Bilbao | Noveno y último festejo de las Corridas Generales Escribano, con garra, único trofeo

  • El diestro sevillano corta una oreja al sexto toro

  • López Chaves y Octavio Chacón, sin premio, dejan también muy buenas sensaciones

  • Corrida de Miura, de juego variado, destacando primero y sexto por su buen juego

Manuel Escribano, en una larga cambiada de rodillas a portagayola al sexto toro, al que cortó una oreja. Manuel Escribano, en una larga cambiada de rodillas a portagayola al sexto toro, al que cortó una oreja.

Manuel Escribano, en una larga cambiada de rodillas a portagayola al sexto toro, al que cortó una oreja. / Miguel Toña / Efe

¿Por qué las figuras con toros de ganaderías escogidas por ellos no colocan a los toros en el tercio de varas como sucedió ante los miuras?... Los tres espadas:Domingo López Chaves, Octavio Chacón y Manuel Escribano lo hicieron en Vista Alegre. Fueron generosos para el bien de un tercio en vías de extinción y desplegaron oficio en un espectáculo muy entretenido que se cerró con el triunfo de Escribano, quien consiguió el único trofeo de la tarde.

La corrida de Miura, de desiguales hechuras y en conjunto bien presentada, con varios toros ovacionados de salida. En comportamiento destacaron primero y sexto.

López Chaves, con el primer toro, castaño, manejó bien el capote tras un tercio de varas notable en el que Javier González recetó un buen segundo buen puyazo al toro 'Loreño'. Con serenidad y buena colocación, el salmantino consiguió un par de series diestras con suavidad y otra con soberbios naturales a un toro bravo, noble y con calidad. Propinó media estocada arriba que no fue suficiente. El astado no caía y tuvo que usar el verduguillo. Hubo petición de oreja y toro y torero fueron ovacionados.

Ante el cuarto, un cárdeno listón, alto y largo, bravucón, López Chaves bregó bien con el capote. El astado fue picado al relance. El salmantino, con oficio, consiguió sacar muletazos estimable ante un miura complicado.

Octavio Chacón derrochó entrega y oficio ante el cárdeno segundo, bien picado por Agustín Collantes. El gaditano porfió en la muleta ante el animal, que resultó parado y acometió sin entrega. En la suerte suprema el toro le cortó el viaje e hizo hilo en una persecución peligrosa. Tras finiquitarlo, su labor fue silenciada.

Chacón, con el sardo quinto, manejable, anduvo con aplomo, destacando en su faena dos buenas series y una soberbia estocada que por si misma era de premio, un premio que solicitó el público pero que fue denegado por el presidente. El gaditano dio una vuelta al ruedo.

Manuel Escribano fue un derroche de entrega, entusiasmo, capacidad y garra ante su lote. Con el tercero, cárdeno, largo, al que recibió con una arriesgada larga cambiada de rodillas a portagayola y lanceó bien a la verónica, fue ovacionado. El toro se arrancó de largo, pero sin la alegría de los anteriores. Las palmas crecieron y echaron humo en un tercio de banderillas brillante que el gerenense ejecutó con facilidad y acierto. Con la muleta no pudo lucirse artísticamente con un astado que sabía lo que se dejaba atrás. Mató de media y fue ovacionado.

Escribano, con el sexto, 'Palmiteño', un castaño de seria presentación que dio buen juego se jugó el pellejo en una larga cambiada de rodillas a portagayola, librando la cornada por su buena forma física. Largó tela de la misma guisa en una segunda junto a tablas. Al valor, añadió el toreo porque el sevillano lanceó con templadas verónicas que coreó el público con olés, abrochando con una espléndida media. En banderillas, prendió un tercer par de infarto por los adentros, al quiebro, que puso al público en pie. Comenzó la faena en los medios, alternando pases por la espalda y luego consiguió varias tandas por ambos pitones para matar de estocada y ser premiado con un trofeo en el cierre de las Corridas Generales 2019 en el que se han concedido una veintena de orejas, con un presidente errático y en el que se ha echado en falta más público.

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