San Fernando

Vecinos de Faustino Ruiz denuncian molestias por el parque canino

  • Expusieron su situación a la Delegación Provincial de Salud, quien, tras realizar la correspondiente inspección técnica, considera que no existe riesgo sanitario

La existencia de un riesgo sanitario hubiera motivado una actuación por parte de la Delegación Provincial de Salud a través del Distrito Bahía de Cádiz. Pero esta situación no ha existido. Esto no quiere decir, explicaban desde esta administración, que la ubicación de este parque canino, en uno de los laterales de la calle Faustino Ruiz, sea la idónea. Simplemente que no existe el suficiente riesgo como para que esta administración tenga que aplicar protocolo alguno. La cosa queda, por tanto, en manos municipales.

Una de las vecinas de la finca colindante a este espacio para perros, María Luisa Sánchez, explicaba a este periódico que ya había mantenido un encuentro con el alcalde anterior, Manuel de Bernardo, y que no había obtenido ningún resultado. Ella lleva viviendo en esta finca unos tres años y es solo una de las 15 familias afectadas, quizá la que más, ya que las ventanas de su domicilio son las que más cerca caen del parque canino.

Según explicaba, son constantes las moscas que se cuelan por la ventana de la cocina, al margen de los malos olores que de una forma continuada hay en la zona. Cierto es que existe una papelera, un depósito, donde los propietarios de los animales deben depositar las heces, una cuestión que, explica esta mujer, no sucede con demasiada frecuencia. Ni tampoco hay un servicio de limpieza constante, denuncia, lo cual empeora aún más la situación. A todo ello se suma además la cercanía de los contenedores a sus viviendas.

En una calle de tránsito estrecho, hay que destacar la presencia de este parque canino y de estos depósitos para la basura. "Es una auténtica molestia para nosotros", explicaba la señora, que durante estas últimas semanas también se ha dedicado a recoger firmas del resto de los vecinos afectados. La petición, que o bien acondicionen la zona o bien trasladen el parque canino, el único de la ciudad, por otra parte, que está tan pegado a las viviendas, pues la norma general ha sido ubicarlos en parques y zonas verdes, separados de áreas de vivienda que eviten esta problemática.

Ahora la pelota está en el tejado del Ayuntamiento. Ahora que la Junta, tras la pertinente inspección ha dirimido que la situación no es lo suficientemente grave como para implicarse. Pero María Luisa advierte de que seguirá con su voluntad de que cambien algo las cosas a la salida de su vivienda. Afirma que hablará con quien tenga que hablar, porque no considera justa su situación ni la del resto de los habitantes de la finca, por otra parte, también colindante con la iglesia de San Francisco.

Bien es cierto que en los alrededores de la calle Real no existe un espacio de estas características pero, reclama, el que ocupa actualmente -para más inri justo enfrente de la Delegación Municipal de Desarrollo Sostenible- no es desde luego el más respetuoso para la convivencia.

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