La salud es lo que importa

Sueño y alzhéimer

Un estudio analizará la relación entre alteraciones del sueño y esta enfermedad neurodegenerativa

El Hospital Quirónsalud Infanta Luisa y la Universidad Pablo de Olavide participan conjuntamente en un proyecto de investigación para la prevención del Alzheimer. El estudio trata de entender qué papel juegan las alteraciones de la estructura del sueño en la agregación de la proteína beta amiloide, una de las lesiones cerebrales que caracterizan esta enfermedad.

Tal y como afirma el profesor José Luis Cantero, del Centro de Investigación Biomédica en Red sobre Enfermedades Neurodegenerativas (Ciberned), estudios recientes realizados con modelos animales han puesto de manifiesto que una disminución crónica de la duración del sueño produce un incremento de placas de beta amiloide cerebral en regiones cerebrales que se ven afectadas por la enfermedad de Alzheimer. “Los resultados del presente estudio podrían conducir a la incorporación de recomendaciones de mejora de la calidad del sueño en los programas de envejecimiento saludable como medida preventiva de la acumulación de beta amiloide cerebral, lo cual contribuiría a reducir la prevalencia de la enfermedad de Alzheimer”, concluye el experto.

Por su parte la jefa de la Unidad de Medicina Nuclear y PET-TAC del Infanta Luisa, la doctora Blanca González-Gaggero, explica que, desde 2011, año en que se publica la última revisión de los criterios clínicos para la enfermedad de Alzheimer, se reconocen la importancia de los biomarcadores, ya que van a ayudar en su diagnóstico, aumentado la probabilidad de que sea más precoz, previo a la fase de demencia.Según la Sociedad Española de Neurología (SEN) la mala calidad de sueño, podría actuar como desencadenante para determinados trastornos neurológicos. Tal y como señala el Dr. Carles Gaig Ventura, Coordinador del Grupo de Estudio de Trastornos de la Vigilia y Sueño de la SEN no dormir adecuadamente puede conllevar a que surjan complicaciones endocrinas, metabólicas, psicológicas, inmunológicas, psicomotoras, además que cada vez más se considera el mal sueño como un desencadenante o riesgo para determinados trastornos neurológicos, como ictus, Parkinson, Alzheimer o diversas enfermedades neuromusculares. “En definitiva, no dormir adecuadamente es un problema de salud”, matiza el Dr. Gaig Ventura.

Hay que recordar que según datos de la SEN el Alzheimer afecta en España a unas 800.000 personas. Se estima que entre más del 30 % de los casos estaría sin diagnosticar, unas cifras que se elevarían al 80% en los casos de Alzheimer que aún son leves. “Aunque la enfermedad no tenga cura existen tratamientos que, al menos por un tiempo, consiguen detener o ralentizar la progresión de la enfermedad. Por lo tanto, un tratamiento precoz permitiría estabilizar al paciente en las fases más leves de la enfermedad y retrasar la evolución unos años, lo cual es fundamental para mejorar la calidad de vida de los pacientes”, explica la Dra. Sagrario Manzano, neuróloga del Hospital Infanta Leonor.

En definitiva, estudios como el del Quirónsalud Infanta Luisa, que se realizan en pacientes con Alzheimer entre los 60 y 75 años, con quejas leves de memoria, pero que han evolucionado a peor en los últimos años, son importantes para conocer esta enfermedad en fases leves. Seguro.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios