SANIDAD

Un paciente denuncia su "penosa y dolorosa" experiencia en el Hospital de Puerto Real

  • Asegura que cuando acudió al Hospital tras amputarse dos dedos de la mano, le dieron en alta y lo derivaron a un hospital privado 

  • "Estuve a punto de perder el conocimiento del mareo tan grande que tenía. Sentí desfallecer”.

Falanges de dos dedos amputadas tras el accidente que sufrió Jesús Rafael

Falanges de dos dedos amputadas tras el accidente que sufrió Jesús Rafael / DCA (Puerto Real)

Hace una semana, el pasado 15 de junio, Jesús Rafael Rojo Prieto sufrió un accidente laboral en la carpintería de Chiclana en la que trabaja. Con una de las máquinas que usa habitualmente se amputó la falange distal de dos dedos de la mano izquierda. Eran las 13:45 horas, y con el único objetivo de que parase  cuanto antes la intensa hemorragia que le provocó el corte y el dolor que tenía, se subió al coche de un compañero y se traslado al Hospital de Puerto Real.

“Allí recibí todo lo contrario de lo que esperaba encontrar en la sanidad pública de mi país”, dice Jesús, que ha querido compartir el relato de una experiencia “penosa y dolorosa”, según asegura. En el Hospital Universitario de Puerto Real solo recibí repudio, ecpatía, abandono e incredulidad por el trato que he recibido. Fui echado a la calle dolorido, mareado, con vómitos y sangrando abundantemente debido a la falta de dos trozos de mis dedos”, asegura.

En el relato que ha trasladado Jesús Rafael Rojo a Diario de Cádiz, acompañado de los informes médicos de esa jornada, explica que una vez llegó al Hospital, poco después de las dos de la tarde, le sanearon las heridas, le colocaron una vía y le realizaron dos radiografías. Incluso, recuerda que le dijeron que “no podía tomar agua porque iba a entrar en quirófano”. Sin embargo, poco después, explica que recibió la vista de un sanitario, “al parecer un traumatólogo”, que “me preguntó que cuál era mi hospital concertado”, lo que él desconocía.

“En mi estado de nervios, dolor intenso, sangrando, con mareos y las falanges amputadas, tuve que coger el móvil y llamar a la empresa para que me informara de los datos de la mutua. Cuando conseguí la información que querían, me hicieron ir a  buscar al traumatólogo para comunicárselo. Cuando volví a la sala y me senté estuve a punto de perder el conocimiento del mareo tan grande que tenía. Sentí desfallecer”, relata.

Así, después de más de dos horas y medias en Urgencias, Jesús Rafael recibió para su sorpresa un informe de alta. “Me explicaron que, como era un accidente laboral, me tenía que ir al hospital concertado (Hospital Viamed Bahía de Cádiz), que lo siente mucho y que ni él mismo entendía el motivo por el que me derivaban a otro hospital”.

Por lo tanto, salió como pudo de Urgencias y solicitó en admisión la radiografía que le habían realizado para presentarla en el hospital concertado y perder el menor tiempo posible. “La respuesta que me dieron fue que subiese “a buscar al radiólogo y le echase unas fotos con el móvil porque las radiografías no puede salir del hospital”, lamenta.“Al no querer perder más tiempo y viendo que no iban a hacer más por mi les pregunté si me tenía que ir, y asintieron”.

El enfado de este trabajador es monumental. “No puedo pensar otra cosa que en ese hospital prima la maldita burocracia ante el primer punto de la Carta de sanidad de Derechos de la Ciudadanía en Andalucía, donde dice: Se recibirá atención sanitaria en condiciones de igualdad, sin que pueda ser objeto de discriminación por razón alguna …"

“Creo que toda la atención medica que me negaron, perfectamente y humanamente podían habérmela dado y después las facturas medicas trasladarlas a mi mutua. Lo lacerante y, creo que punible, es hacer pasar a una persona por un sufrimiento totalmente innecesario”.

Por ello, para Jesús Rafael “no es una simpleza decir que a la Sanidad Pública hay que defenderla de los ataques externos, así como tampoco es un delirio afirmar que también hay que protegerla de la despiadada burocracia y de personas que con actos como el descrito empañan su prestigio”.

En su relato ha querido expresar su agradecimiento a la sanidad privada “por ofrecerme la Urgencia médica que necesitaba, la intervención quirúrgica, los cuidados y los incontables intentos para tranquilizarme ante el trauma que sufría. Mil gracias por todo lo que la Sanidad Pública que yo pago me negó”.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios