EN 12 HORAS

Tarifa, tranvías, voraces… y mucha vida

Vista general del casco antiguo de Tarifa desde la muralla que rodea la población. Vista general del casco antiguo de Tarifa desde la muralla que rodea la población.

Vista general del casco antiguo de Tarifa desde la muralla que rodea la población. / Manuel Aragón Pina

Los tranvías de Tarifa no cruzan las calles sino que te dejan manchao el bigote de crema pastelera. Desayuno internacional, historia a la romana, paseo para ver peces saltando, voraces brillantes encima de un mostrador, un castillo del siglo XIII, velas de colores del siglo XXI surcando el mar, conservas legendarias, atardecer en la playa, cena a la fresquita… Tarifa tiene mucha vida… la recorremos en doce horas.

10.00 Desayuno en el Café Azul

El Café Azul. El Café Azul.

El Café Azul.

El Café Azul es casi un monumento más en Tarifa. Abrieron en 1998 y son una referencia. Se puede desayunar a la española, a la inglesa, a lo cuidarse un poquito, con frutas, con zumos y todo, además en un local con encanto decorado en blanco y azul, haciendo honor a su nombre.

11.00, 12.00 Programa doble: Mar o Historia

Avistamiento de cetáceos. Avistamiento de cetáceos.

Avistamiento de cetáceos.

Planteamos un programa doble de dos horas. Se puede elegir entre un paseo por el mar, a bordo de un barco con el objetivo de ver cetáceos que pasean por la zona: delfines, orcas y hasta ballenas se pueden contemplar. El horario de salida cambia en función de las condiciones meteorológicas. En la página web de Turmares avisan de los horarios y de la forma de reservar plaza. El paseo dura un par de horas. Si prefieres una lección de historia, te puedes trasladar hasta las ruinas romanas de Baelo Claudia. El recinto está abierto por las mañanas a excepción de los lunes, pero en gran parte del año también hay visitas por las tardes. En el teléfono 956106796 te lo aclaran todo.

13.00 El Mercado y el Castillo

Seguimos nuestro programa frenético por Tarifa, que hay mucho que ver. Está en la calle Colón, en pleno casco antiguo y los entendidos dicen que es de estilo neomudéjar… dicho pa ti y pa mi, tiene un cierto toque árabe. Su patio interior tiene poderes relajantes y podrás ver un amplio surtido de pescados, entre ellos la brótola o el voraz, dos estrellas del lugar. Como luego tendremos un intenso programa de tapeo da tiempo aún a visitar el Castillo de Guzmán El Bueno, situado bastante cerca. Está junto al puerto por lo que a su belleza interior une también la belleza de las vistas.

14.00 El Lola y El Burgato

El centro de Tarifa ofrece muchas posibilidades para tapear. Hemos seleccionado algunos sitios, pero hay mucho donde elegir. En El Lola, en la calle Guzmán El Bueno, lo primero que llama la atención es la decoración, un homenaje a Lola Flores. Tapeo innovador. Muy buena la ensaladilla de langostinos. A pocos metros El Burgato, una especie de taberna renovada con encanto. Cuidan mucho los vinos y para acompañar, por ejemplo, la albóndiga de rabo de toro.

15.00 El Francés y El Ancla

Una de las cosas que llaman más la atención en Tarifa es la riqueza de culturas gastronómicas. Un local de los veteranos es El Francés, una terraza con encanto en la calle Sancho IV El Bravo. La especialidad de la casa son las papas bravas… advierto que son adictivas. Nos trasladamos a los aledaños del puerto pesquero, al restaurante El Ancla, en la avenida de Las Fuerzas Armadas. Aquí es buen sitio para probar las dos estrellas marineras de Tarifa: la brótola, un pescado que recuerda a la pescadilla pero con una textura y sabor muy especial, y el voraz, también conocido como Besugo de La Pinta. Para el primero, fritura y para el segundo plancha. Tienen también fritos surtidos individuales, por si eres de picoteo.

16.00 Paseo por el centro

Casco antiguo de Tarifa. Casco antiguo de Tarifa.

Casco antiguo de Tarifa.

Estirar las piernas, darle gustito a la vista, que ya se lo dimos y bien al estómago. El casco antiguo de Tarifa es de paseo. Hay muchas tiendas de ropa o de complementos, que dicen los finos, muy coloristas y llamativas. Hay varias iglesias de gran riqueza arquitectónica como la de San Mateo y hay que hacerse fotos junto a las murallas que rodean la ciudad.

17.00 Parada en La Tarifeña

La Tarifeña es una de las mejores pastelerías de la provincia de Cádiz. Su escaparate de dulces es irresistible. Ni un marciano se iría sin comprar. Lo más famoso los tranvías, un milhojas que alterna el hojaldre crujiente y la crema, o el tocino de cielo. No te pierdas tampoco el ponche o una tarta de zanahorias. Llévale unos dulces a mamá, ya puestos.

18.00 Conservas de leyenda

Conservera de Tarifa. Conservera de Tarifa.

Conservera de Tarifa.

Puedes parar en una de las terrazas del paseo de La Alameda y tomarte un café con los dulces de La Tarifeña. Después visita “en conserva” a la tienda de La Conservera de Tarifa, en la calle Arapiles. Allí puedes encontrar la melva y la caballa de firmas históricas de la ciudad como La Tarifeña, Piñero y Díaz o Marina Real. El pescado se limpia a mano y consiguen un punto de cocción milimétrico. Yo de ti me llevaba una buena selección para casa.

19.00 La isla de Las Palomas

Es una isla que se une a la ciudad por un camino que transcurre entre dos playas, la playa “Chica” y la de Los Lances. Lo curioso es que a cada una la baña un mar diferente, el Mediterráneo y el Atlántico. La isla sólo puede visitarse por las mañanas y solicitándolo con varios días de antelación. Las visitas la organiza la empresa Mundoposibilidades y se puede contactar con ellos en el teléfono 652046257, pero al atardecer vale la pena recorrer el camino y llegar hasta la entrada.

20.00 Las playas

Ya en las afueras de Tarifa hay dos playas muy famosas, la de Valdevaqueros, que suele ofrecer a menudo el espectáculo de las tablas de surf con los paracaídas y la de Bolonia. El paseo es relajante y a la fresquita y si hace buena temperatura pega un bañito antes de la cena.

21.00 Cena en Las Rejas

Croquetas de chocos en su tinta. Croquetas de chocos en su tinta.

Croquetas de chocos en su tinta.

Para cenar, nada mejor que el restaurante Las Rejas, un chiringuito de playa renovado y transformado en restaurante. Aquí, junto a la playa de Bolonia, el rey es el pescado que se sirve sin pamplineo, para que se pueda apreciar su sabor a la perfección. Lo suyo es empezar con unas croquetas de chocos en su tinta, una especialidad tarifeña y luego preguntar que ha dejado el mar ese día. Normalmente lo preparan vuelta y vuelta. Una alternativa para los carnívoros, la Venta El Nene, en la carretera que va a Facinas. Tienen una parrilla donde asan carne de retinto.

Para dormir

The Riad. The Riad.

The Riad.

The Riad un pequeño hotel de inspiración marroquí situado en la calle Comendador en el centro. En su interior hay además unos baños árabes.

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