San Fernando

Vecinos de la Ardila evitan que secuestren a tres niños pequeños

  • La Policía Nacional detuvo el sábado al presunto secuestrador, que se refugió en su coche y que corrió el peligro de ser linchado

Una apacible noche de verano pudo terminar en tragedia este pasado sábado de no mediar la rápida intervención de los vecinos del barrio isleño de La Ardila, primero, y de la Policía Nacional y Local de San Fernando después, que evitaron que un individuo, que fue detenido, secuestrara a tres menores de unos siete años de edad. Los hechos ocurrieron pasadas las diez de la noche en la avenida Duque de Arco, justo en la zona trasera al Mercadona del citado barrio, en la que habitualmente juegan muchos niños y sus madres y padres aprovechan para conversar al aire libre. Durante el atardecer había llamado la atención como un Renault Megane blanco recorría la explanada donde aparcan algunos turismos asiduamente con las luces apagadas, lo que llamó la atención de los vecinos. 

El conductor del vehículo había intentado trabar amistad con tres menores, de entre siete y ocho años, y atraerlos hacia su coche con la promesa de hacerles regalos o dejarlos conducir, incluso le entregó a uno de ellos la llave del vehículo. La reticencia de los niños fue la primera barrera que encontró esta persona, que anteriormente también podría haber merodeado por el parque del Barrero, cercano al lugar de estos hechos, posiblemente con la misma ilícita intención de engatusar a algunos menores para sus supuestos poco honorables propósitos.  

 

La Policía incluso recibió el aviso telefónico de un vecino de la localidad que llamó al percatarse de unos movimientos que le resultaron sospechosos y describió a un tipo que encaja con el que acabó siendo detenido horas más tarde en La Ardila. Fue allí donde, presuntamente, sí que se decidió a llevar a cabo sus poco honorables propósitos. 

 

Cuando se dio cuenta de que con sus engaños no terminaba de conseguir su objetivo, intentó meter en el coche a los menores con más fuerza, aunque otros niños avisaron a sus progenitores y fueron estos los que lo impidieron. Con el primero que llegó se enzarzó en una pelea, intercambiando golpes que permitieron a los menores escapar con las llaves del Megane, que parece ser que este hombre les había entregado a modo de señuelo. Conforme fueron llegando más personas, alarmadas por la pelea, los golpes contra el presunto secuestrador arreciaron, hasta el punto de que este tuvo que introducirse en su vehículo y bloquear puertas y ventanas, siendo rodeado por un gran número de personas y corriéndose el peligro de que se produjera un auténtico linchamiento de no haber llegado rápidamente una dotación de dos vehículos de la Policía Nacional, y seguidamente otra con coches de la Policía Local.

 

Ante la gravedad de los hechos, y ante el peligro de que al sacar al delincuente del coche fuera agredido por la muchedumbre que se había congregado y que le gritaba insultos de todo tipo, o incluso que se produjera un altercado de orden público contra la propia Policía, un agente consiguió recuperar las llaves del coche, sacó su arma reglamentaria y se introdujo en el mismo, apuntando al conductor, al que ordenó que se dirigiera a la Comisaría isleña, donde fue detenido y está imputado por el delito de retención ilegal y ha pasado a disposición judicial. También fue detenido, aunque ya ha sido puesto en libertad, uno de los vecinos de La Ardila que más beligerante se mostró con este individuo y con la intervención de los agentes de la Policía.

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