San Fernando

Los coros derrochan solidaridad y arte en su encuentro del Parque

  • Los miembros de las agrupaciones acudieron con alimentos, como pedía la organización, que se repartirán entre El Pan Nuestro y el albergue de San Vicente de Paul

Hubo una buena respuesta. Los isleños acudieron para disfrutar del inédito espectáculo del que fue escenario el Parque Almirante Laulhé ayer: el I Certamen de Coros de la ciudad. Desde las doce y media de la t arde hasta la noche, cada media hora aproximadamente los participantes subieron al auditorio de este espacio verde con los instrumentos necesarios para su actuación. Pero en el equipaje traían mucho más: cada miembro acudió con alimentos con el fin de repartirlo entre el comedor de El Pan Nuestro y el albergue de San Vicente de Paul. Una montaña cada vez más grande acompañó a los grupos.

No era como un carrusel de Carnaval, donde se juntan, en el mismo lugar que ayer, varias agrupaciones para hacer disfrutar al público con sus tangos y cuplés. No era un encuentro de coros polifónicos, ni un evento de coros parroquiales. Tampoco era una competencia sana de coros rocieros. Era un acto de carácter artístico: un buen modo de demostrar la inquietud musical de la población isleña. La iniciativa partió hace un año de la asociación cultural San Juan de la Cruz, cuando presentó su propuesta a la Delegación municipal de Cultura. Durante este tiempo se ha estudiado, se habló con los coros existente en la ciudad. Daba igual desde qué ámbito se acercaban a la música. La idea era mostrar su riqueza. Existen más de 30 en San Fernando, 21 confirmaron su asistencia. Finalmente se definió cómo sería el certamen.

Porque, si bien resultó una fiesta musical excepcional, su celebración y organización estuvo impregnada en todo momento de tintes solidarios. Para empezar se pidió a todos los participantes que llevaran alimentos. No es extraño que entidades, colectivos o parroquias aprovechen sus convocatorias para recoger alimentos que luego entregan a otras entidades que se encargan de repartirla entre las familias con menos recursos de San Fernando. Eso se hizo ayer: tocar el punto más solidario de los isleños para que contribuyeran con una pequeña ayuda a toda esta labor social. La petición de colaboración no iba destinada sólo a los integrantes de los grupos que desfilaron sobre el auditorio, sino también al público. Poco a poco, kilos de arroz, garbanzos, lentejas, habichuelas, paquetes de pasta, litros de aceite o latas de conserva fueron ocupando una de las esquinas del escenario.

Se buscaba la complicidad de los asistentes en esta idea benéfica también con el mercadillo instalado, las rifas preparadas o la barra abierta para el consumo de bebida y comida. Tuvo buena aceptación, aseguraban los organizadores a media tarde.

Pasadas las seis y media de la tarde, el certamen apenas llevaba 20 minutos de retraso. Numerosos coros ya habían pasado por el escenario: rocieros, parroquiales, polifónicos, mariano y flamencos, hasta ese momento. Quedaban otros de la misma índole, pero también uno carnavalero. Verea, Logar de la Puente, Parroquial San José Artesano, Alameda, Hermandad del Rocío, Arbolea, Los Peritrán, Juvenil San José Artesano, Romeros de La Isla, Mariano Virgen del Carmen, Brisas Marineras, Saber Vivir, Peña Colorín Colorao, Gente con Sal, Santísimo Cristo de la Vera Cruz, Mujeres Isleñas, Coral de San Fernando, Sentimiento Marismeño, El Patio, Peña Chato de La Isla y Carmelitano San Juan de la Cruz ocupaban un lugar en la lista de participantes.

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