Hematología

Preservar la fertilidad es el nuevo reto para afectados por linfoma de Hodgkin

  • El 86% de los pacientes se convierten en largos supervivientes, pero deben afrontar nuevos retos como un mayor riesgo cardiovascular o necesitar seguimiento de por vida

Los hematólogos Carmen Martínez Muñoz y Ramón García Sanz junto a Begoña Barragán, paciente, Los hematólogos Carmen Martínez Muñoz y  Ramón García Sanz junto a Begoña Barragán, paciente,

Los hematólogos Carmen Martínez Muñoz y Ramón García Sanz junto a Begoña Barragán, paciente, / M.G.

El linfoma de Hodking no es el más común de los linfomas, ya que supone el 10% de los casos, pero es uno de los más conocidos, precisamente porque afecta especialmente a gente joven, de entre 15 y 30 años. En el Día Mundial del Linfoma, la buena noticia es que el 86% de los pacientes consiguen la curación, y que para el 14% de no respondedores se vislumbran nuevas opciones terapéuticas. Pese a ello, conseguir que pacientes jóvenes se conviertan en largos supervivientes también supone afrontar nuevos retos.

Con el objetivo de abordar estas nuevas realidades, la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH) ha actualizado su ‘Guía de Práctica Clínica para el tratamiento pacientes con linfoma de Hodking’, en la que se abordan temas como la importancia de buscar tratamientos que consigan preservar la fertilidad. Según Ramón García Sanz, presidente de la SEHH, “cada vez vemos menos casos de esterilidad gracias a nuevos esquemas de quimioterapia, pero en cuando pasamos a necesitar una segunda línea de tratamiento, sí llega este problema”.

Por su parte, Carmen Martínez Muñoz, coordinadora de la Guía y hematóloga del Hospital Clínic de Barcelona, aporta que “estos pacientes necesitan un seguimiento de por vida, ya que tienen un mayor riesgo de mortalidad por el desarrollo de segundos tumores y un mayor riesgo cardiovascular”. En este sentido, insiste en que es necesario contar con una visión multidisciplinar, con la colaboración de la Atención Primaria, y con la concienciación de los propios pacientes, respecto a llevar una dieta y rutina de ejercicio saludable.

Pese a todo ello, no solo la parte clínica preocupa a estos largos supervivientes. Como expone Begoña Bagarrán, presidenta de la Asociación Española de Afectados por Linfoma, lo que se sigue echando en falta es una mayor atención psicosocial. “El hecho de que afecte a pacientes jóvenes plantea, por ejemplo, problemas laborales, ya que se debe explicar ese año vacío en su currículo”, todo ello en un contexto en el que el cáncer aún se sigue viendo como un estigma.

Es por ello que, según el presidente de la SEHH, es importante educar en el hecho de que el paciente con un linfoma de Hodking puede ver su vida parada durante el tiempo que dure su tratamiento, pero que después puede y debe continuar con su proyecto vital, ya sea a nivel personal, como el formar una familia, o a nivel laboral, como continuar su carrera profesional.

Respecto a cuáles han sido los grandes cambios en el tratamiento del linfoma de Hodking que se abordan en esta nueva guía terapéutica, los expertos recuerdan la importancia de los nuevos fármacos que suponen una alternativa para aquellos pacientes que recaían incluso después de un trasplante, y que gracias a los mismos tienen una mayor supervivencia. Si bien actualmente se aplican en segunda línea, se estudia ya la posibilidad de combinarlos como primera línea de tratamiento.

Aún con todo ello, Ramón García Sanz insistía en que sigue existiendo margen de mejora, sobre todo en cuanto al diagnóstico se refiere. “Necesitamos mejorar las medidas de estudio de anatomía patológica, para mejorar el diagnóstico de los pacientes y hacer una mayor investigación”.

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