Semana Santa

150 años de la urna donde Cristo yace

  • Una llovizna sorprende al cortejo del Santo Entierro antes de la recogida

Al son de una campana se plantaba a las tres de la tarde de ayer la cruz de guía de la cofradía del Santo Entierro en la puerta de la iglesia de Santa Cruz, precediendo a una sección de penitentes de esta hermandad seguida de las representaciones de un buen número de corporaciones nazarenas de la ciudad. Antes de llegar al empedrado de la calle Jesús de Medinaceli, la banda de música Julián Cerdán, que iba a desfilar tras el paso de la Virgen de la Soledad, tocaba la marcha '¡Ha muerto!', de Eduardo López Juarranz, a la valiosa urna de plata con el Cristo Yacente tallado por Francisco de Villegas en 1624, que una vez en la calle contaba ya con la capilla musical Regina Caeli. El paso de misterio, guiado por Juan Otero y Fernando Bablé, estaba exornado por Jesús Rubio Ramos con esparragueras, helechos, siemprevivas y rosas rojas. Lucía la urna en el frontal el bastón de Cayetano del Toro, a quien se recuerda este año al cumplirse 100 años de su fallecimiento y fuera Protector Nato y Vitalicio de la hermandad. También se cumplen 150 años de la realización de la urna por parte de Manuel Ramírez Serrano.

Tras el paso, escoltado por militares, procesionaba el palio de respeto y detrás la corporación municipal bajo mazas con la alcaldesa de Cádiz, Teófila Martínez, y concejales de su equipo de gobierno. Igualmente desfilaron autoridades como el presidente de la Audiencia Provincial, Manuel Estrella; el subdelegado del Gobierno, Javier Torres; y el subdelegado de Defensa, Vicente Ortells. Poco después, la cuadrilla, comandada por Fernando Malines, ponía en el barrio de El Pópulo el paso de Nuestra Señora de la Soledad, una talla dieciochesca de autoría anónima, a los sones de la marcha 'Virgen del Valle'. El paso de la Virgen ante la Cruz lucía exornado con lisianthus morados y rosas blancas.

Una ligera llovizna sorprendió al cortejo cuando la urna se acercaba al Pópulo y la Virgen procesionaba por la plaza de San Juan de Dios, lo que hizo que el cortejo se apresurara hacia la recogida. Afortunadamente, la lluvia fue escasa y cesó pronto.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios