Cofradías de Cádiz Apadrinando las necesidades

  • La cofradía del Nazareno pone en marcha una iniciativa por la que una demanda de ayuda es sufragada directamente por un donante

  • Ya se han realizado dos acciones en los últimos días

Uno de los dos lotes entregados ya por donantes a familias vulnerables de Santa María Uno de los dos lotes entregados ya por donantes a familias vulnerables de Santa María

Uno de los dos lotes entregados ya por donantes a familias vulnerables de Santa María / COFRADÍA DEL NAZARENO

A un lado de la cruel balanza social y económica se ubica un gaditano, o una familia, cuyos recursos no alcanzan para llevar un día a día normal, lo que les ha obligado a recurrir a la hermandad, que gestiona un listado de necesidades. Al otro lado, gente normal y corriente con ganas de ayudar a los que menos tienen, a los que posiblemente sólo tengan un poco menos que ellos. Algunos debaten sobre el reparto de la riqueza, y en Santa María reparten la pobreza. La cofradía del Nazareno ha sabido enlazar estos dos lados de la balanza, uniendo directamente a las personas que pueden prestar ayudar con esas otras que la necesitan. Padrinos de esta nueva crisis.

La original iniciativa consiste, básicamente, en que el donante se haga cargo de comprar todo lo necesario para el sustento de la persona o familia vulnerable. Alimentos, productos de aseo, productos infantiles si hay pequeños en la familia... Todo lo necesario para que ese gasto de manutención no sea un lastre para otras necesidades de esa familia. Las donaciones pueden hacerse en productos (los necesarios) o bien mediante la cantidad económica equivalente que permita comprar todos esos productos necesarios.

El proyecto, por ahora, se ha desarrollado positivamente en dos casos. Pero la vocalía de Caridad de la corporación ya tiene un listado de donantes dispuestos a apadrinar las necesidades de atención que vayan surgiendo.

“Todo surgió un poco de casualidad. Al poco de empezar la pandemia, ya ayudamos a través de la asociación de vecinos aportando lotes de alimentos a un grupo de vecinos. Luego han surgido otras ayudas puntuales a hermanos. Y al acabar esas acciones vimos que todavía había familias que tenían necesidades y que se habían quedado descolgadas. Ahí fue donde surgió la idea de que alguien pueda dar la ayuda que necesitan otros”, explica el hermano mayor, José Manuel Verdulla.

En base al listado de donantes que ya ha confeccionado la vocalía de Caridad, y al que se van sumando personas conforme pasan los días, el responsable de este área solicita la colaboración puntual de un donante cada vez que surge un caso. Ya ha habido dos, siendo la parroquia de la Merced, Cáritas, o el seno de la propia hermandad los principales canales por los que se recibe la necesidad de ayuda.

De este modo, la persona o familia que necesita ayuda traslada qué productos necesita, y el donante se hace cargo de comprarlos (o de entregar el donativo para que la hermandad lo compre). “Y así cada vez que se reciba una llamada de ayuda por parte de la cofradía”, resume Verdulla, que resalta el hecho de que donante y receptor de la ayuda mantienen su anonimato entre sí, para evitar situaciones incómodas en el caso de que ambas partes se conocieran (la dignidad del demandante de ayuda).

“Hemos notado bastante el incremento de demandas de ayuda a raíz del coronavirus, especialmente en familias con niños. Y eso nos preocupa mucho”, traslada el hermano mayor del Nazareno.

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