Sociedad

El Chicle era el principal sospechoso a los tres meses de desaparecer Diana Quer

  • El ADN del cadáver hallado en el pozo confirma que corresponde a la joven

  • La Guardia Civil constata que en noviembre no albergaban dudas de que Abuín era el autor del crimen

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El autor confeso de la muerte de Diana Quer, José Enrique Abuín Gey, el Chicle, se convirtió en noviembre de 2016 en el principal sospechoso de la desaparición de la joven madrileña, que se había producido en agosto de ese año. La Delegación del Gobierno en Galicia acogió ayer una rueda de prensa que sirvió para esclarecer los detalles de lo ocurrido en A Pobra do Caramiñal (La Coruña) con Diana Quer, el 22 de agosto de 2016, y el posterior hallazgo de su cadáver este fin de semana en el municipio vecino de Rianxo, en un depósito de agua.

El coronel de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil, Manuel Sánchez Corbí, cree que el Chicle los llevó hasta el cuerpo de la joven porque se quiso "liberar" del secreto para "reparar el daño causado", aunque "la parte de lo que hizo, no la quiere asumir". Asimismo, las pruebas de ADN confirmaron que el cuerpo hallado en el fondo del pozo pertenece a Diana Quer.

Sánchez Corbí detalló que la investigación arrancó pronto, pues la denuncia por la desaparición llegó a las pocas horas de producirse, aunque al principio no sabían si había delito: "No hay sospechoso, no hay móvil, no hay cuerpo, no hay nada".

El trabajo se desarrolló en cuatro ejes: vehículos, telefonía, feriantes y "el malo que se ha encontrado allí a una chica y se la ha llevado"; con la única pista de los puntos que recorrió el teléfono de Diana aquella noche desde las 02:42 hasta las 02:58.

"El Chicle tenía un 50% de probabilidades de haber sido él", apuntó Corbí. Supieron, además, al localizar el teléfono de la víctima en Taragoña el 27 de octubre de 2016, que "había sido un secuestro, que el que sea la ha llevado por la fuerza y que el que sea ha tirado el teléfono a la ría" por lo que era "alguien relativamente profesional en el mundo de la delincuencia". La Guardia Civil confirmó entonces que la ubicación de los móviles de Abuín y Quer coincidía, lo que lo llevó a convertirse en el "principal sospechoso" en noviembre de 2016.

Mientras no estaba claro si habría actuado solo o acompañado, empezó "el trabajo operativo sobre él": "Es un profesional de la delincuencia en un terreno que domina, difícil de trabajar. Se mosquea y cree que lo van siguiendo. En un entorno que domina, lleva ventaja y nosotros no", reconoció Sánchez Corbí. Incluso el 24 de noviembre llamó a un agente de la Guardia Civil al que consultó: "Creo que me están siguiendo, ¿tú sabes por qué?".

"Pretendía saber qué sabíamos. Ahí cometió un fallo. Dijo que la noche en cuestión estuvo con su mujer en las fiestas de A Pobra. Él se situó en el escenario. El 30 de noviembre los citamos a declarar como testigo a él y a su mujer. Él se equivoca, dice que sale a robar gasolina, no se sitúa en A Pobra, comete un error". El 19 de abril de 2017 se archivó la causa de manera provisional, por lo que los investigadores se quedaron con menos herramientas, pero prosiguieron su trabajo hasta que en noviembre no tuvieron "ninguna duda" y estaban "absolutamente seguros" de que Abuín, un "criminal muy avispado", era el responsable de esta desaparición.

Su detención no se produjo en ese momento porque los agentes necesitaban cerrar el caso por completo antes de hacerla, pero sí la ejecutaron tras el presunto intento de otro asalto a una joven en Boiro, que se produjo hace poco más de una semana. En el proceso, la presión mediática fue "minando" al único arrestado, que en un momento, contó Corbí, "pierde una base muy fuerte, que es la que lo tenía atado al secreto", pues su mujer y sus cuñados reconocen que habían declarado que estuvieron juntos aquella noche por indicación del propio investigado.

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