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Las restricciones en la zona regable del Guadalcacín ya originan pérdidas

  • La campaña del tomate se ve afectada tras el incendio de la subestación eléctrica de Las Majadillas

La subestación eléctrica de Las Majadillas quedó inutilizada tras sufrir un incendio a finales de febrero. La subestación eléctrica de Las Majadillas quedó inutilizada tras sufrir un incendio a finales de febrero.

La subestación eléctrica de Las Majadillas quedó inutilizada tras sufrir un incendio a finales de febrero. / pascual

Ya se han registrado pérdidas en la campaña del tomate y los agricultores ven en serio peligro otros cultivos que están actualmente en el campo. Asaja lanzó ayer este mensaje de alerta y reclamó soluciones urgentes en la zona regable del Guadalcacín, donde la campaña agrícola puede acarrear pérdidas aún más cuantiosas tras el incendio ocurrido el pasado mes de febrero en la subestación eléctrica de Las Majadillas.

A través de un comunicado, la Asociación de Agricultores y Ganaderos (Asaja) de Cádiz se ha erigido en portavoz de los regantes afectados, cuyas propiedades se reparten en los municipios de Jerez y Arcos. Y este colectivo agrícola ha urgido a la junta de la Comunidad de Regantes del Guadalcacín a fijar una solución definitiva "que acabe con los apaños que se vienen realizando" desde que saliera ardiendo la subestación eléctrica. En concreto, se apunta que el caudal acordado para sus plantaciones "nos devuelve a tiempos antiguos" porque, explican, "es un caudal insuficiente para sacar adelante una de las zonas más productivas de la provincia de Cádiz que cuenta con 11.500 hectáreas".

Asaja critica los "apaños" establecidos en el riego y exige una solución definitiva

Asaja-Cádiz, que ha ofrecido colaboración a la junta de esta Comunidad de Regantes, que ha atendido las peticiones de ayuda que iban haciendo y que ha expuesto vías de solución al problema de la subestación, no comprende cómo cuatro meses después del incendio no hay encima de la mesa una solución definitiva que disipe las incertidumbres soportadas por los regantes, "que ven cómo los cultivos y contratos con la industria se pierden y ni siquiera saben cuánto tiempo queda para el fin de esta situación".

Esta asociación insistió ayer en reclamar una solución urgente y definitiva ante la posibilidad de la pérdida de más contratos. "Tras cuatro meses sin una solución, desde Asaja detectamos una falta de eficacia y una falta de comunicación responsable en la que se informe de cuándo se pondrá fin a esta situación". Y añade este colectivo que plantear estas posibles soluciones "es el único camino que propicia que los agricultores puedan tomar decisiones empresariales sin poner en riesgo sus clientes, sus cultivos y su patrimonio".

El grave incendio a finales de febrero de la subestación eléctrica de 'Las Majadillas', de la que se nutren las estaciones de bombeo de la zona regable del Guadalcacín, dejó sin posibilidad de verter una sola gota de agua a estas 11.500 hectáreas de cultivo, que tienen que salir adelante con algunas limitaciones hasta que la instalación, completamente inutilizada, vuelva a entrar en funcionamiento, algo que se espera que s eproduzca en otoño.

La comunidad de regantes del Guadalcacín asume que la reparación va para largo, una "situación excepcional" que obligó a su junta de gobierno a adoptar una serie de medidas restrictivas que no se descarta incluso que sean ampliadas conforme crezca la necesidad de agua y el suministro eléctrico siga dependiendo de los grupos electrógenos alquilados para garantizar el funcionamiento de las estaciones de bombeo, lo que implica una limitación añadida.

Entre otras medidas, el órgano de gobierno acordó de los comuneros del Guadalcacín suprimir la discriminación horaria de los consumos en los contadores, medida con la que se pretende evitar la concentración de la demanda los fines de semana y festivos en horario nocturno, en los que se aplica la tarifa más económica.

Con independencia del día y la hora a la que se riegue, se aplica ahora una tarifa media como la que ya se ha pasado al cobro a los comuneros en el recibo del primer cuatrimestre del año.

La previsión de la junta de gobierno es que se respete la dotación de caudal del proyecto de modernización (1,25 litros por segundo y hectárea) en momentos de elevada concentración o simultaneidad de la demanda de riego, si bien se teme que, ahora que llegan los meses secos, haya que adoptar restricciones en momentos punta de la demanda, entre las que cita la posibilidad de establecer turnos de riego o de disminuir el caudal.

La reparación de la subestación entraña su dificultad por las características de los equipos y el material calcinado, cuyos plazos de fabricación e instalación pueden extenderse hasta cinco meses desde que se hizo el encargo por parte de la compañía de seguros, que también se hace cargo del coste del alquiler de los grupos electrógenos.

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