el seguimiento siempre se hace anterior" a la llegada de ambos al IASA. Agregó en el juzgado que "yo doy el visto bueno a los jugadores cuando los veo en la selección de Mali; lo que pasa que en ese momento no son jugadores accesibles al Cádiz". "Yo con IASA no tengo nada que ver. No sé nada ni quiero saber", recalcó de forma rotunda.

El Lorca Deportiva, equipo de Segunda B, se encuentra unido a Juan Carlos Cordero y al entorno de éste más allá de la presencia de su hermano Pedro como director general. Reconoció que ayuda económicamente a esa entidad. "He pagado para que los jugadores cobren mensualmente porque es un equipo que no tiene ingresos", aclarando que lo hizo "con la compra de entradas y de abonos". "Cuanto antes me pueda quitar, mejor. Pero tengo un problema. Está mi hermano Pedro y le estoy ayudando. Hasta que me canse". En este punto cuantificó al juez su aportación económica a la entidad. "Dieciocho o diecinueve mil euros", especificó antes de indicar que no sabía si Pina había inyectado dinero en ese club. Un Lorca al que también ayuda Joaquín Vigueras, agente de jugadores. "También me consta, pero no sé cómo lo ha hecho él. Creo que también se quiere ir".

La aparición del Lorca Deportiva dio para mucho en la citación de Cordero, ya que se busca la vinculación con Pina. Incluso para una hipotética venta de este club, que no es sociedad anónima deportiva y que, en primer lugar, el director deportivo cadista negó. "El Lorca no se puede vender. Es una junta directiva; un club amateur. Eso no se puede vender. Lo que sí es que la gente que está allí se quiere ir, eso seguro, porque es un club sin socios, sin masa social porque hay otro Lorca (en Segunda A) en la ciudad y se ha quedado sin ayuda". Lo curioso es que minutos más tarde hizo algún matiz hacia esa posible venta. "Más que venta, que alguien se pueda hacer cargo del equipo y que aguante sus deudas". Y como en la investigación existen argumentos para pensar en esta operación y en que Pina la pueda haber comentado con él, añadió que "al final puede ser una forma de hablar", en cuanto a la venta, "y te dice: 'oye, el Lorca te está costando dinero y ahí está vuestro hermano; a ver si alguien se puede hacer cargo de este equipo'. Son conversaciones", apuntó sobre lo hablado con Pina. Esta cuestión se enreda si, como sospecha la investigación, Pina tiene tentáculos en el Lorca. Cordero explicó esas conversaciones de la siguiente manera: "Me llama mucho, me pregunta, me dice... y al final hablamos diariamente de multitud de cosas de fútbol". La investigación arroja una posible intención de venta de la entidad lorquina por 300.000 o 500.000 euros. "Puede ser la cantidad que falte del presupuesto", se limitó a decir Cordero.

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