Semana Santa

Tres propuestas musicales

  • Haydn en Cádiz, coros inmemoriales en Montoro y un cántico religioso multitudinario en Zamora, otras formas de oír la Semana Santa

A veces, la fidelidad a las costumbres y el esfuerzo en mantenerlas, nos hacen perder la oportunidad de conocer otras manifestaciones culturales, y otras veces, sin embargo también al aplicar justamente lo contrario, es decir el exceso de ver lo de fuera antes que lo nuestro, nos hace desconocer los detalles importantes de lo cercano. Para unos y otros, va este artículo en que les propongo conocer tres costumbres musicales en torno a la Semana Santa. Una cercana, y otras no tanto.

qUna tradición gaditana de más de 200 años: La ciudad de Cádiz, abre cada Viernes Santo el Oratorio de la Santa Cueva al mediodía, para que pueda ser escuchada una de las grandes obras musicales de la Semana Santa: Las Siete Palabras (Las siete últimas palabras de Nuestro Redentor en la Cruz), de Franz Joseph Haydn.

 

Y es que, a pesar de haberse convertido con el paso del tiempo en una tradición de la Semana Santa Española, esta composición alemana de Haydn se hizo pensando en Cádiz. Se trata de una obra nacida en pleno siglo de las luces, y en la que predomina la forma sonata, característica de las composiciones musicales ilustradas del XVIII. Tiene una parte para cada frase atribuida a Jesucristo en la Cruz, más una Introducción y un final denominado Terremoto. 

 

Son muchas las circunstancias que debieron darse para que el ya entonces afamado compositor austríaco escribiera esta hermosísima pieza musical para el Oratorio de la Santa Cueva de Cádiz, y en este sentido, son diversos los musicólogos y estudiosos que coinciden en ver al sacerdote nacido en Veracruz (Virreinato de Méjico), D. José Sáenz de Santamaría, marqués de Valde-Iñigo, como el autor de la idea de encargar una composición musical para complementar una práctica de la Compañía de Jesús en el Virreinato del Perú, consistente en  celebrar tres horas de oración el Viernes Santo sobre las Siete Últimas palabras de Cristo en la Cruz. Su idea fue la de intercalar música entre las frases y reflexiones para ayudar a la meditación y al recogimiento. 

 

Encontró Sáez de Santamaría en el Marqués de Mérito, D. Francisco de Paula María de Micón, un aliado perfecto para la misión, pues éste tenía gran afición por la música, unas excelentes relaciones con la corte madrileña y probablemente con Luigi Boccherini y Tomás de Iriarte. Haydn en esos momentos era de los músicos preferidos de la nobleza culta española y además, era un compositor profundamente religioso, lo que sin duda influyó de manera importante en el especial empeño que le puso a esta composición, que se dice creyó que se la encargaban desde  la Catedral de Cádiz, cuando en realidad era para el Oratorio de la Santa Cueva. Desde entonces, la ciudad de Cádiz presume de mantener la tradición para que se pueda escuchar esta obra, en el sitio adecuado, el día adecuado y a la hora adecuada. Este año el Cuarteto Hesperia hará realidad la tradición. 

 

qLa segunda propuesta musical para esta Semana Santa, se queda también en Andalucía, en la hermosa ciudad cordobesa de Montoro: sus Coros, una tradición ancestral, de padres a hijos. 

 

La ciudad, que abre la puerta de Sierra Morena, es hermosa, rodeada por el Guadalquivir, altiva, antigua, y comparte con Cádiz y San Fernando distinciones en su escudo: es Muy Noble, Leal y Patriótica, títulos ganados  por haberse convertido en una auténtica "Isla" sin conquistar en la retaguardia del ejército del Emperador Napoleón. Siempre en guardia, con diversas estratagemas castigaron las tropas del Emperador durante toda la invasión.

