Sociedad

La 'clave' antes de Copenhague

  • España advierte del "largo y apurado trabajo necesario" en Barcelona, la próxima semana, para lograr un acuerdo en la lucha contra el calentamiento global

Un gran reto. Ésa es la misión de los expertos para lograr un preacuerdo contra el cambio climático antes de la Cumbre de Copenhague, que se celebrará el próximo mes de diciembre. La cita tendrá lugar del 2 al 6 de noviembre en Barcelona. Unos creen que conseguir este objetivo queda "bastante lejos". Es el caso de la Comisión Europea (CE). Otros se muestran "optimistas" pero advierten del "largo y apurado trabajo necesario en Barcelona". Esto es lo que piensa Teresa Ribera, la secretaria de Estado de Cambio Climático.

Sin embargo, ya habido un acuerdo antes del que se espera alcanzar los próximos días. Los mandatarios de la Unión Europea (UE) lograron el viernes acordar una posición común de cara a Copenhague, tras ceder a las preocupaciones de sus miembros menos desarrollados, los países ex comunistas de Europa Central y Oriental. Los líderes europeos han asumido finalmente como propias las estimaciones de la CE sobre la ayuda que van a necesitar los países en desarrollo para sumarse a los esfuerzos mundiales contra el cambio climático. La UE no ha concretado su aportación -se reserva esta carta para la conferencia de Copenhague-, ni el reparto interno, pero ha establecido el orden de magnitud que permitirá empezar a negociar con otros países desarrollados la contribución de cada cual.

Por su parte, el Gobierno español es "optimista" con la Cumbre de Copenhague pero advierte que para conseguir un acuerdo ambicioso que siente las bases del régimen climático a partir de 2012 queda un trabajo "muy técnico" en el que la Conferencia de Barcelona jugará un papel "clave". Ésta -la última cita importante antes de Copenhague-, tiene el reto de convertirse en un espacio de encuentro multilateral y de facilitar la negociación para lograr el éxito en Copenhague. Ribera ha explicado a Efe que a la Conferencia de Barcelona acudirán más de 4.000 delegados de 170 países, más de 200 organizaciones no gubernamentales y 300 medios de comunicación.

Las sesiones de negociación se organizarán en dos grupos de trabajo diferenciados: uno encargado de la cooperación a largo plazo, que se centrará en la discusión de temas como la mitigación de los efectos del cambio climático en los países en desarrollo, la deforestación, los enfoques sectoriales, los enfoques de mercado y las medidas de respuesta. El segundo, el llamado grupo de trabajo especial sobre los nuevos compromisos, tendrá como objetivo avanzar en la fase final de las negociaciones y sentar los pilares del acuerdo.

El resultado de estas discusiones en Barcelona será "determinante" para cerrar las cuestiones más técnicas y avanzar hacia el tramo final de las negociaciones en Copenhague, que tiene el reto de lograr un pacto internacional lo suficientemente sólido y ambicioso como para sustituir al Protocolo de Kioto, frenar la deforestación y mitigar los efectos del cambio climático.

Ribera ha subrayado que en todo este proceso es muy importante que la UE mantenga la "presión constructiva" porque esa actitud ya ha dado "avances significativos" en las posiciones de los países en vías de desarrollo como China e India y también en las de los países industrializados como Japón o Australia. Para Ribera es importante que la UE siga ejerciendo un papel de liderazgo porque en las próximas citas quedan aspectos por resolver tan importantes como determinar la financiación necesaria para ayudar a los países en vías de desarrollo, luchar contra los efectos del cambio climático o acordar medidas para frenar la deforestación y lograr una gestión sostenible.

Además, entre Barcelona y las citas informales que restan antes de que se celebre la cumbre de Copenhague, habrá que dirimir cuál es la emisión de gases de efecto invernadero que pueden emitir el transporte aéreo y el marítimo, dos sectores que quedaron excluidos del Protocolo de Kioto. En cuanto al papel de España en todo este proceso, la secretaria de Estado ha explicado que "por sí sola no cuenta" pero ha reconocido que en esta ocasión jugará un papel "más especial", ya que ocupará la próxima Presidencia de turno de la UE, que será "la encargada de asumir todo lo que salga de Copenhague".

No todo es optimismo. La CE cree que alcanzar un preacuerdo en Barcelona en materia de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero previo a la cumbre mundial está todavía "bastante lejos", si bien se han dado pasos positivos en las últimas semanas. La CE calcula que será preciso invertir 100.000 millones de euros en mejoras tecnológicas para que los países en vías de desarrollo puedan asumir una reducción de los gases sin comprometer sus crecimientos económicos.

Los activistas entran en acción. Cerca de 40 organizaciones sociales marcharon ayer bajo el lema El clima no está en venta en Barcelona, en una manifestación con motivo de la reunión auspiciada por la ONU. Los ecologistas, temerosos de que los acuerdos no sean suficientes para revertir un "punto sin retorno" en el cambio climático, convocaron esta marcha.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios