San Fernando

Pendientes del Ayuntamiento

  • El decreto del ocio y la hostelería andaluz da potestad al Consistorio para regular, entre otras cuestiones, veladores y terrazas. Asihtur cree positivo que sea la administración cercana

Un camarero coloca las sillas de la terraza de un establecimiento hostelero de la calle Real. Un camarero coloca las sillas de la terraza de un establecimiento hostelero de la calle Real.

Un camarero coloca las sillas de la terraza de un establecimiento hostelero de la calle Real. / román ríos

"¿qué terraza o velador en San Fernando no tiene vecinos a menos de 100 metros?". Es la pregunta que plantea el presiente de Asihtur (Asociación Isleña de Hostelería y Turismo), Lolo Picardo, sobre una de las cuestiones que recoge el nuevo decreto de ocio y hostelería que el Gobierno andaluz aprobó a principios de agosto para regular entre otras cuestiones los horario de apertura y cierre de los establecimientos hosteleros así como las condiciones de veladores y terrazas de estos. El representante la entidad hace referencia al poder que da a los vecinos para poder retirar estos espacio de consumo con sus reclamaciones si están a menos de 100 metros de una vivienda.

"Cualquier vecino podrá cerrar una terraza, si se aplica la nueva normativa al 100%. Solo en centros comerciales y en polígonos industriales los negocios estarían a salvo", lamenta Picardo, que previamente había apoyado las quejas de la patronal de la hostelería en la provincia, Horeca, en este supuesto que con la publicación del decreto en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA) se ha confirmado.

Es el pero que Asihtur pone en su caso a la nueva legislación fijada por la Junta de Andalucía, después de que en semanas previas se hubiera puesto de manifiesto el temor del sector por los planes de la Administración regional. De hecho el presidente de Horeca, Antonio de María, acudió a una reunión con hosteleros organizada por Andalucía por Sí (AxSí), en la que se expusieron las expectativas que había ante esta normativa pendiente y las cuestiones que los empresarios consideraban que debían constar para el mejor funcionamiento de sus negocios.

La entrada en vigor del decreto permitió conocer el contenido real de la apuesta del Gobierno Andaluz para regular espectáculos públicos, actividades recreativas y establecimientos públicos, y comprobar que "la presión recae en los ayuntamientos, que se encargarán de poner orden, de desarrollar con sus normas este decreto", incide el presidente de Asihtur. Efectivamente, la responsabilidad para compaginar el ocio y la actividad hostelera con el descanso de los vecinos se pasa a las administraciones locales, que tienen como pauta este marco normativo pero con cierta libertad para adoptar medidas y dar autorizaciones a establecimientos y actividades.

En ese sentido, Lolo Picardo expresa su confianza porque estas cuestiones quedarán en manos de un administración más cercana, "con la que el contacto es más directo". Eso es positivo, reconoce al considerar que tendrán que tratar estos asuntos con el mismo concejal con el que trabajan en la organización de eventos. "Será el mismo representante municipal que ponga las limitaciones", señala. El gobierno municipal, entiende al respecto, tendrá que decidir cómo desarrolla el decreto en las ordenanzas, "si quiere que prospere la ciudad, la hostelería y el turismo", insiste.

Picardo también resalta que Andalucía haya dado el paso en la regulación en cuanto a la música en los establecimientos. "Se hablaba de que Madrid o Cataluña estaban trabajando en una norma sobre este tema, pero ha sido Andalucía quien la ha sacado, algo positivo porque es una forma de rehabilitar los negocios. Ahora se podrán plantear eventos, ciclos de actuaciones...", afirma. El decreto recoge la posibilidad de que los establecimientos hosteleros acojan conciertos de pequeño formato celebrados en el interior del local aunque no tengan escenario y camerino (hasta las doce de la noche). Todos los negocios podrán instalar aparatos de reproducción o amplificación sonora, si cumplen con los requisitos contra la contaminación acústica. Se podrán poner los aparatos y hacer los conciertos en terrazas y veladores por un periodo máximo de cuatro meses y siempre que no estén en zona declarada zona acústica especial.

Aparte de la música, hace referencia a terrazas y veladores, como apuntaba Asihtur, para recomendar su colocación en zonas no residenciales, o en zonas residenciales siempre que esté justificado por el ayuntamiento. Además se da un margen de media hora más a partir de las 02.00 horas como hora límite en el cierre de terrazas y veladores para poder recogerlos.

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