Economía Impacto de la recesión en los servicios sanitarios

Crisis y salud en la aldea global

  • La situación financiera mundial podría tener consecuencias graves en los sistemas sanitarios de muchos países · Los más pobres tienen mayor riesgo, pero también existen oportunidades en tiempos oscuros

La crisis financiera mundial podría tener profundas implicaciones en el gasto sanitario de muchos gobiernos nacionales. A menos que los países actúen con previsión, los pobres y vulnerables serán los primeros en sufrir. Aunque la crisis puede ser, en algunas ocasiones una oportunidad para reforzar coberturas sanitarias. Los economistas norteamericanos Jane Parry y Gary Humphreys han realizado para la Organización Mundial de la Salud (OMS) un análisis de las claves de esta crisis para la sostenibilidad de los sistemas sanitarios que ha sido publicado en su último boletín. En él muestran algunos ejemplos de estrategias seguidas en situaciones anteriores similares y recogen algunas opiniones de expertos sobre el tema.

Los economistas de la salud están buscando en las últimas recesiones y sus efectos sobre la atención de la salud algún brillo que arroje luz sobre la crisis actual. El Fondo Monetario Internacional identifica tres períodos de recesión mundial en los últimos 20 años: de 1990 al 93, entre 1997 y 98, y el de 2001 a 02. Los dos últimos fueron, en algunos aspectos, similares a la actual crisis.

Una de las tendencias más claras que identifican los economistas es que en las recesiones se redujo el montante destinado a los compromisos de ayuda al desarrollo. "Los países cuya cobertura sanitaria depende de la cooperación internacional serán por tanto los más afectados", afirman. La directora general de la OMS, Margaret Chan, ya instó a los países ricos a no reducir el reducir el gasto en salud, educación y protección social. Pero quizás la reflexión más importante que encierra el análisis de Perry y Humphreys es que el total de gasto en salud ha tendido a disminuir en los países afectados por la recesión "pero no siempre", y aquí es clave "el factor político". Para pobres y ricos. Algunos países han protegido el gasto de salud y otros no.

Por ejemplo, en países con sanidad pública pero fuerte presencia de la atención privada la pérdida de ingresos hace que la gente abandone sus pólizas y recurra más frecuentemente a los servicios públicos. Esto es lo que ocurrió durante el 1998 en Corea, cuando, según el profesor Yang Bong-min de la Escuela de Salud Pública, Universidad Nacional de Seúl, hubo "una clara tendencia de los pacientes de los hospitales privados y clínicas a los centros de salud pública". Según el documento, similares resultados se esperan en la actual recesión. Y otro ejemplo que, al parecer, ya se nota en el Reino Unido: los empleados con seguro privado que pierden sus puestos de trabajo pueden caer de nuevo sobre los servicios de salud pública. En los países donde el sector sanitario público ya está bajo tensión constante, un aumento de la demanda de los servicios de salud podría causar problemas adicionales.

Pero estos cambios no son siempre negativos. Según Viroj Tangcharoensathien, director del Programa Internacional de Políticas de Salud en Tailandia, "después de la crisis de 1997, el sector privado se derrumbó debido a un importante reducción de la demanda, y numerosos médicos del sector privado se animan a volver y fortalecer al sector público".

Las recesiones aparentemente están llenas de contradicciones. Las tasas de mortalidad, por ejemplo, aumentan en algunos países, pero no en otros. En Tailandia la mortalidad de adultos aumentó entre 1996 y 1999. En el Perú la mortalidad infantil aumentó en 1989. Pero el aumento de la mortalidad ligado a crisis no existe siempre. "En los Estados Unidos y Europa occidental, por ejemplo, hay pruebas de que la mortalidad realmente cae durante las recesiones, con la disminución del consumo de alcohol y tabaco. También puede haber reducción de la contaminación, debido a la disminución de la producción industrial, y menos muerte en carretera a causa un menor número de desplazamientos y accidentes de tráfico", afirman los autores del informe.

Item más, la República de Corea es un interesante ejemplo de lo difícil que es generalizar acerca de la recesión económica y sus efectos sobre la salud. El impacto en el poder adquisitivo de los consumidores predijo mermas en el gasto en salud. Pero, justo después de que el rescate de la economía coreana a cargo del FMI en 1998, se ampliaron los programas de salud como parte de una política más amplia para ampliar la red de aseguramiento para los grupos más desfavorecidos. Esto supuso la ampliación de la cobertura o la integración de los proveedores privados en un solo pagador. Por eso, los autores recuerdan que "la política de cada gobierno es la que hace la diferencia".

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