 

Sus Coros son una de las curiosidades musicales de Andalucía. Y se debe fundamentalmente a la parte musical, que constituye una verdadera singularidad que se pierde en la noche de los tiempos. Con el paso de los años, y con la intervención de la Iglesia Católica (se dice que fueron los carmelitas), esas músicas transmitidas de forma oral de padres a hijos, maridó con textos bíblicos, dando como resultados una curiosidad musical que hoy día está viva gracias al Piadoso y Antiquísimo Coro de Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima de Los Dolores, que la mantiene gracias al impulso de su actual presidente Rafael Gutiérrez Madrid, su secretario Antonio Madueño y de su director Juan Espino Criado, así como de todos sus integrantes, que desinteresadamente garantizan las actuaciones, a la vez que transmiten tal como la aprendieron, esta valiosa costumbre montoreña, que aún hoy, es fuente de estudios musicológicos.

 

En la Madrugada montoreña del Jueves al Viernes Santo, podremos disfrutar de esta singularidad por la calle. Desde las 19,50 del Jueves, y comenzando en la calle Salazar con el BENEDICTUS, podremos seguir al Coro que acompaña a la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno y que hace su salida desde la Iglesia de San Juan de Letrán en la Plaza de Jesús Nazareno. Puntos clave son la calle Salazar a las 2,45 para oír el ET EREXIT; en el interior de la Iglesia de San Juan de Letrán, a las 03,45 STABAT MATER; en el Arco de la Cárcel a las 05,00 BENEDICTUS; en la Iglesia de San Juan de Letrán, después de la salida de Ntra Sra. de los Dolores, a las 05,30 CUJUS; en el Arco de la Cárcel a las 06,00 QUANDO CORPUS; Barandal de San Sebastián a las 09,15 MISERERE, y para finalizar a las 12,00 en la Plaza de España EX EREXIT y San Juan de Letrán a las 12,55 CUJUS.

 

El coro hace sus actuaciones a tres voces a capela, sin instrumentos musicales. Este año, para los que no puedan asistir pero quieran apreciar los coros, tendrán la ocasión de hacerlo a través de Canal Sur, que retransmitirá algunos momentos de la madrugada montoreña. 

 

La última propuesta musical, sale de Andalucía para viajar a la ciudad de Zamora. 

 

No es posible hablar de Semana Santa en España sin hacer una referencia a la de Zamora. Quien no  haya tenido la ocasión de haberla vivido allí, y recorrer sus calles escuchando al Barandales anunciando la procesión, tiene mucho más difícil el comprender bien el sentimiento de recogimiento, orden, sobriedad y seriedad de la Pasión Castellano Leonesa. Pero además, la Semana Santa de Zamora es también sus impresionantes tallas, como la del Cristo de las Injurias, y una ciudad que se vuelca al expresar el sentimiento de religiosidad de su pueblo.

 

Yendo a nuestra tercera propuesta musical para estas fechas, y si lo que les apetece es visitar otras tierras españolas más alejadas de nuestra Andalucía, les recomiendo asistir a la madrugada del Jueves al Viernes Santo de la ciudad de Zamora, y seguir a la cofradía del Cristo Yacente, que protagoniza a través de la música uno de los momentos estelares de la tradición cuaresmal del Centro de la Península Ibérica, cuando los hermanos de la cofradía entonan en la Plaza de Viriato el MISERERE, en medio de un silencio sepulcral y la oscuridad de la noche. Un nutrido coro, a tres voces, y a capela, entona sus notas ante miles de fieles, que llueva o haga frío, aguardan desde varias horas antes en la emblemática Plaza coronada por la Seña Bermeja, la bandera de Zamora, para poder escuchar el canto cofrade.

Para quien prefiera madrugar en vez de trasnochar, también puede en Zamora escuchar el MISERERE ALISTANO que se entona a la recogida de la procesión de las Capas Pardas, una de las más antiguas de Zamora. La hermandad procesiona el miércoles santo.

 

Tres propuestas con la música como referente incardinada en las tradiciones de las diferentes manifestaciones de la religiosidad de tres zonas de nuestra geografía. Tres propuestas que no son un derivado de la Semana Santa, pues tienen suficiente entidad propia como para reclamar su sitio. Merece la pena, creánme. 

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