San Fernando

Comienzan las obras de adecuación del entorno del castillo de San Romualdo

  • La actuación, con cargo al fondo estatal, tiene un presupuesto de 680.000 euros · Los arreglos se centran en la fachada, la torre del homenaje y la adecuación de la zona para facilitar los accesos

La actividad regresa al castillo de San Romualdo. Por fin. Lo hará bajo el manto del Fondo Estatal de Inversión Local por un presupuesto de 680.000 euros en una actuación que consistirá básicamente en la transformación de parte del entorno y los muros de la fortaleza. Para ello el plazo de ejecución estimado es de seis meses, por lo que contará con el tiempo muy ajustado para cumplir la fecha prevista en las obras del fondo, que es el 31 de diciembre de este año. Será la Unión Temporal de Empresas (UTE) Acrisur y Crosi la que se encargue de desarrollar una intervención clave en la fortificación y en sus alrededores.

Porque esta intervención en la zona es sólo una más dentro de un proyecto integrador que pretende también modificar la fisonomía de la plaza en su conjunto; hacer en definitiva que el castillo de San Romualdo adquiera un mayor protagonismo rodeado de un espacio que será más diáfano y limpio. Para ello, por el momento, ya se ha trabajado en el entorno más directo recuperando la cota de suelo original, de tal manera que visualmente la fortaleza parece haber aumentado de tamaño.

Ahora comienza una nueva obra que se vertebrará en cuatro ejes. El primero de ellos se centrará en restablecer el tamaño de la torre del homenaje, mediante un trabajo de recrecimiento en el que deben extremarse las precauciones y trabajar en los paramentos con la máxima de las cautelas. El objetivo es recuperar el volumen y la majestuosidad de la misma.

El segundo de los ejes de la actuación se centra en los muros. Para ello se aplicará un tratamiento de los paramentos exteriores tanto de la fachada como del patio, recomponiendo para ello las juntas -los espacios que quedan entre las piedras de un muro, que suelen rellenarse con mezcla- y enfoscando -o tapando- aquellos agujeros que debiliten estos muros.

Un tercer eje de actuación consistirá en el desvío de las infraestructuras existentes en el entorno y un cuarto, en la adecuación del área más próxima para facilitar los accesos a la fortaleza. Ambos puntos van por tanto encaminados hacia la zona que rodea la fortificación e insisten precisamente en aclarar el espacio, ordenarlo de tal modo que se facilite la comunicación tanto con el inmueble como con la plaza posterior, para la que también hay contemplada una profunda remodelación.

La intervención en el castillo de San Romualdo no supone sino otro paso más en la puesta en valor de uno de los símbolos más significativos de la localidad -y una de sus dos fortalezas, la otra, el castillo de Sancti Petri-, ubicado además en uno de los extremos de la misma, que será usado como elemento turístico de bienvenida y centro de interpretación de la ciudad.

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