San Fernando

Las nueve caras de la 'sal' de La Isla

  • Nuria Otero Calvillo presidirá un grupo de jóvenes con mucha categoría El tradicional momento de la proclamación tendrá lugar esta tarde en el atrio del Ayuntamiento

Nervios, emoción y mucha responsabilidad son las palabras que más suenan cuando se les pregunta a las salineras cómo asumen el rol para el que son seleccionadas año tras año. Y en la presente edición no ha sido menos. Nueve chicas dispuestas a vivir la fiesta local desde otra perspectiva. Nueve promesas isleñas con mucho que aportar, según dicen, a esta tradicional celebración que desde pequeñas deseaban experimentar "en primera persona".

Ahora por fin lo han conseguido en una edición con grandes novedades, ya que, por primera vez en muchos años, se sabe el nombre de la seleccionada para convertirse en paradigma de la mujer isleña días antes de su proclamación oficial en el atrio del Ayuntamiento.

Este importante título ha recaído sobre la isleña Nuria Otero, una morenaza cuya sonrisa es claro signo de haber conseguido aquello que tanto soñó durante los años de su infancia. "Siempre fue una de mis grandes ilusiones", son las palabras de esta joven que, con sólo dieciocho años, ya es técnico en laboratorio de diagnóstico clínico. Dispuesta a vivir la Feria "de una manera diferente" se muestra consciente de la gran responsabilidad que implica el papel para el que ha sido elegida. Por eso tiene claro que "éste será un año inolvidable en todos los sentidos".

No duda que "se lo recomendaría a todo el mundo" porque, de momento, le está encantando esta experiencia. Piensa disfrutar al máximo las festividades de la mujer y El Carmen; día clave en esta celebración, donde las salineras ostentarán un lugar de honor a la hora de realizar la ofrenda a la Virgen.

Asegura haber recibido un gran apoyo por parte de su entorno más cercano, del que confiesa que "están todos locos por el dí a de la proclamación".

No es menor el entusiasmo que envuelve a las demás chicas del grupo. A Raquel Becerra le encanta "conocer gente nueva" y está encantada de poder disfrutar la Feria con nuevas amigas, a pesar de que echará en falta a su pandilla de siempre. Rosario Villalba siempre ha tenido clara su aspiración al certamen nada más cumplir la mayoría de edad. Dicho y hecho, con resultado satisfactorio además. A Ana Belén Olarte le viene de familia; las anécdotas relatadas por su tía, quien gozó al ostentar la banda en el 92, la han animado a continuar con esta estela generacional que no debería perderse.

Curiosa es la historia de Sara Rosa García, que desde su participación en los concursos infantiles organizados en el barrio, tuvo claro que "algún día, sería una salinera". Al contrario de lo que suele ocurrir en estos casos, fue su padre quien más la animó a la hora de cumplir su sueño, "hasta quiere ser mi acompañante oficial", confiesa entre risas.

En el caso de Sara Benítez, es su madre quien "está siempre encima para que vaya perfecta". Y la ocasión lo merece, ya que, como ella misma reconoce, "éste será un gran año, nuestro año".

Para María Rosa del Cerro, esta experiencia supone la oportunidad de hacer algo por sí misma "de principio a fin". Proveniente de una familia muy vinculada a la música, esta estudiante de canto se siente de maravilla con el "ambiente de familiaridad" que envuelve al grupo.

"Si te llaman, me comprometo a ser tu salinero". Fue la promesa que María Oliva Bernal recibió de su pareja, algo tímida, al pensar con ingenuidad que el casting estaba cerrado. Se equivocaba; la última incorporación al grupo aterriza para vivir con intensidad un regalo que le ha llegado "totalmente por sorpresa".

Y cierra el acta la señorita Alba Coto, con el apoyo de una familia que, según dice, "se ha vuelto loca con la noticia", un novio que está más contento aún, y unas amigas muy ilusionadas y orgullosas de que esta enfermera amante de la lectura las represente, como a todas las isleñas, a partir de las 20:30 de esta tarde.

Será entonces cuando todas luzcan su banda para comenzar una andadura que les llevará a comprender la responsabilidad de este rol; paradigma indiscutible de la feminidad en San Fernando.

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