Fallas 2019 | octava corrida de la feria de valencia

‘Horroroso’, de Jandilla, hace historia

  • El quinto toro de la tarde, encastadísimo y muy completo, es premiado con la vuelta al ruedo tras petición de indulto

  • Sebastián Castella corta dos orejas al soberbio ejemplar

Sebastián Castella, en un pase de pecho al toro ‘Horroroso’, premiado con la vuelta al ruedo. Sebastián Castella, en un pase de pecho al toro ‘Horroroso’, premiado con la vuelta al ruedo.

Sebastián Castella, en un pase de pecho al toro ‘Horroroso’, premiado con la vuelta al ruedo. / Efe

La corrida de Jandilla, con otros dos astados de la casa ganadera con el hierro de Vegahermosa –primero y sexto– resultó muy interesante en su juego, aunque el viento jugó en su contra al igual que le sucedió a los toreros. Del conjunto del espectáculo brilló sobremanera el quinto toro, Horroroso, para el que se pidió el indulto y fue premiado con una vuelta al ruedo póstuma y con el que Castella, que contó con un gran lote, realizó una gran y dilatadísima faena.

Horroroso, al que no le correspondía ese nombre tanto por sus características morfológicas –serio y en el tipo de la casa–, desarrolló un excelente comportamiento. Negro, de 540 kilos, herrado con el número 74, evidenció su gran casta en todos los tercios. Un toro que acudió con alegría y prontitud a los cites, tuvo largura y humillaba, con clase, recorrido, fijeza y mucho fondo. En tiempos en los que el tercio de varas está a la baja, derribó hasta en un par de ocasiones al picador, galopó bien en banderillas y, en la muleta, incansable, repetía y repetía y humillaba y humillaba. Castella se marcó un buen quite por chicuelinas y Chacón prendió un gran par. Todo apuntaba alto. Y Castella, en la larga distancia, citó a pies juntos, alternando con la diestra algunos pases por la espalda. En la faena, larguísima, hubo tandas por ambas manos con ligazón, alguna en una baldosa, con algunos remates caros, como un pase del desprecio y otro profundo de pecho. Epílogo con manoletinas a un astado incansable, entre tanto algunos espectadores pidieron el indulto. Después de coger las espada, volvió a dejarla para seguir toreando. Desafio a la presidencia de un Castella que continuó muleteando, con el toro persiguiendo la muleta con profundidad. La petición del indulto se disparó y el torero acabó matando de estocada y descabello al astado, premiado con la vuelta al ruedo. El público pitó al presidente por denegar el indulto.

El otro toro de Castella, con entrega, cogió feamente al banderillero Javier Gómez Pascual. Castella comenzó de manera explosiva, junto a tablas, enroscándoselo en una serie con ligazón. Pero la extensísima labor se fue diluyendo en intensidad hasta fallar con los aceros y escuchar un par de avisos.

Diego Urdiales, con el noblote que abrió plaza, apuntó un par de buenas verónicas y realizó una labor que no pasó de correcta, con alguna trincherilla con sabor, ante un animal manejable. Lo mejor:la estocada al volapié.

El cuarto, escobillado y protestado por su trapío, derribó al varilarguero. En la muleta le costaba embestir y Urdiales destacó en un par de naturales dentro de otro trasteo intrascendente. En el cierre estuvo a punto de ser prendido en la suerte suprema.

Cayetano no se encontró a gusto con el encastado tercero en el momento en el que el viento soplaba con más fuerza. El riesgo se mostró patente cuando el diestro, con el capote, perdió pie y se zafó del peligro por facultades.

Con el sexto, Cayetano se entregó sin conseguir réditos en un trasteo que comenzó de rodillas con la diestra y que no llegó a calar en el público.La tarde y la feria ha quedado marcada por un extraordinario toro, Horroroso, merecedor de indulto y al que Castella cortó las dos orejas.

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