TV-Comunicación

'GH': la cabra es la que tira al monte

Uno de los privilegios del ganador de Gran Hermano es quedarse unos minutos disfrutando solo de la casa antes de abandonarla. El otro día llamaron a todos los concursantes al confesionario y mientras las cámaras del 24 horas enfocaban al único habitante que se quedó solo por las dependencias de Guadalix: Rubia, la cabra, a quien ya le han hecho hasta una cuenta de Twitter. Viendo la evolución de esta edición del reality se cumple lo que se veía venir desde el comienzo del programa, que la cabra es la más cuerda. Los demás, tanto los concursantes como la organización, están dejando mucho que desear.

El abandono de Papirrín a los pocos días de empezar el programa sin motivo aparente, que fuera sustituido por la ex novia de Omar, quien a su vez estaba comenzando una relación con Paula, la reconciliación del chico con Lucía, el error de cálculo al mostrar los porcentajes de los nominados en El Debate -la suma de los tres era más de un 120%-, anunciar días antes de la expulsión quien es el menos votado de los nominados y que cada semana entre un rostro del grupo Mediaset en la casa haciendo promoción de sus programas o libros -esta noche es el turno de María Teresa Campos- hace que hasta los más fieles del programa se queden sin argumentos para defender el formato ante quienes siempre han criticado su manipulación. Mientras, dentro de la casa ya no mueren de amor y la paz que empezaba a aburrir a los espectadores hace unas semanas ya brilla por su ausencia. El límite llegó el pasado fin de semana cuando Omar, quien a lo largo de las semanas ha soltado por su boca todo tipo de improperios, le dio un empujón a Luis, el torero. Es uno de los habitantes que más juego da por lo que la organización en vez de expulsarlo solo le sacó una tarjeta amarilla. ¿Qué pensará el Yoyas? Esperemos que al menos la cabra siga cuerda.

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