reorganización de dependencias municipales | alcaldía prepara su mudanza a la calle Real

El Museo rescatará el equipamiento del Bicentenario como sede provisional

  • El Ayuntamiento ha llegado a un principio de acuerdo con la Fundación DKV para recuperar el centro de interpretación Los plenos y las bodas se quieren llevar a la capilla del Castillo

El Ayuntamiento estará pronto de mudanza. La Alcaldía, los grupos políticos y la oficina de atención al ciudadano dejarán las instalaciones provisionales que ocupan desde hace una década para trasladarse a las dependencias del Museo Histórico Municipal en un corto plazo de tiempo. De hecho, el equipo de gobierno espera que la reorganización de las distintas dependencias municipales, que se planifica desde comienzos del mandato, no se prolongue más allá de los primeros meses del año.

La tramitación de los dos contratos que permitirán su puesta en marcha es cuestión de días. Se trata, por un lado, de los trabajos de adecuación que se llevarán a cabo en el Museo Histórico Municipal para acondicionarlo a su nueva finalidad y resolver sus problemas de accesibilidad y, por otro, del traslado de los fondos museísticos, que en un primer momento se reubicarán en las dependencias del antiguo colegio Padre Franco, en desuso desde hace años.

Aunque parte de estas instalaciones colindantes al IES Isla de León -especialmente el patio- hace tiempo que se vienen utilizando como almacén por parte de Vías y Obras, durante los últimos meses se han llevado a cabo trabajos de adecuación de las antiguas aulas para convertirlas en el nuevo depósito de los fondos del Museo. Esta actuación, precisa la alcaldesa, Patricia Cavada, se ha desarrollado bajo los criterios de los técnicos municipales y de la Delegación Territorial de Cultura y ajustándose a la normativa vigente respecto a la custodia de este tipo de fondos. Así, se han impermeabilizado cubiertas, se ha dotado a las instalaciones de sistemas contraincendios y se ha reforzado su seguridad para convertirse en un auténtico depósito. El resultado -asegura el Ayuntamiento- son unas dependencias que incluso reúnen mejores condiciones que las instalaciones que actualmente cumplen con este cometido, en el sótano del Museo, donde la correcta conservación de los fondos no está debidamente garantizada.

Como es sabido, el destino final del Museo Histórico será el Castillo de San Romualdo, cuyas últimas obras estarán terminadas también en este mes. De ahí que se haya optado por el antiguo colegio Padre Franco para acondicionarlo como depósito de sus fondos, ya que su proximidad al Castillo -se precisa desde el equipo de gobierno- facilita la operación y se aviene a las necesidades del proyecto final.

Con todo, el Castillo, aunque en las próximas semanas estará a punto para abrir sus puertas y empezar a ser utilizado con todas las garantías, requiere todavía de la redacción y posterior licitación de un proyecto integral para la adecuación del Museo. Así que mientras estos trámites no se llevan a cabo se ha optado por una ubicación provisional para mantener expuestos sus fondos: el antiguo Centro de Interpretación del Parlamentarismo (CIP), junto al Teatro de las Cortes.

El gobierno municipal ha llegado a un principio de acuerdo con la Fundación DKV Integralia -a las que en el anterior mandato se cedió el uso de estas dependencias desmantelándose el espacio que se había abierto durante el Bicentenario- para reubicarse en otros locales del Ayuntamiento, lo que permitirá que el edificio recupere su finalidad expositiva y se convierta en el Museo provisional mientras no se acomete la adecuación del Castillo. La finalidad inicial de este equipamiento y sus características permiten incluso que el Museo encaje sin mayores problemas en estas nuevas dependencias.

La alcaldesa, en este sentido, ha mostrado su satisfacción por la recuperación de este céntrico y moderno equipamiento, que se había perdido, con un uso expositivo. El Museo será trasladado a estos locales de la calle General Serrano en cuanto que DKV tenga vía libre para llevar a cabo su realojo.

Prácticamente, en la planta baja del antiguo CIP se mostrará toda la exposición permanente que actualmente puede verse en el Museo, salvo los históricos hornos. El sótano se utilizará igualmente como almacén y la planta superior dará cabida a la hemeroteca, a la fototeca, a las oficinas del personal y a espacios para la investigación. Existe ya un proyecto en el que se concreta toda esta adecuación. Eso sí, el correcto traslado de los fondos precisa de un nuevo contrato que necesariamente tiene que esperar a que DKV deje libre las instalaciones.

Aquí entra en juego otro de los movimientos clave de este proceso de reorganización de las dependencias municipales que se desarrollará durante los próximos meses. El traslado de Alcaldía, de los grupos municipales y de la oficina de atención al ciudadano al Museo de la calle Real dejará libre el local que ahora ocupan en la calle Isaac Peral para facilitar la concentración de todas las oficinas del área de Desarrollo Sostenible, actualmente repartidas entre la calle Faustino Ruiz (junto a San Francisco) y las antiguas dependencias de recaudación, que ocupa el primer teniente de alcaldesa, Fran Romero. Todas estas oficinas, gestionadas por el PA, pasarán a la actual Alcaldía cuando ésta se marche al Museo.

A su vez, esta reubicación dejará otros dos amplios espacios disponibles: las oficinas de Desarrollo Sostenible, alquiladas a la Empresa de Suelo Isleño (ESISA), y el despacho del primer teniente de alcaldesa, que en su día fue la Oficina del Bicentenario. A estas últimas dependencias se trasladará la Fundación DKV Integralia completando todo el proceso de reorganización que ha planeado el equipo de gobierno mientras se lleva a cabo la rehabilitación integral del Palacio Consistorial.

Otro destacado elemento que cuenta en todo este proceso es la terminación de las obras del Castillo de San Romualdo, que permitirán su utilización con todas las garantías una vez resueltas las acometidas de los distintas redes y servicios y dotado de las correspondientes medidas de seguridad y contraincendios. Los trabajos terminarán en pocos días y la intención del equipo de gobierno -según ha precisado la alcaldesa- es que pueda trasladarse hasta allí la celebración de los plenos para desarrollarse en la antigua capilla, que reúne mejores condiciones que la sala provisional de Centro de Congresos, de reducidas dimensiones. Este traslado de las sesiones plenarias, no obstante, necesita del acuerdo previo de la Corporación Municipal.

También se quiere llevar hasta la antigua capilla del Castillo de San Romualdo la celebración de las bodas civiles que actualmente tienen lugar en el patio central del Museo Histórico. De hecho, el nuevo uso que se dará al edificio de la calle Real obliga también a buscar un nuevo escenario para estas ceremonias. Y el Castillo resulta un marco incomparable para ello.

Para Cavada, el proceso de reorganización de las dependencias permitirá un mejor aprovechamiento de los recursos disponibles y una mayor eficiencia de las distintas oficinas y áreas del Ayuntamiento, además de solventar en parte las notorias carencias de las instalaciones municipales, un problema que La Isla arrastra desde hace demasiados años y que afecta también a los servicios que se prestan a los ciudadanos. Así, todos estos movimientos permitirán empezar a resolver cuestiones tan acuciantes como la accesibilidad a los edificios públicos para personas de movilidad reducida o la correcta custodia de los fondos museísticos para garantizar su conservación.

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