Educación y Ciencia

La Isla celebra el Día del Número Pi

  • El Observatorio acoge unas sesiones con estudiantes y ciudadanos de observación solar en el Día del número Pi

  • Las Carmelitas llevan a la calle sus actividades con talleres en torno a este número irracional

Explicaciones sobre el telescopio que se usaba para proyectar la forma del sol. Explicaciones sobre el telescopio que se usaba para proyectar la forma del sol.

Explicaciones sobre el telescopio que se usaba para proyectar la forma del sol. / D.C.

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3,1428 era el resultado de uno de los cálculos que hacían alumnos del instituto Botánico para dar con el número Pi a partir del diámetro y el perímetro de una circunferencia dibujada en una cartulina. A partir de otras circunferencias otros estudiantes alcanzaban 3,07 y otros 3,1428. "Cuando trabajamos con observaciones se hacen varios cálculos para hacer una media", comentaba el teniente de navío Pedro Azorín, encargado ayer en el Observatorio de Marina de guiar la práctica de los participantes en esta actividad que organizaba la institución con la colaboración de la Fundación Descubre con motivo del Día del Número Pi.

Hasta cuatro sesiones se habían previsto para atender a distintos centros educativos de la ciudad –el instituto Botánico, un grupo de altas capacidades y la Compañía de María– y un grupo abierto a los ciudadanos. Fue en un lugar poco frecuentado del complejo, donde se ubica una caseta magnética y un antiguo astrolabio "un instrumento que ya no se usa", indicaba el director del Observatorio, Francisco Javier Galindo. También un telescopio de 1881, precisaba más tarde ante los alumnos Azorín, que sirvió en su momento para la observación del tránsito de Venus (el paso por delante del sol), y que ayer se aprovechó para la observación solar que iniciaba la práctica sobre el número Pi.

Una alumna dibuja la circunferencia del sol en la cartulina donde el telescopio la proyecta Una alumna dibuja la circunferencia del sol en la cartulina donde el telescopio la proyecta

Una alumna dibuja la circunferencia del sol en la cartulina donde el telescopio la proyecta / D.C.

"Las observaciones solares se pueden hacer a ojo, aunque se necesita unos filtros para no dañar la vista; con cámara o por proyección, en la que el telescopio proyecta la forma sobre una superficie", detallaba el teniente de navío, de la sección de Astronomía. En este caso se usaba un telescopio con montura ecuatorial, con un eje alineado con la Estrella Polar, que mantiene casi siempre su posición en el hemisferio norte (lo que hace que sea una buena referencia).

Dentro de la caseta, adonde la veintena de alumnos (de cuarto de Secundaria) de El Botánico entraron en dos grupos, ayudaba con el manejo del material un miembro de la Agrupación Astronómica de San Fernando. Una vez captada la proyección del sol sobre una cartulina era un voluntario –en los dos grupos del Botánico salieron dos alumnas– quien se encargaba de dibujar con lápiz la forma. "Cuando os acerquéis –pedía Pedro Azorín a los jóvenes– fijaos en que el limbo, que es como se llama el borde del sol, se mueve. Es una distorsión que provoca la atmósfera".

Fuera, se habían dispuesto varias mesas con cartulinas con circunferencia de diferente tamaño, y con cordeles y reglas para medir los perímetros y los diámetros. Con esas medidas debían calcular los alumnos el número Pi. No en todos los casos daba el resultado preciso, el 3,1415 (y sus decimales infinitos), lo que se debía a una cuestión de precisión por las mediciones con una cuerdecilla. Aunque en todos los intentos salían cifras que rondaban ese esperado número Pi.

"Antes, cuando no se conocía el número Pi, todo era a base de medidas aproximadas. El número Pi facilita mucho las matemáticas, sobre todo la trigonometría”, había puesto en antecedentes el director del Observatorio al grupo, al que habló de Eratóstenes y de la cantidad de veces que en la ciencia sale el número Pi. Además, antes de iniciar la actividad, Galindo despejó la curiosidad de los alumnos del Botánico que preguntaron por el láser que sale de las instalaciones y que puede observarse por las noches. "Es muy potente porque dispara luz sobre la basura espacial, que debemos controlar. La distancia se calcula disparando la luz y recuperando los fotones, pero al no tener estas partículas retrorreflectores el láser tiene que tener mucha potencia para recuperar algún fotón”, expuso. El otro láser se utiliza actualmente para medir la variación del nivel del mar, consecuencia del deshielo.

Algunos alumnos de Las Carmelitas juegan al 'conecta' con preguntas sobre el número Pi. Algunos alumnos de Las Carmelitas juegan al 'conecta' con preguntas sobre el número Pi.

Algunos alumnos de Las Carmelitas juegan al 'conecta' con preguntas sobre el número Pi. / D.C.

La propuesta del Observatorio de la Armada no fue la única actividad que se celebró en la ciudad sobre el número Pi. El colegio Las Carmelitas sacaba a sus alumnos a la calle –tras varias jornadas trabajando con el alumnado de Primaria y Secundaria en las clase de ciencias con este número irracional– "para mostrar en talleres cómo se aplica a la vida cotidiana", señalaba su directora, Yolanda Coto. "Las actividades las controlan alumnos voluntarios de primero, tercero y cuarto de Secundaria y está viniendo todo el colegio", matizaba sobre las mesas en las que se trataba la evolución del número Pi, problemas en torno a este valor, juegos de habilidad, música o juegos de preguntas y respuestas.

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