Solidaridad Integración social

Todo un ejemplo de superación personal

  • José Muñoz se ha convertido en uno de los vendedores de cupones más conocidos de La Isla por su asombrosa habilidad

José Muñoz es un conocido vendedor de cupones de la Organización Nacional de Ciegos Españoles, ONCE, en San Fernando, y representa todo un ejemplo de superación e integración personal en la sociedad actual.

Este jiennense de nacimiento afincado en La Isla sufrió de niño una descarga eléctrica de alta tensión que le provocó la amputación de sus dos brazos.

Una travesura en busca de un nido de pájaros y la ignorancia de un niño de ocho años le costaron la pérdida por cangrena de ambas extremidades y el paso por quirófano en veintidós ocasiones.

Desde el momento del accidente, la vida de José sufrió un cambio radical. A lo largo de todo este tiempo, ha demostrado el afán de superación pese a las adversidades de la vida. Es más, la habilidad que, con el paso del tiempo, ha conseguido desarrollar a pesar de carecer de brazos, no deja de asombrar a unos y otros. A pesar de contar con el apoyo incondicional de sus padres, sus inquietudes de superación personal le hicieron tomar la decisión de independizarse a los dieciséis años.

En su vida profesional, José Muñoz ha ejercido como vigilante de aparcamientos durante más de quince años así como en temas relacionados con la informática. En la actualidad trabaja como vendedor de cupones de la ONCE en la ciudad.

Sin impedimento alguno, José Muñoz realiza una vida completamente normal. Conduce, trabaja y ejerce su función de padre sin tapujos. Durante el encuentro que mantuvo con Diario de Cádiz, José Muñoz transmitió su satisfacción por dar a conocer a la sociedad su situación personal y su discapacidad como ejemplo de superación personal.

En la actualidad, este vendedor de cupones está vinculado a la ONCE . Por el momento, descarta participar en otras asociaciones de discapacitados . "Las asociaciones son buenas y otras veces no tan buenas, lo mejor es moverte por todas", afirma José Muñoz.

Optimista en su vida diaria, insiste en que este tipo de entidades deben ser utilizadas siempre para que las personas con algún tipo de discapacidad o problema de movilidad puedan superarse.

José Muñoz ha dedicado parte de su tiempo libre a impartir conferencias sobre su caso en colegios y asociaciones, aunque insiste en el mal uso que hacen algunas personas de las mismas.

Desde su puesto de trabajo, situado a las puertas de una conocida entidad bancaria, junto a la calle Murillo, José Muñoz recibe constantes elogios de amigos y conocidos que a diario resaltan su personalidad e insisten en un mismo calificativo, el de "buena persona". "Me considero prodigio por poder demostrar lo que soy hoy por hoy", cuenta.

Consciente de los importantes cambios sociales que se han dado en los últimos años y de los avances conquistados en el tema de la discapacidad, Muñoz, no obstante, afirma que aún quedan muchas barreras por superar, sobre todo las arquitectónicas, "unos obstáculos que no sólo afectan a los discapacitados sino a la sociedad en general", explica mientras atiende a varios clientes en su puesto de cupones ambulante. "El hecho de no ir hoy en silla de ruedas no quita que no puedas ir mañana", apunta.

Luchador innato, transmite sus ganas e ilusión por vivir, por superarse cada día más y por demostrar a la sociedad que con una minusvalía física se puede estar a la misma altura del que no la padece. Con una visión positivista, Muñoz critica a aquellos que cuando sufren una situación parecida a la suya, se encierran entre cuatro paredes , ajenos a los cambios que se viven en el exterior. Apuesta por la integración de todas las personas con anomalías y anima a luchar por ser uno más en la sociedad. "No me creo ni más ni menos que nadie, soy uno más en la sociedad".

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