San Fernando

Diez años de las primeras obras del tranvía

  • Una década después de la adjudicación de las obras para la conexión del tranvía en La Ardila sigue sin concretarse la utilización de la vía del tren por este medio de transporte

El 1 de agosto de 2006 la Consejería de Obras Públicas y Transportes anunció la adjudicación de las obras para la construcción del nudo de La Ardila que permitirían al tranvía enlazar con la vía férrea, una inversión que había sido licitada semanas antes por 9,5 millones de euros. Del proyecto se hablaba con insistencia en la ciudad desde hacía ya varios meses -y cada vez en un clima de mayor tensión- pero aquella actuación supuso en realidad el primer paso en firme que se daba para su puesta en marcha, además de la inequívoca afirmación de que su trazado discurriría definitivamente por la arteria principal de la ciudad: la calle Real.

Las del nudo de La Ardila fueron las primeras obras del tranvía que arrancaron en la ciudad y en todo el ámbito de la Bahía. Lo hicieron -una vez resueltos todos los trámites administrativos pertinentes- en otoño de ese mismo año. Y de los inicios de esa actuación se cumplen ahora diez años, paradójicamente sin que el tranvía se haya puesto en marcha todavía -ahora se disponen a comenzar las pruebas decisivas para iniciar su explotación comercial en 2017- y sin que, una década después, se haya conseguido aún la autorización definitiva de Adif para circular por la vía del tren en el tramo que une a San Fernando con Cádiz.

Para los isleños, la adjudicación de este proyecto supuso también el comienzo de un áspero debate que perduraría incluso más allá de las elecciones municipales de 2007 y que dividiría a la ciudad entre partidarios y detractores del tranvía por la calle Real. De hecho, el PP se valió de la puesta en marcha de estas obras en el nudo de La Ardila de cuyo comienzo se cumplen ahora diez años para reafirmarse en su rechazo al tranvía y poner en marcha una campaña en contra. Fue entonces, cuando este proyecto empezó a tomar forma, cuando se empezaron también a recoger firmas contra su trazado por la calle Real y cuando empezó a reclamarse con cada vez más insistencia la realización de una consulta popular que permitiera a los ciudadanos votar si se estaba a favor o en contra del proyecto planteado. Los populares lideraron este movimiento de rechazo aunque contaron con la colaboración de otras formaciones políticas y colectivos, entre ellos, la plataforma contraria al PEPRICH (el Plan del Casco Histórico) que luego daría paso a la asociación de vecinos del Casco Histórico y al frente de la que estaba Javier Cano, hoy diputado y portavoz de Ciudadanos (C's) en la ciudad.

La Isla suele contar el comienzo de las obras del tranvía desde el día en el que los trabajos se pusieron en marcha en la misma calle Real -de eso se cumplirá pronto también ocho años- ya que fue a partir de ese momento cuando la realidad de este polémico proyecto empezó a transformar el municipio con la semipeatonalización de su arteria principal y con los innumerables problemas y achaques que durante todo este tiempo han acompañado a los trabajos. Pero ciertamente fue también entonces, en aquel verano de 2006 en el que la Junta anunció la adjudicación de las obras del nudo de La Ardila, cuando la ciudad se metió de lleno en la espiral del debate del tranvía, la actuación de mayor envergadura que se ha llevado a cabo en San Fernando. La Consejería, de hecho, concluyó en esas mismas fechas el proyecto para presentárselo a los alcaldes de La Isla y Chiclana y empezar a planificar el inicio de las obras en ambos municipios.

Curiosamente, la puesta en marcha de los trabajos para la ejecución de este enlace allá por octubre de 2006 estuvo también envuelta de cierta polémica ya que el gobierno municipal del PA intentó impedir su comienzo hasta que no se cerrara el acuerdo para la ejecución de las actuaciones complementarias que acompañarían al tranvía: la construcción de un aparcamiento disuasorio en las proximidades del nudo de la Venta de Vargas y la conexión entre la autovía de Cádiz y la avenida Constitución por la trasera del Janer, dos mejoras clave para la ciudad que no figuraban en el proyecto. Finalmente, el Ayuntamiento llegó a un acuerdo con la Junta, aunque las actuaciones complementarias terminarían a la postre por caerse de la actuación.

Hoy, una década después de que la estructura para la conexión del tranvía con la plataforma ferroviaria empezara a convertirse en una realidad, sigue en el aire si este medio de transporte, que todavía no se ha puesto en marcha, podrá hacer uso de la vía del tren. Depende de las negociaciones que la Junta mantiene con Adif.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios