La Hermandad de Huelva parte hacia la aldea con más de 7.000 romeros

  • Los peregrinos no harán la parada tradicional en la Comandancia de marina, con lo que ahorrarán hora y media de camino para recorrer los más de 42 kilómetros que les separan de la parada nocturna.

Llega hoy el día más esperado por los romeros de la Hermandad de Huelva y la ciudad se viste de fiesta para despedirlos antes de que comiencen su caminar hacia la aldea almonteña. Serán más de 7.000 los rocieros se reúnan a las 8.00 horas en la puerta de la casa de la filial onubense para celebrar la tradicional misa de romeros, que estará oficiada por el director espiritual de la hermandad. Durante la Eucaristía, todos pedirán al Pastorcillo Divino que les proteja en su peregrinar hasta El Rocío por los senderos y le darán gracias también por poder ir un año más a vivir la fiesta de Pentecostés junto a la Blanca Paloma.

Después de los rezos ante el Simpecado –cuya carreta plateada está adornada este año con rosas espray en color melocotón, lilium oriental, lisiantum, rosas de Ecuador en naranja, molucella y delfinium azul– la Plaza Paco Toronjo se vestirá de fiesta y una salva de cohetes anunciará a la capital que la Hermandad de Huelva ya está en camino. Eso será a las 9.00 horas, cuando la comitiva surque la Avenida de Andalucía y la de Galaroza para llegar, a las 9.30 horas, a la iglesia del Rocío, en la barriada de Isla Chica.

Esta es su primera parada, obligada, claro, por ser la parroquia la antigua sede canónica de la filial y donde realiza los cultos preparatorios de la romería.

Un estruendo festivo de campanas lanzará al aire un soniquete especial que sirve en ese instante de acompañamiento a la primera salve rociera del día, además de avisar a todos los ciudadanos de la cercanía de la hermandad a sus hogares, a sus puestos de trabajo. Y es que la capital se paraliza entonces y se suma a la algarabía en la calle, saludando y jaleando a los elegantes peregrinos de la Hermandad de Huelva, con sus chaquetas blancas abotonadas al cuello.

Al frente del séquito, más de 1.000 caballistas irán abriendo paso a Huelva por toda la Avenida Federico Molina, frente a las hermosas casitas inglesas del Barrio Obrero. Así, pronto enfilarán la Alameda Sundheim para llegar, según las previsiones, sobre las 10.30 horas a la puerta del ayuntamiento de Huelva. En la recepción oficial, con la Corporación municipal al frente, la música volverá a ser la protagonista. En esta ocasión, serán el Coro Rociero de la Asociación del Club de Pensionistas y Jubilados ‘El Lazareto’ y la Banda Municipal de Música de Huelva los que acompañarán el instante con sevillanas. No podría faltar en tan señero instante el cante de la Salve rociera en uno de los lugares más significativos para la Hermandad de Huelva en su salida de la ciudad, recomendado para propios y extraños por el hermano mayor de la filial, Salvador Pomares. Los vítores se hacen más fuertes cuando la carreta del Simpecado se acerca a la balconada del edificio consistorial, donde es aclamado por el pueblo bajo una intensa lluvia de pétalos multicolor.

Poquito a poco, la comitiva se dirige hacia la Plaza de Las Monjas, pasa ante al parroquia de la Concepción (donde también recibirá una ofrenda floral) y baja hasta la Placeta. La calle Marina se abre ante los ojos de los peregrinos como el fin del recorrido tradicional de la filial, que este año se verá modificado por razones de peso. Pomares indicó al respecto que “no iremos hasta la Comandancia de Marina porque no se nos ha habilitado un paso directo por la Plaza Doce de Octubre, sino que tendríamos que dar un rodeo demasiado grande que nos haría perder más de una hora y media de recorrido, algo inconcebible para una hermandad que tiene que recorrer más de 42 kilómetros hasta Bodegones”.

Así, tras pasar por la Avenida de Italia y alcanzar el edificio de Correos, los 42 carros tradicionales, los siete carros cuadrados, los 87 charrets, manolas y jardineras y los 85 tractores que componen el séquito romero, enfilarán la Avenida de la Ría y llegarán al Muelle de Riotinto a las 12.00 horas.

Una pareja de la Policía Local, ataviada con su uniforme de gala, escoltará a caballo al Simpecado hasta la Punta del Sebo, donde llegará aproximadamente a las 13.15 horas.

El hermano mayor, Salvador Pomares, pide a las 1.000 personas que harán el camino a pie “que eviten en todo momento acercarse demasiado a la carreta para evitar accidentes”, a la que vez que espera que “todo transcurra con normalidad durante toda la peregrinación y que lleguemos bien a El Rocío”.

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