Seguridad

Un hombre encañona con un subfusil de simulación a 5 policías en la Jefatura de Ubrique

  • Los agentes tuvieron que sacar su arma reglamentaria para reducir al detenido

Imagen del subfusil falso. Imagen del subfusil falso.

Imagen del subfusil falso.

Un hombre, de 30 años de edad, entró la noche del sábado en la Jefatura de la Policía Local de Ubrique portando un subfusil de asalto y encañonó a los cinco agentes policiales que en esos momentos se encontraban en las dependencias. Tras varios minutos de angustia, los agentes lograron reducir al individuo, momento en el que se dieron cuenta de que el arma con el que los había amenazado era en realidad un subfusil de simulación, de aire comprimido, de los que lanzan bolas de pintura y se utiliza en el juego de ‘paint ball’. El hombre, de origen peruano y nacionalidad española, fue detenido tras los hechos y ya ha pasado a disposición judicial en el mismo Ubrique. Al parecer, según su propio testimonio, habría discutido “con su pareja y su intención era la de suicidarse, pero provocando que los propios agentes lo mataran”, según fuentes policiales consultadas.

Los hechos se sucedieron a las 22.36 horas del sábado cuando el detenido entró en la Jefatura de Ubrique portando el arma, que posteriormente se comprobaría que era de simulación. Justo a esa hora se producía el relevo de agentes en la propia Jefatura, con lo que se encontraban en las citadas dependencias los agentes que terminaban el turno y los que se incorporaban. En total eran cinco policías, que tras la amenaza del hombre con el subfusil se parapetaron tras la mampara de seguridad y tuvieron que sacar sus armas reglamentarias “porque lógicamente estamos en nivel 4 antiterrorista”, explican las mismas fuentes de seguridad.

Tras varios minutos de intentar que el detenido depusiera su actitud, los agentes lograron reducirlo aprovechando que bajó el arma, momento en el que comprobaron que ésta no era real sino un subfusil de aire comprimido de los que se utilizan en el juego de paint ball.  Fueron momentos de gran tensión, pero los agentes “mantuvieron la sangre fría y actuaron con una profesionalidad increíble”, anotan las mismas fuentes.

Existen grabaciones de cómo entró el hombre en la Jefatura y portaba el arma de simulación. Al parecer habría montado el subfusil con una mano en la misma Jefatura mientras con la otra hablaba por teléfono y fumaba un cigarrillo. Eso sí, en su declaración no indicó con quién estaba al teléfono. Tras su detención, el detenido dijo que había tomado algunas copas, circunstancias que no concuerdan con la versión policial que asegura que, en apariencia, “no se denotó que actuara bajo los efectos del alcohol”.

El hombre pasó la noche del domingo en los calabozos de la Policía Local de Ubrique, para pasar, después, a disposición judicial. Explicó que su reacción respondió a una discusión con su novia y quiso provocar que los agentes lo mataran.

En este municipio de la Sierra convive con normalidad una comunidad de súbditos peruanos, que trabajan en la zona.

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