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Upace San Fernando disfruta de un 'Cuento de Navidad' especial

  • El grupo de teatro liderado por José Ramón Puya ofrece a los usuarios del colegio de Upace hasta dos pases diferentes de la obra navideña

Un momento de la representación de 'Cuento de Navidad' en un aula de Upace.

Un momento de la representación de 'Cuento de Navidad' en un aula de Upace. / Román Ríos

Ríen, aplauden, se mueven, gritan, responden, bailan... La adaptación libre del Cuento de Navidad que María José, Fonsi, Marina, Paqui y José Ramón ofrecen a los usuarios del centro educativo de la Unión de Parálisis Cerebral (Upace) San Fernando cosecha un rotundo éxito. La reacción de los espectadores es la mejor prueba de ello, y la satisfacción es plena: del centro, de los usuarios y sus familiares y de los protagonistas de la obra.

"Volveré y traeré a los adolescentes, para que vean esto y se emocionen", asegura José Ramón Puya, responsable de la Escuela de Teatro del colegio San Felipe Neri de Cádiz, que se ha encargado del montaje de esta propuesta navideña a petición de una madre del centro. "Lo conozco y sabía que iba a ser empático", afirma Trinidad Caballero sobre una cualidad esencial que deben tener las personas que trabajan y colaboran con Upace, y que Puya ha derrochado con creces. "Tienen que conocer el público ante el que están", insiste Trinidad, que puso en antecedentes a José Ramón cuando le pidió que preparara algo para el centro educativo.

"Ha estado perfectamente adaptada, con un lenguaje sencillo y han interactuado, que sean cercanos es muy bueno para los chicos", resume Rocío Carralero, jefa de estudios del colegio de Upace, sobre las virtudes del Cuento de Navidad que el grupo ha interpretado en dos sesiones diferentes durante la mañana. Y tan diferentes que quien hubiera acudido a los dos pases habrían visto dos cosas distintas.

Al primero acuden niños pequeños desde los 3 años y por eso se ha hecho una presentación a modo de cuento. "Se alargan las palabras, los gestos son más pequeños", describe Puya, que ha sido el narrador de las historias y quien lo ha preparado antes de la cita con Upace. "La base es el Cuento de Navidad y lo deformamos planteando qué íbamos a hacer, las posibilidades del sitio, que no era un teatro con butacas, sino este espacio abierto", detalla sobre el trabajo previo realizado. "Tenían que ser muy flexibles, por las condiciones de los espectadores, por ser un sitio cercano. No se comunican con lenguaje, pero sí con gestos, gritos, por eso sirven las melodías, las entonaciones, los movimientos", apunta Trinidad, que agradece la implicación del grupo. “Este tipo de actividades enriquece”, tercia Carralero.

Algunos de los niños de Upace, atentos a la obra navideña. Algunos de los niños de Upace, atentos a la obra navideña.

Algunos de los niños de Upace, atentos a la obra navideña. / Román Ríos

En el segundo grupo ha habido usuarios de 12 a 21 años, por eso los actores y el narrador han tirado de la exageración de gestos, movimientos, palabras. "Sabíamos que había una usuaria ciega, por lo que no valía solo con los gestos, necesitábamos la palabra, los sonidos. Y he estado mirándola para ver cómo reaccionaba. Se ha estado riendo", destaca José Ramón. En caso contrario, deja claro, hubieran cambiado sobre la marcha, porque el grupo trabaja la improvisación y el clown, que es lo que han puesto en práctica en esta visita a Upace.

"Eres tacaña y mala", dicen sobre la protagonista del teatro, la señora Scrooge, lo que despierta las risas, los gritos y las repeticiones de los chicos del público. Otros personajes pasan por la escena: el mendigo, el pequeño Tini y su madre, los fantasmas del pasado, del presente y del futuro... El cambio a buena de la señora también es celebrado, sobre todo cuando la obra termina con un villancicos y comienzan las palmas, los gritos y los bailes al son del Feliz Navidad. "No aplauden por cortesía", reconocen los actores. "Ha estado muy bien, me gusta hacer reír", señala Fonsi. "No nos pagan con dinero, nos pagan con cariño y aplausos que es más gratificante", ríe Puya.

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