Salud

La sed puede aparecer cuando ya existe deshidratación

  • Con la práctica de deporte conviene aumentar la bebida de líquidos y controlar su pérdida a través del sudor

El agua es el principal componente del cuerpo humano, y supone 70% del peso corporal total. Esta cantidad total depende de múltiples factores como la edad o el volumen de grasa corporal. Con el aumento de las temperaturas aumenta el riesgo de deshidratación pudiendo provocar cansancio, dolor de cabeza, dificultad de concentración, malestar general. Además, puede afectar negativamente al rendimiento mental y contribuye a empeorar algunas enfermedades. Sin embargo, diversos estudios realizados por el Observatorio de Hidratación y Salud (OHS) ponen de manifiesto que, en general, los españoles no están suficientemente informados y, en consecuencia, no se hidratan adecuadamente.

A llegar la primavera, son muchos los que quieren ponerse en forma en poco tiempo. De hecho, ésta es una de las épocas del año en que se produce un mayor número de inscripciones a los gimnasios. La falta de costumbre y de unos correctos hábitos a la hora de practicar el deporte hace que, en muchas ocasiones, estos deportistas no habituales cometan errores como el no mantener una correcta hidratación, clave para conseguir un buen rendimiento deportivo y evitar desfallecimientos.

"Las personas no están concienciadas sobre la importancia de hidratarse bien. De hecho, algunos estudios han demostrado que dos de cada tres deportistas llegan a entrenar con cierto grado de deshidratación", expresa el doctor Luis Serratosa, miembro del Consejo Científico del Observatorio de Hidratación y Salud (OHS). Una persona que trabaje y además practique actividad física intensa, puede llegar a perder entre dos y cinco litros, fundamentalmente a través del sudor, por lo que los requerimientos de líquidos se multiplican. Ante estas situaciones, el Observatorio de Hidratación y Salud aconseja beber antes, durante y después de practicar deporte. Además, el deportista debe que tener en cuenta que puede no sentir sed y, sin embargo, estar deshidratado. En condiciones normales esta sensación es una señal que alerta de la disminución de líquidos en el organismo, es decir, de que existe un cierto grado de deshidratación. Sin embargo, en casos de ejercicio intenso, puede desaparecer esta sensación.

Para estar bien hidratados en las próximas fechas se aconseja beber de dos a tres litros de líquido al día de manera continua y en pequeñas cantidades; variedad de bebidas: agua, infusiones, refrescos, zumos, lácteos, pues el distinto sabor ayuda a beber; ingerir alimentos ricos en agua (frutas, verduras y hortalizas ya que se calcula que del total del agua necesaria, sobre un 25% proviene de los alimentos y sobre un 75% de las bebidas; llevar siempre a mano una botella de bebida que nos recuerde la necesidad de beber; evitar el consumo de bebidas alcohólicas; así como vigilar la adecuada ingesta de líquido de los más vulnerables a la deshidratación: ancianos, embarazadas, niños, deportistas, trabajadores al aire libre, que son en conjunto un 30% de la población española, 14 millones de personas.

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