Semana Santa

Calor y primeros retrasos

  • El Despojado acapara todo el protagonismo y cumple con los horarios en su primera salida · El resto de las cofradías llega tarde a la Catedral y no logra recuperar en carrera oficial el tiempo perdido

NUNCA llueve a gusto de todos, pero tampoco el calor pone de acuerdo a unos y a otros. El estreno de la Semana Santa estuvo marcado por unas altas temperaturas que si bien no privaron a las hermandades de salir a la calle, sí provocaron momentos duros para los cortejos, especialmente en los cargadores.

El aire fresco de la jornada llegó desde un punto insólito en la ciudad, cofrademente hablando, como es el Colegio Salesianos. Desde allí se produjo el primer abrazo de Amor del Despojado con Cádiz. Esa brisa novedosa refrescó un Domingo de Ramos con mucho público en las calles y un retraso que comenzó en Catedral y que fue a más en Palillero y San José. Curiosamente la nueva hermandad fue la única en cumplir escrupulosamente sus horarios.

Salesianos, la primera

En la avenida María Auxiliadora la concentración de personas era espectacular desde una hora antes de la salida del Despojado. No era para menos. Cofrades de la capital y de otros puntos de la provincia no quisieron faltar a la cita. El recorrido por la avenida fue seguido por cientos de personas pese a ser la hora del almuerzo y estar asomando un sol de justicia

Histórico, y recogido por las cámaras, el paso del cortejo bajo las Puerta de Tierra para llegar a la Catedral entre aplausos por el estreno. La nueva cofradía encontró el calor de otras hermandades como la Piedad, que salió corporativamente y con su guión a la puerta de la iglesia de Santiago para asistir al desfile del Despojado. La hermandad salesiana llegó al Palillero con diez minutos de retraso que recuperó en la carrera oficial. Su entrada en el barrio de Santa María, para ir despidiendo el casco histórico, se produjo a los sones de Silencio Blanco.

Calidad musical

La archicofradía del Pilar, Nuestro Padre Jesús de las Penas y María Santísima de la Caridad puso de relieve lo que cuida su selección musical. Prueba de ello fue la marcha Sentimiento Gitano, tocada al Cristo justo delante de la Torre Tavira. Excepcional la gaditana banda del Rosario. Fue uno de los grandes momentos del día.

Esta hermandad sufrió el primer leve percance de la jornada al llegar el palio al túnel de la calle Compañía -el tramo más estrecho de esta vía- y encontrarse con la ventana abierta de un balcón de una finca deshabitada. El temple del capataz, Manuel Ruiz Gené, y el trabajo de sus cargadores permitieron sortear el inesperado obstáculo. Estos problemas aseguraron el primer retraso en Catedral, pagándolo el Despojado, cuyo cortejo esperaba en Arquitecto Acero. Otra imagen del día, la vuelta de esquina Ancha-San José del palio de la Caridad a los sones de Corona de Estrella.

una cena dorada

Cada año resulta más ambicioso el cortejo de la Sagrada Cena, en número de nazarenos, en presentación y disposición de las insignias, y en la seriedad que le aporta un esplendor enorme. Al margen de los escasos diez minutos de retraso en el primer templo de la ciudad, la procesión gustó al mantener esa línea de crecimiento y participación de sus hermanos, cada vez más y mejores. Su banda, también a la altura de una gran corporación. Lástima que los horarios se fueran derrumbaando y que la cofradía llegara al Palillero 25 minutos tarde.

borriquita, la cuarta

La Semana Santa gaditana asistió a otra novedad notable con la presencia de la hermandad de Jesús de la Paz y María Santísima del Amparo en cuarta lugar en la carrera oficial, cuando su puesto lógico y tradicional es el primero. Todo sea por Amor al Despojado. Buen detalle de la hermandad carmelitana.

Con un cuarto de hora de retraso las palmas de los nazarenos del Cristo accedieron por la rampa a la Catedral muy juntos y en un exquisito orden. Para destacar, el palio del Amparo ascendiendo a la Catedral a los sones de Campanilleros, una marcha muy aplaudida. Y curiosa la perilla torcida de uno de los últimos varales, fruto de algún golpe antes de llegar al primer templo de la ciudad.

humildad y espera

Con los retrasos en claro aumento -algunas hermandades se acercaban a la hora en Palillero y San José-, Humildad y Paciencia cerraba la jornada llegando a Catedral aún con la claridad del día, lo que motiva una Semana Santa en el mes de abril y con el cambio de hora efectuado. El calor no dejó de hacer mella a esa hora (20:00) y algunos penitentes más jóvenes de las secciones del Cristo desfilaron con el antifaz levantado. El trabajo de las cuadrillas, al nivel esperado y previsto por capataces del nivel de Francisco Álvarez y Juan Manuel Manzano.

La nota negativa de la jornada se produjo antes de que saliera la primera cruz de guía, ya que algunos palcos del palillero y la tribuna oficial amanecieron con manchas de pintura, así como varias vallas de la calle Ancha. “Gracias a la labor de la cuadrilla de mantenimiento urbano, a primera hora se procedió a limpiar todo”, tal y como explicó ayer a este periódico el concejal Juan Antonio Guerrero.

Antes de las salidas de la Borriquita, Sagrada Cena y Humildad y Paciencia se hizo mención por parte de los directores espirituales a la reforma de la ley del aborto e incluso algunos penitentes de la Cena lucieron en la solapa un lazo blanco.

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