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"¿Quién vende a quién?"

Este titular aparecía este viernes en la edición de noticias web de Al Jazeera en Arabia Saudí. Haciéndose eco de la visita del príncipe heredero, Mohamed bin Salman, a Madrid, la cadena reseñaba los acuerdos suscritos entre ambos países en distintos ámbitos, pero se detenía especialmente en el contrato con Navantia. Las cinco corbetas y 2.000 millones de euros.

Pero, quizás consciente de las críticas desatadas en España acerca de este acuerdo poniendo el foco en la venta de armas a un país en guerra con Yemen, Al Jazeera desplegaba un amplio reportaje con el siguiente argumento: "Consejo de Cooperación del Golfo. Una mirada cercana a los recientes acuerdos de armas hechos por los diferentes miembros de la agrupación árabe del Golfo". En ese consejo están Catar, Bahrein, Emiratos Árabes, Omán, Kuwait y la propia Arabia Saudí.

El primer punto del listado de acuerdos en materia de armas es precisamente el alcanzado con Navantia: "El constructor naval español venderá cinco pequeños buques de guerra al reino. El acuerdo incluirá al ejército español entrenando al personal militar en Arabia Saudita y construyendo allí un centro de construcción naval", decía el portal web. Pero no es el único.

Repasaba que el pasado 8 de abril, Reino Unido firmaba un memorando de intención entre ambos países con el objetivo de finalizar las conversaciones para la compra de 49 aviones Typhoon. El mismo día, el Departamento de Estado de EEUU aprobaba una posible venta de 1,31 billones para los sistemas Howitzer autopropulsados y otros equipos. También EEUU, según la web, aprobaba el 22 de marzo "una posible venta de unos 670 millones de dólares en misiles antitanque a Arabia". Y así una larga lista.

Pero las críticas expresadas desde distintas ONG's y partidos políticos contra el acuerdo suscrito con Navantia han encontrado en Cádiz un rechazo frontal. La nada habitual unanimidad ha sido esta vez clara. Incluso Podemos e IU, que a nivel estatal pedían la supresión de esa venta, han tenido en la provincia a defensores del empleo. Cabe recordar que, como expresó el presidente del comité de empresa de Navantia San Fernando, Jesús Peralta (CCOO), "en esta factoría llevamos toda la vida construyendo barcos militares; lo que hagan con ellos no es asunto nuestro". Y no sólo San Fernando. A principios de los 2000, el astillero de Puerto Real entraba por primera vez en su historia en el mercado militar construyendo el Buque de Aprovisionamiento en Combate (BAC) Cantabria, que sirvió de modelo para lograr un contrato con Australia y hacer dos buques similares.

Poco después llegaría el que hasta la fecha fue el gran contrato (superado ahora por el de Arabia). Fue el Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero el que logró firmar con Venezuela un acuerdo para la construcción de ocho fragatas. El entonces ministro de Defensa, José Bono, estampó su rúbrica. Fueron 1.300 millones de euros. Entonces las críticas también llovieron. Los contrarios a la política que en aquellos años dirigía Hugo Chávez no vieron con buenos ojos, tampoco, la colaboración. Años después, conforme se fueron entregando los barcos, nadie volvió sobre sus pasos cuando en los astilleros gaditanos llegaron a trabajar hasta 12.000 personas.

Hoy ocurre lo mismo. Como bien se preguntaba Al Jazeera, ¿quién vende a quién? ¿Sólo España ha de darse por aludida con la venta de fragatas a Arabia? Visto el listado de negocio de los países de Oriente Medio, la respuesta a esta pregunta ya la dio el presidente del comité isleño: "Si no lo hacemos nosotros, lo hará otro".

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