Semana Santa

El Nazareno del Amor da el susto en otra gran jornada

  • La cruz del Cristo golpeó contra el dintel al salir de su templo y hasta la Catedral se movió más de lo habitual El escultor Luis González Rey comprobó que sólo se había aflojado y que no existían daños

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Lunes Santo, lunes de sol. Dos días de Semana Santa, los dos primeros, y los cofrades sólo han tenido que alzar la cabeza al cielo para buscar la sombra que haga más soportable las primeras horas de la tarde coincidiendo con la salida de la mayoría de hermandades y cofradías. La tregua que este año parece que está dispuesta a dar la meteorología regaló ayer otra jornada memorable, de corporaciones con sellos muy diferentes pero que hacen del Lunes Santo un día único. Calles y plazas llenas de público a pesar de ser día laboral. Los horarios se cumplieron en la mayoría de los casos. Sólo el susto con el paso del Nazareno del Amor, cuya cruz golpeó contra el dintel de San Francisco en la salida y cuya cuadrilla pasó por algunos apuros en el recorrido.

La iglesia conventual de San Francisco acaparó la atención del día por un incidente que afortunadamente no fue a más pero que mantuvo el susto en el cuerpo de su recién elegida junta de gobierno. En la maniobra de salida del paso de misterio, la cruz que porta el Señor del Amor golpeó con el dinte del templo, donde aún se aprecia el desconchón. Fue un toque leve pero suficiente para que se notara en la portada. Ahí no quedó la cosa, ya que a medida que el cortejo avanzaba por la calle San Francisco se apreciaba, en cada levantá o maniobra, que la cruz se movía más de lo habitual. Se fueron encendiendo las alarmas hasta que se tomó la decisión de avisar al escultor gaditano Luis González Rey, a fin de que una vez que el paso accediera a la Catedral, él comprobara si existía alguna anomalía con la cruz o con la zona en la que ésta queda sujeta al cuerpo del Nazareno. Lo dicho, un susto. González Rey no apreció daño alguno porque solamente se había aflojado la sujeción de la cruz, que él mismo dentro de la Catedra se encargó de apretar cuando se subió al canasto del paso para comprobar qué pasaba. "No ha sido nada. La cruz estaba un poco floja y la he apretado. Me llamaron un poco asustados y he prestado mi ayuda. Nada más", explicó a este medio el escultor al salir del primer templo de la ciudad.

Al temor por la incertidumbre de lo que pasaba con la cruz se unió en algunos puntos de recorrido, como la plaza de San Juan de Dios, que la cuadrilla que portaba el primero de los pasos de esta hermandad no efectuaba con normalidad su trabajo y se resentían los hombres de los palos de la derecha. La cuadrilla perdió más de una vez el paso y el ritmo del tambor que marcaba Polillas. Se notó de nuevo al descender por Arquitecto Acero.

Buen detalle girar los pasos ante el Ayuntamiento, donde estaban los mayores de la residencia Alvernia, ahora trasladados a la de San Juan de Dios.

El Lunes Santo gaditano cuenta desde hace casi 40 años con cuatro cofradías, aunque la realidad es que la atención se centra en tres puntos de la ciudad al salir dos hermandades, el Amor y Vera Cruz, de la misma iglesia, San Francisco. Los otros templos del día son La Palma y el Carmen. Pero hay sitio y gente para que cada salida esté poblada de gaditanos y visitantes. El Carmen, San Francisco e incluso la extensión de la calle de la Palma permiten una importante aglomeración de personas, las más madrugadoras, para asistir a los primeros mecidos de los pasos. En La Viña el debate se sirve con el hecho de que este año la hermandad volvió a ir hacia Catedral por dentro, es decir, sin recorrer el Campo del Sur. Para gustos, los colores. Hay una corriente que apunta a la belleza y facilidad de maniobra para los pasos alcanzando el primer templo junto al mar. Un espacio amplio para ver bien el cortejo y una vía que deja estampas deseadas por los expertos gráficos. Esto, por parte de la corriente favorable. La contraria entiende que las características del Campo del Sur provocan que la procesión desfile casi a contrarreloj, como deseando quitarse de encima un lugar con calor y problemática de viento si éste aparece con rachas fuertes, como curiosamente pasó ayer. Más cerca por el Campo del Sur; más protegido por dentro pero mayor dificultad con el túnel de Compañía. La belleza junto al no menos hermoso edificio de Correos o el encanto de las flores junto a la plaza del mismo nombre. En fin, un debate que debe resolver su junta de gobierno.

