El ADN y el compromiso

  • El rendimiento en la Copa pone de manifiesto que la hoja de ruta del equipo es la misma con los teóricos titulares y con los suplentes

  • El mensaje de Cervera ha calado en todos

Cadistas y osasunistas, frente a frente sobre el césped durante el minuto de silencio previo al inicio del partido. Cadistas y osasunistas, frente a frente sobre el césped durante el minuto de silencio previo al inicio del partido.

Cadistas y osasunistas, frente a frente sobre el césped durante el minuto de silencio previo al inicio del partido. / jesús marín

El Cádiz galopa en su segunda temporada consecutiva en la categoría de plata con el viento a favor por sus buenas prestaciones en la Liga y el avance incontestable en la Copa del Rey, superando en este torneo el límite que supuso el curso pasado caer en la tercera ronda. Los amarillos, además, están respondiendo con las bajas asolando desde un primer momento los esquemas de Álvaro Cervera. Variación de alineaciones y la convocatoria de hasta tres canteranos demuestran que el camino no está resultando fácil para el entrenador en las primeras semanas de temporada.

La cita copera contra el Osasuna era un examen serio para el 'otro' Cádiz, el que apenas ha aparecido en Liga y que tiene un listón alto por culpa del buen rendimiento de los teóricos titulares. Pues bien, gente como Rubén Yáñez, Rober Correa, Mikel Villanueva, Lucas Bijker, Álex Fernández, Nico Hidalgo o Carrillo demostraron sobre el césped del Carranza que también tienen grabado a fuego el mensaje del entrenador. Cambian los nombres pero no el estilo ni el sello de un Cádiz que gusta tanto a los suyos como desespera a los contrarios. "Juegue quien juegue se matan", advertía en sala de prensa el responsable de que la maquinaría amarilla esté a punto, su entrenador.

No es fácil encontrar una plantilla en la que todos se vacían de la misma manera y en la que del primero al último todos saben qué hacer en cada momento. Contra el Osasuna hubo casos más llamativos que otros. Rubén Yáñez sacó con cierto las acciones más comprometidas. Mikel Villanueva parecía tener ritmo de titular y su entendimiento con los compañeros rozó la perfección. Incluso el venezolano se atrevió con una salida en ataque a lo Piqué. Lucas Bijker fue un muro por el carril izquierdo ayudando en ataque y siendo muy solvente en defensa para anunciar que le pisa los talones a Brian Oliván en la estrecha pugna por la titularidad. A Rober Correa le costó un poco más al principio, cometiendo errores peligrosos, pero poco a poco se fue entonando hasta demostrar que con él en el campo también hay lateral derecho.

Por delante Álex Fernández puso de relieve el fútbol que tiene dentro y se soltó tanto como espera el cadismo para ver en sus botas una alternativa importante a Abdullah. Nico Hidalgo fue eléctrico, mucho más que otras veces, y sus llegadas al área resultaron constantes. Por poner un pero, el regate final y la definición no estuvieron a la misma altura que el resto de su rendimiento. Es decir, la falló la decisión final. Moha fue un tanque pesado corriendo como una moto. Y Carrillo trató de imponer su talla jugando de espalda aunque quizás, por las circunstancias, demasiado lejos del área.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios