LABORAL

El TSJA declara improcedente el despido de tres trabajadores del Ayuntamiento de Puerto Real

  • El consistorio deberá readmitirlos o abonar una indemnización de alrededor de 6.000 euros cada uno

  • Los denunciantes fueron contratados para el mantenimiento de instalaciones deportivas, encadenando varios contratos, y despedidos cuando denunciaron para que se les reconociese como trabajadores indefinidos

Pabellón Municipal de Deportes, ahora cerrado, donde los trabajadores realizaban algunas de sus funciones

Pabellón Municipal de Deportes, ahora cerrado, donde los trabajadores realizaban algunas de sus funciones / C.P. (Puerto Real)

La Sala de lo social del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía ha estimado el recurso de tres ex trabajadores del Ayuntamiento de Puerto Real, que fueron contratados por el Consistorio para el mantenimiento de instalaciones deportivas y, posteriormente despedidos. Estos, representados por el abogado Germán Bernal Soto, solicitaron ante el juzgado de lo social que se declarase nulo el despido y que fuesen readmitidos en sus puestos de trabajo, además de ser reconocidos como trabajadores indefinidos e indemnizados por daño moral.

En junio de 2020 la denuncia el Juzgado de lo Social nº 2 de Cádiz desestimó la demanda, pero tras recurrirla, el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) le ha dado la razón. La sentencia, contra la que cabe recurso de casación, estima el recurso interpuesto y declara la improcedencia del despido.

Se condena al Ayuntamiento de Puerto Real a optar entre la extinción del contrato con efectos de 31 de enero de 2.020, con abono de una indemnización cercana a los 6.000 euros o a la readmisión de dos de los trabajadores en las mismas condiciones que regían antes de producirse el despido, con abono de los salarios dejados de percibir.

Al tercero de los demandantes, al ser representante de los trabajadores, se le reconoce el derecho de opción entre la extinción del contrato de trabajo con efectos de 31 de enero de 2.020 con abono de una indemnización de algo más de 6.000 euros, o la readmisión con derecho (tanto si opta por la indemnización como si lo hace por la readmisión) a los salarios dejados de percibir desde la fecha del despido o hasta que hubiera encontrado un nuevo empleo.

Además, se advierte en la sentencia al Ayuntamiento de Puerto Real que, en caso de no optar entre la readmisión o la extinción del contrato de trabajo, se entiende que opta por la readmisión.

El ORIGEN DE LA SENTENCIA

Los trabajadores demandantes fueron contratados por el Ayuntamiento de Puerto Real como peones de mantenimiento de instalaciones deportivas. Comenzaron a trabajar el 27 de noviembre de 2017 para atender la "acumulación de tareas de mantenimiento". Aunque su contrato era temporal, de tres meses, éste acabó ampliándose hasta el 26 de mayo de 2018.

Diez días después, y sin que se rompiese la antigüedad de los trabajadores, fueron nuevamente contratados para el mismo puesto y lugar con otro contrato de trabajo temporal, donde el condicionante cambió y su justificación se basó en “cubrir temporalmente un puesto de trabajo durante el proceso de selección o promoción, para su cobertura definitiva”. 

En la cláusula adicional del contrato 2 se estableció que “el contrato de interinidad se celebra para cubrir temporalmente el puesto de trabajo de operario de instalaciones deportivas durante el proceso de formalización de la bolsa de empleo creada por este ayuntamiento y tendrá una duración del tiempo que dure el mencionado proceso para la cobertura del puesto, sin que pueda exceder de los tres meses establecidos legalmente”. Una bolsa de empleo que, además, fue declarada nula por el juzgado.

Sin embargo, poco después, en septiembre de 2018, se les presentó a los trabajadores "de forma unilateral" una comunicación de modificación del contrato en la que el Ayuntamiento añadía otra cláusula especificando que, una vez transcurrido esos tres meses, sin que hubieses finalizado la constitución de la bolsa de operarios, el contrato de interinidad quedaría prorrogado hasta que se constituyese la bolsa, momento en el que el finalizará la interinidad. Los trabajadores que han presentando la denuncia entienden que esta cláusula es irregular.

Explican que, como el tiempo transcurría sin novedades y los trabajadores tenían más que consolidados sus puestos de trabajo, a partir del verano de 2019 comenzaron a solicitar de forma verbal su interés de que se les reconociera como trabajadores indefinidos. Aseguran en la denuncia que siempre obtenían respuestas positivas que nunca se traducían en hechos.

Así, en noviembre de 2019 solicitaron una reunión con sus superiores y a pesar de que les dijeron que tenían toda la razón no se dio el paso de transformar sus contratos, por lo que a principios de diciembre presentaron en el Registro General del Ayuntamiento de Puerto Real una reclamación previa solicitando al Ayuntamiento que les reconociera su relación laboral como indefinida, que finalmente acabaría en una denuncia en el juzgado de lo social.

Solo cinco días después de presentar la denuncia, de la que el Ayuntamiento tuvo conocimiento mediante un escrito que registraron los propios trabajadores, éstos recibieron una comunicación de despido, que sería efectivo el 31 de enero, basándose en que "concluían las labores propias de su especialidad profesional".

Los trabajadores, representados por el abogado Germán Bernal Soto, entendieron que el motivo del despido era “incierto” ya que “las labores de mantenimiento de las instalaciones deportivas no terminan nunca”. Además insistían en que el contrato de trabajo que les unía era un “claro fraude de ley” y por lo tanto no dejaba de ser un “claro despido sin motivo alguno, más que las reivindicaciones que en su derecho se habían ejercido”.

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