Y como de debates iba el día, ayer surgió alguno más. ¿Cómo se entiende que una corporación como Nazareno del Amor, con un respaldo de hermanos en nómina y en procesión admirables, haya estado hasta hace poco 'gobernada' por un comisario diocesano? Las opiniones son dispares pero existe una corriente común: una hermandad con esas prestaciones tan grandes en casi todos los sentidos no puede acabar en manos de un comisariado. Y es que la crisis de nuestras corporaciones no son únicamente de capirotes. Y menos ayer, donde tres de las cuatro corporaciones pusieron en la calle cortejos muy amplios.

Lunes Santo de sol y de tres salidas en apenas una hora y 15 minutos, es lo que va desde que asoma la Cruz de Guía de La Palma (15:45) hasta que lo hace la del Prendimiento (16:45) y el Nazareno del Amor (17:00). Cofrades de siempre en La Viña, como Jesús del Río y José Luis Ruiz-Nieto, el pregonero de la Virgen de las Penas, Juan Manuel Canseco, o el concejal Juan Antonio Guerrero. Todos sorprendidos con los sones de la banda de la Vera Cruz de Utrera, que lo bordó con Medea y Abrazado a Triana tras el Crucificado. "Vamos a darle al barrio la Misericordia que necesita y nos sacamos la espinita que nos quedó en septiembre", se dijo antes de la primera levanta recordando cuando la lluvia truncó entonces la salida extraordinaria. Pedro Ramos, veterano capataz gaditano, disfrutó ante el hermoso palio de la Virgen de las Penas, al que siguió por Hospital de Mujeres a los sones de Virgen del Dulce Nombre. Dulce momento para el bueno de Pedro.

El misterio que representa a Jesús en el momento de ser arrestado tras orar en Getsemaní lució por segundo año sobre el canasto de plata del antiguo paso de Columna, hermandad que vuelve a prestar su ayuda. El Prendimiento espera un necesario renacer como corporación y el regreso de un hermoso paso que aguarda una resolución de las que van para largo. Su junta de gobierno, unida contra viento y marea. Viento como el que se encontraron los pasos cuando alcanzaron la calle a los sones de Jesús en su Prendimiento, en el caso del Cristo -interpretada por la filarmónica de Conil- y el Himno del Patrocinio, en el de la Virgen. Ante ambos pasos acudieron las representaciones de El Perdón y La Paz. Memorable el tramo final de la calle San Francisco avanzando el Prendimiento a los sones de Al Señor de la Salud. A la Señora del Patrocinio le regalaron una saeta en la calle Novena, casi en el corazón de la carrera oficial. Rompió dos veces con la marcha antes de alcanzar Ancha.

La esencia, sin debate, llegó un año más con Vera Cruz. Silencio conventual, silencio negro a plena luz del día. Lástima que una Semana Santa tan tardía impida una estampa de máxima oscuridad a la salida de esta corporación señera. Un cortejo perfecto en cuanto a gusto y colocación; cada uno y cada cosa en su lugar. Cualquier sección de nazarenos y las insignias, una placer para el paladar cofrade. Dos pasos y dos sagradas imágenes con mayúsculas. Alegra ver a un capataz joven, Joaquín Cortés, al frente de un palio único, gaditano y que navega. Despojado de Amor, un día antes, del paso que más metros recorre en toda la Semana de Pasión, ayer demostró al frente de otro gran paso, en este caso de palio, que es capataz, capataz. Con la marcha El Cachorro por la segunda mitad de la calle Cristóbal Colón, la Soledad puso un sello único y diferente al Lunes Santo gaditano, Lunes Santo franciscano.

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