Sucesos

Investigado por sextuplicar la tasa de alcoholemia cuando conducía en zigzag un camión de gran tonelaje

  • Fue sorprendido en la A-1 a su paso por Burgos

La A-1 a su paso por la comarca de La Ribera La A-1 a su paso por la comarca de La Ribera

La A-1 a su paso por la comarca de La Ribera

La Guardia Civil investiga a un hombre que sextuplicaba la tasa máxima de alcoholemia tras ser sorprendido cuando conducía un camión de gran tonelaje por la autovía A-1 a su paso por la provincia de Burgos, han informado fuentes del instituto armado.

En concreto, se ha investigado a A.P, de 62 años, como presunto autor de un delito contra la seguridad vial por conducción bajo la influencia de bebidas alcohólicas con resultados positivos en las pruebas de alcoholemia practicadas.

Los hechos ocurrieron días atrás de madrugada, a la altura del kilómetro 147 de la autovía A-1 a su paso por la comarca burgalesa de La Ribera, cuando una patrulla detectó la circulación anormal y poco regular de un conjunto de vehículos compuesto por cabeza tractora y semirremolque.

Su errática circulación en zigzag ponía en riesgo su propia seguridad y la del resto de usuarios de la vía, por lo que los agentes decidieron pararle e interesarse por la vicisitud.

El conductor, vecino de la provincia de Murcia, presentaba síntomas evidentes de haber ingerido alcohol y de encontrarse bajo su influencia, como se manifestó en su manera de conducir, por lo que se le practicó la prueba de alcoholemia mediante el aire espirado.

Seis veces más de lo permitido

Los resultados positivos mostrados en el etilómetro de 1,01 y 0,98 miligramos de alcohol por litro de aire espirado, tasas que superaban en más de seis veces la máxima establecida para este grupo de conductores profesionales, que es de 0,15.

Por este hecho, A.P. ha sido investigado como presunto autor de un delito contra la seguridad vial por conducción bajo la influencia de bebidas alcohólicas, en tanto que el vehículo que conducía fue inmovilizado de manera cautelar hasta que desaparecieran las causas que la motivó. Las diligencias instruidas han sido entregadas en los Juzgados de Aranda de Duero.

La Guardia Civil ha recordado que la ingesta de bebidas alcohólicas así como la de drogas y sustancias tóxicas influye en el conductor de un vehículo con la disminución de la capacidad sensorial, de reflejos y de atención en la conducción, desvirtúan la percepción de la realidad, determinan una conducción inapropiada y crean un concreto peligro para la vida propia y del resto de los usuarios de la vía, al aumentar exponencialmente la posibilidad de sufrir un siniestro vial.

Estas conductas al volante pueden conllevar administrativamente hasta 1.000 euros de sanción y penalmente podrán ser castigadas con la pena de prisión de tres a seis meses o con la de multa de seis a doce meses o con la de trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días, y, en cualquier caso, con la de privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a uno y hasta cuatro años.

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