Salud y Bienestar

El síndrome posvacacional es una temporal inadaptación

  • La incapacidad para volver al trabajo comporta síntomas físicos y psíquicos que desaparecen a los pocos días

El cansancio, la falta de motivación, la dificultad para concentrarse y la ansiedad, son los principales síntomas de lo que se conoce hoy en día como síndrome posvacacional. En ocasiones, estos síntomas similares a los de un cuadro depresivo, se acompañan también de falta de apetito, dolores musculares y tristeza e irritabilidad.

El supuesto síndrome postvacacional es, según los expertos, un concepto muy amplio que describe una incapacidad de adaptación al trabajo al acabar las vacaciones. Esa inadaptación comporta varios problemas de tipo psicológico o psíquico, los cuales pasadas varios días normalmente remiten. Según numerosos estudios, por ejemplo en España padecen este síndrome cerca de un 40% de trabajadores, en una franja de edad que oscila entre los 25 y los 45 años de edad.

No obstante, el psicólogo especialista en trastornos de ansiedad y alimentación, Ricardo Ros, considera que, "el síndrome posvacacional en realidad no existe: es un invento de los psicólogos para darle un nombre a algo que antes se llamaba sencillamente pereza", derivada de la dificultad que tienen los seres humanos por general de adaptarse a los cambios, del tipo que sean. "Al 60 ó 70% de las personas les cuesta un poco adaptarse a la rutina después de estar de vacaciones durante un mes, pero normalmente en un día, dos o tres todos nos adaptamos", añadió. Ros precisa que empieza a ser un problema cuando pasan tres semanas y la persona sigue sin adaptarse. "Ahí se debería ir a un especialista", recomienda.

Las profesiones más afectadas son aquellas que tratan directamente con otras personas: policías, enfermeras y los maestros, que, además, son los profesiones que tienen mas meses de vacaciones, "por acumular guardias o por el calendario escolar". El problema se agrava porque estos profesionales en su trabajo tienen que enfrentarse a problemas graves, lo que supone un cambio más brusco que para el resto. "De hecho, este tipo de profesiones tiene un índice mucho mas alto de abandono después del periodo vacacional".

Por otro lado, los perfeccionistas, las personas inseguras y quienes tienen previamente patologías psicológicas son las más afectadas por el estrés posvacacional propio de estos días, ya que son las que encuentran más problemas para adaptarse de nuevo a la rutina. En cualquier caso, el psicólogo Ricardo Ross señaló que la aparición de este síndrome está también muy relacionada con la motivación y el grado de satisfacción que proporciona el trabajo. "Si estamos muy a gusto no nos cuesta volver porque tenemos muchas ideas para llevar a cabo, pero enfrentarse a una obligación por no tener otro remedio se hace mucho más duro".

Como suele ocurrir en muchas ocasiones, el mejor remedio es la prevención. Una solución es ir incorporándose a la rutina poco a poco. Acostumbrarse a los horarios y dietas es importante, tanto en adultos como en niños, un colectivo que es especialmente sensible a la vuelta de las vacaciones.

Además, en el caso de los adultos que son padres, en septiembre este conjunto de síntomas se suma al problema económico que supone el regreso a las aulas .

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