Semana Santa

El Consejo tumba la petición de un cabildo extraordinario en el Perdón

  • Casi un centenar de hermanos pretendía que en esa cita se convocaran nuevas elecciones El Consejo esgrime que sólo la autoridad eclesiástica puede remover a un hermano mayor

No habrá cabildo extraordinario en la cofradía del Perdón. Y, por tanto, no habrá adelanto en la convocatoria de elecciones de la hermandad de la Madrugada. O, al menos, no de momento. La petición que casi un centenar de hermanos elevó el pasado mes de octubre a la junta de gobierno ha recibido ahora, después de varios recursos, la negativa del Consejo de Hermandades, que tumba así la aspiración de estos hermanos descontentos con las últimas decisiones adoptadas en la corporación de Santa Cruz.

Los hechos se remontan a octubre del año pasado, cuando tras una serie de decisiones de la junta de gobierno, que incluso desembocaron en la dimisión del anterior hermano mayor, Francisco Gallardo, un grupo de hermanos solicita a la junta de gobierno la convocatoria de un cabildo extraordinario con el único punto a tratar de la convocatoria de un nuevo cabildo de elecciones. Conviene señalar que para solicitar un cabildo extraordinario, las normas diocesanas establecen como posibilidad que "lo soliciten por escrito dirigido al hermano mayor el 15% del número total de hermanos con derecho a voto", aspecto que cumplían estos 94 hermanos.

Tras recibir la negativa de la junta de gobierno a esa petición -"le informamos que nos confirma el Secretariado Diocesano que el mismo no procede por no estar dicho supuesto contemplado por las normas diocesanas", refleja literalmente el escrito recibido el 26 de octubre por estos hermanos-, el grupo elevó recurso al Consejo de Hermandades.

Es ahora cuando este organismo ha dado respuesta, manteniendo la negativa que ya en octubre dio la junta de gobierno. El argumento principal que expone el Consejo en su conclusión es que las normas diocesanas "no contemplan la posibilidad de este tipo de cabildo para solicitar el cabildo de elecciones", entendiendo además que al hermano mayor y su junta de gobierno "no lo nombran los hermanos que asisten al cabildo de elecciones, sino que lo realiza el delegado episcopal a la vista del resultado de las elecciones, pero nunca los hermanos lo nombran". Es decir, que el nombramiento lo realiza la autoridad eclesiástica. Y por tanto, es sólo la autoridad eclesiástica quien puede remover al hermano mayor. "Y nadie más podrá realizar dicha remoción de su cargo", insiste la resolución del Consejo, que concluye así que la petición lanzada por este grupo de hermanos "no ha lugar al no estar respaldada en ninguna norma y ser competencia de la autoridad eclesiástica la remoción del cargo de hermano mayor de la cofradía".

La deliberación del Consejo se basa en varios artículos de la norma diocesana así como en el Código de Derecho Canónico, habiendo sido llevado el proceso de este organismo por un instructor y un secretario.

"Las hermandades las mantenemos los hermanos pero la propiedad es de la autoridad eclesiástica", es la conclusión a la que llega uno de los hermanos que pedía la convocatoria del cabildo extraordinario, que no esconde la "rabia" y la "impotencia" por ver imposibilitada su intención de debatir en el seno de la hermandad sobre la necesidad de convocar unas nuevas elecciones ante lo que estos hermanos entienden una serie de desafortunadas decisiones de la junta de gobierno.

"La intención es que los 94 hermanos que firmaron esa petición sepan la contestación que nos han dado", afirma un portavoz de este colectivo, para el que se abre ahora un período de reflexión de cara a futuras actuaciones, que pasan por seguir con la causa (tendrían que presentar recurso al Secretariado Diocesano), solicitar otro cabildo extraordinario con otro punto a tratar que no sea el adelanto de las elecciones, o preparar una futura candidatura para el próximo proceso. "Ya veremos", concluye uno de estos hermanos.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios