Nueva normalidad

Prohibidas las cachimbas compartidas en los bares y pubs de Andalucía

  • La Junta restringe su uso al individual y exige a los establecimientos la desinfección total del aparato después de su uso

El uso de las cachimbas debe ser individual y cumplir con las exigencias de higiene. El uso de las cachimbas debe ser individual y cumplir con las exigencias de higiene.

El uso de las cachimbas debe ser individual y cumplir con las exigencias de higiene.

Con la llegada de la desescalada, primero, y con la nueva normalidad, después, los bares y cafés comenzaron a recuperar su actividad después de más de dos meses cerrados a cal y canto. Las estrictas medias de seguridad anteriores, y también las menos exigentes de ahora, han marcado el ritmo del sector hostelero andaluz, que ha tenido que hacer frente a importantes inversiones para poder arrancar garantizando la higiene de las instalaciones y la toma de medidas para evitar contagios por coronavirus, algunas de ellas en contra de algunas tradiciones de lo más arraigadas, como la presencia de la ‘carta’, y de hábitos más recientes pero en continuo crecimiento, como el uso de las cachimbas compartidas, especialmente entre jóvenes.

La Orden de 25 de junio de 2020, por la que se modifica la Orden de 19 de junio de 2020 en la que se adoptan las medidas preventivas de salud pública en Andalucía por crisis sanitaria del coronavirus una vez superado el estado de alarma prohíbe expresamente el uso de las ‘pipas de agua’ que no sean de uso individual, e incluso da un paso más con la exigencia a los establecimientos de que los accesorios vengan precintados y en su embalaje original.

En concreto, la orden establece que el uso de las pipas de agua o cachimbas en bares, establecimientos de hostelería y restauración deberá respetar siempre algunas medidas preventivas. Además de que tanto las pipas como sus accesorios (boquilla y manguera) deben ser de uso individual y nunca compartido, tanto el producto como los accesorios deben llegar al consumidor final en su embalaje, sin manipulación previa, y deberán desecharse tras sus uso. Después de fumar, el local debe proceder a la desinfección de la cachimba y de todas las superficies en contacto con ella, y tras cada desinfección debe quedar almacenada en un lugar cerrado o como mínimo, lejos de zonas de paso de clientes y trabajadores.

Las exigencias no son gratuitas: la propia Organización Mundial de la Salud (OMS) ha alertado de que “el aparato de ‘pipa de agua’, incluidas la manguera y la cámara, en sí mismo puede proporcionar un entorno que promueva la supervivencia de los microorganismos y está asociado con un mayor riesgo de transmisión de agentes infecciosos” en general. La OMS cree incluso que la mayoría de los bares y cafés lo tiene difícil para limpiar las piezas de la tubería de agua después de su uso.

Desde el Ministerio de Sanidad también se asegura que fumar en cachimba es “claramente una actividad de riesgo” y se recomienda no hacerlo ni siquiera de forma individual salvo que se tenga la seguridad de que el establecimiento puede realizar la limpieza de toda la tubería.

Tags

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios