Un belén de croché en el hospital de San Carlos de San Fernando Un belén de croché para sorprender en Urgencias

  • Trabajadores del centro hospitalario crean un belén con figuras de croché hechas por ellos mismos

Belén de croché, montado en Urgencias del Hospital de San Carlos.

Belén de croché, montado en Urgencias del Hospital de San Carlos. / Román Ríos

Hay belenes tradicionales y belenes más innovadores, que se sirven del ingenio para recrear la estampa que más se repite en Navidad. Las aficiones y los gustos de sus creadores les inspiran para construir esa escena diferente a las otras. Se usan figuras de playmovil, material reciclado o funkos y en el caso de un grupo de trabajadores del hospital de San Carlos figuras de croché. El belén decora la zona de admisión de Urgencias, donde puede visitarse. 

La idea surgió a finales de octubre, cuando algunas enfermeras hablaron entre ellas y poco a poco los compañeros se fueron sumando. "Enfermería, celadores, personal auxiliar, administración o hasta los compañeros de seguridad", explica Flora Mora, que destaca el compañerismo que se ha vivido con esta actividad y la coordinación como un equipo. Con algunos médicos ayudando en la instalación del belén.

Plasmar la idea, aun para quienes sabían hacer croché, no ha sido fácil, puesto que no es lo mismo realizar una pieza de hilo que una figura. Por eso tuvieron que buscar tutoriales en internet. "Teníamos que fijar el tamaño, qué cantidad de hilo se necesitaba, cómo se hacían las figuras", cuenta. Cada una se encargó de un personaje: los principales -San José, la Virgen María o el Niño Jesús-, pero también las ovejas o los pastores. "Incluso han hecho un bodegero, puesto que se creó una bodega de goma eva; o un panadero tipo judío", describe para ahondar en la precisión con la que han tenido que trabajar. Hasta los elementos vegetales son de croché

Quienes no sabían realizar hacer ganchillo, se han encargado de las estructuras, otros del montaje. "Los compañeros de seguridad se han encargado de ponerle unas alzas a la mesa para que tuviera la altura necesaria", apunta. Cada elemento ha sido fijado para que no se desmonte durante la exposición. Las colaboraciones han permitido poner la cortina, la estrella, el cielo a la altura deseada. "Se han implicado médicos, y la supervisora", recalca Flora, que insiste en la convivencia que ha deparado la iniciativa, más cuando en abril se incorporó personal nuevo. "Nos ha servido de unión", asume.

Las primeras reacciones no se han hecho esperar, tanto de adultos como de niños, que se acercan a observar el belén y todos sus detalles, "las ovejitas, las gallinitas", comenta Mora que señalaba un pequeño estos días. "Las señoras mayores, que saben croqué, dicen que es una locura lo que hemos hecho", se ríe.  

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